¿Cuánto cambian las colectoras en el GBA?

carlos-faraPOR CARLOS FARA – La sospecha de que se podrían habilitar colectoras a nivel municipal para la elección de intendente y concejales en la provincia de Buenos Aires, ha despertado todo tipo de suspicacias periodísticas y políticas. Se da por supuesto que esa decisión va a perjudicar a los llamados “barones” del conurbano. Está claro que el objetivo político es acotarlos en su poder. Sin embargo, conviene detenerse un poco en cuántas probabilidades existen de que el efecto sea el buscado.

En primer lugar, la primera cuestión es si habrá o no internas abiertas en la provincia (dando por supuesto que si las hay será en la misma fecha que las del orden nacional). Por qué es importante? Porque para pasar a la elección general, cada lista debe reunir el 1,5 % de los votos válidamente emitidos. Muchas de esas colectoras podrían no pasar a la instancia definitoria, entre otras cosas, por falta de de estructura, o sencillamente por falta de suficientes recursos económicos para darse a conocer en la población. En este caso, los oficialismos corren con gran ventaja, ya que no necesitan darse a conocer. Inscribir una lista local en la interna abierta no parece ser un problema: se necesita reunir como avales el 4 por 1000 del padrón, que en el caso de Tres de Febrero es algo así como 1000 empadronados.

Sin embargo, si no hubiese elección interna abierta, todos los competidores se inscriben para la elección general. Entonces aquí surge la pregunta acerca de si realmente se realizarán esas internas, teniendo en cuenta el objetivo político que se comentaba al inicio de este artículo. Mucho más aún cuando surge el mismo interrogante respecto a las elecciones para cargos nacionales.

Pero las complejidades no terminan ahí, porque una cosa es una colectora y otra es un lista de adhesión. Veamos lo siguiente. La candidatura a gobernador de Sabatella es una lista de adhesión hacia Cristina, quien tendrá sus propios candidatos a legisladores provinciales e intendentes con concejales, todos colgados de una única boleta presidencial. Lo que preocupa ahí es la confusión producida por el arrastre de la boleta principal. En una encuesta provincial realizada por nuestra consultora hace un mes, lo que se ve es que la jugada de la Casa Rosada promoviendo al hombre de Morón favorece a la primera mandataria, pero por ahora no perjudica a Scioli, porque no son espacios electorales superpuestos en un 100 %.

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Existe una cuestión adicional de suma importancia. La ley provincial que está vigente hasta el momento dice que “Los órganos electorales partidarios son los que autorizan cómo se adhieren las boletas en caso de que hubiere listas única para una categoría de candidatos y pluralidad en otras”. Esto significa entregarle al PJ provincial y sus sucursales municipales el poder para ordenar o no el festival de colectoras, al menos las internas. Si existe una suerte de acuerdo de Moyano, con los intendentes y el gobernador (ya que todos están en el mismo barco), es difícil que el tema se desordene. Dicho de otro modo: ¿dejará Scioli que en el GBA lo apoye más de una lista local? ¿aplicará hacia abajo la misma medicina que le aplican a él desde el gobierno nacional? Parece poco probable, salvo para las opciones vecinalistas como Mar del Plata o Pinamar, jugada a la cual ya ha dado su aval el propio gobernador.

Si esto es así, entonces el peligro es Sabatella y su tira de candidatos locales hacia abajo por efecto de la confusión de Cristina presidenta, no las colectoras clásicas dentro del mismo PJ, ni la posibilidad de que los representantes municipales de Nuevo Encuentro tengan base real en la opinión pública. Existiendo la lista sábana (y no boleta única y separada como va a poner en práctica Santa Fe, por ejemplo), paradójicamente el riesgo es mayor. ¿Acaso habrán pensando los líderes territoriales históricos del peronismo provincial que el arrastre de la sábana ahora podría perjudicarlos? Porque si es boleta única, Sabatella no puede ir pegado a nada, sencillamente porque los sistemas nacional y provincial serian completamente distintos.

Una última complejidad: la justicia provincial. En el ámbito bonaerense, la junta electoral y la corte suprema son instituciones bastante autónomas del nivel nacional. Ahí puede terminar de caerse más de una operación política. Lo que no caben dudas, es que las instancias judiciales van a trabajar a full debido a que las impugnaciones de todo tipo van a proliferar.

Carlos Fara, Presidente de Carlos Fara & Asociados