En tres años, se perdieron 107.900 empleos industriales

Son datos de la secretaría de Trabajo. En la UIA le echan la culpa también a las importaciones. Y destacan que cuando se deja de trabajar en la industria se “inicia una trayectoria laboral descendente”.

La industria emplea hoy 107.900 trabajadores registrados menos que tres años atrás. De haber contado con 1.257.000 asalariados formales en septiembre de 2015, en igual mes de este año empleó a 1.149.100, de acuerdo a los datos de la Secretaria de Trabajo.

Esta caída del empleo fabril se fue produciendo sin freno a lo largo de todo estos años por la baja de la producción como consecuencia de la caída de la inversión y del consumo domésticos, mayores importaciones, suba de la tasa de interés y tercerización de actividades.

Según el INDEC, el 2016 la industria produjo un 4,6% menos, en 2017 se recuperó el 1,8% y este año, hasta septiembre, acumula una baja del 2,1%. En esos 33 meses, registró 20 meses de caídas interanuales. En esos primeros 9 meses, acumula 5 caídas interanuales negativas, la más profunda en septiembre pasado. Ese mes  la industria trabajó al 61,1% de su capacidad de producción, el segundo más bajo de los últimos 33 meses, lo que marca el alto nivel de capacidad ociosa.

Un dato no menor es que el descenso del empleo industrial formal también se registró durante 2017 durante los meses de recuperación de la actividad fabril. Eso pasó, en gran parte, por el fuerte aumento de las importaciones que desplazaron la actividad doméstica.También por los cambios tecnológicos. Este año, con el encarecimiento del dólar unido a la recesión, las compras de bienes manufacturados del exterior están disminuyendo, pero en la industria se acentuó la caída de la actividad por el menor consumo y la inversión, y el encarecimiento del crédito.

“El descenso del peso del empleo industrial es un fenómeno que se observa en la mayoría de los países desarrollados durante las últimas décadas , debido a la relocalización productiva en países de salarios bajos y el proceso de automatización y robotización.Sin embargo, la velocidad y profundidad del proceso de destrucción local permite afirmar que se está frente a una situación de crisis y ajuste de empleo del sector industrial, que no se explica por el fenómeno detectado en las economías desarrolladas”, dice un Informe del Observatorio de Empleo, Producción y Comercio Exterior de la UMET.

Otro factor de achique del empleo formal es el proceso detercerización laboral a través del traspaso de parte de las cadenas de producción a contratistas y hasta el empleo de trabajadores como monotributistas, personal de agencias o en contratos por “tiempo determinado”. También se observa un aumento del empleo informal a costa de formal.

Pablo Dragún, Director del Centro de Estudios de la UIA, le dijo a Clarín que la caída del empleo fabril se debe “ a una dinámica que venía en baja para algunos sectores hasta 2017, con presión importadora, a lo que se acentuó desde mediados de este año con el salto cambiario y la fuerte suba de las tasas de interés, que trajo aparejada una caída en la demanda y dificultades de financiamiento de capital de trabajo”.

Además, “los datos de transición de empleo en la provincia de Buenos Aires marcan que las condiciones de ocupación de los trabajadores industriales que se pierden, un 16% pasa a estar desempleado, un 19% pasa al cuentapropismo y el resto un 22% van al comercio, seguido por otros sectores como construcción o transporte (7% cada uno). La pérdida de empleos industriales  implica una alta probabilidad de que se establezcan trayectorias laborales descendentes en lugar de ascendentes, por menores salarios en promedio o por pases a la informalidad o el desempleo”, dijo Dragún.

Fuente: Clarín