En la Argentina, en los debates p煤blicos el concejal es tratado como una especie de patito feo

Foro mesa concejalesEn la Argentina, en los debates p煤blicos el concejal es tratado como una especie de patito feo, de pariente pobre, mientras que en otros pa铆ses de Latinoam茅rica en el concejal se focaliza principalmente la atenci贸n de la formaci贸n de los pol铆ticos por un lado, y la discusi贸n de las pol铆ticas p煤blicas. En este federalismo que tenemos que seguir construyendo, sin duda 茅sta es una funci贸n donde se puede hacer foco para la restauraci贸n y el mejoramiento de diversas cuestiones que ata帽en al trabajo local, provincial e inclusive nacional.

El concejal tiene una de las tareas m谩s dif铆ciles de las magistraturas p煤blicas locales porque ejerce tres funciones: la representaci贸n, la legislaci贸n y el control. El concejal representa una parte, porque quien lo hace en la totalidad de la Ciudad -lo hayan votado o no- es el intendente. Se supone que el Concejo Deliberante ideal es aquel que alcanza a representar la totalidad de los intereses, demandas, inquietudes y sue帽os de los vecinos de una localidad. Esta representaci贸n聽 distingue un poco al concejal del intendente y lo coloca en un rol m谩s cercano a ser el canal a trav茅s del cual los vecinos de una determinada idea, partido o inquietud canalizan sus demandas.

La segunda funci贸n es la legislaci贸n, tarea que comparte con el intendente. Legislar es poner en vigencia una norma, pero tambi茅n es聽 proyectar, debatir, sancionar. Generalmente el intendente es el gran iniciador de proyectos, si se analizara la legislaci贸n por ciudades se podr铆a ver que alrededor del 75% de las ordenanzas han sido iniciadas por el intendente. Iniciativa, veto y promulgaci贸n son facultades puramente legislativas, y especialmente la del veto. La reglamentaci贸n, que es una actividad legislativa de menor jerarqu铆a, ni siquiera tiene que pasar por el Concejo Deliberante para su ratificaci贸n, as铆 que en realidad el intendente es tambi茅n un gran legislador. Lo que ocurre con el concejal es que no puede haber ning煤n derecho ni ninguna obligaci贸n reconocida en una ciudad, que no sea aprobada en este 贸rgano de representaci贸n de los intereses, demandas, inquietudes de los vecinos.

La 煤nica funci贸n que el Concejo Deliberante ejerce en forma exclusiva, es la de control. Pero no se trata del control de legalidad, porque si no la ley deber铆a exigir que los concejales fueran abogados, contadores o licenciados en econom铆a y ese no es el control al que apunta el r茅gimen municipal de nuestra Provincia, sino a un control pol铆tico, de oportunidad y conveniencia, el verdadero control. El control de calidad se supone que tiene que estar hecho, es anterior al control pol铆tico. El verdadero control es el que verifica si efectivamente la gesti贸n del gobierno en ese a帽o alcanz贸 los objetivos fijados cuando discuti贸 el presupuesto un a帽o y medio atr谩s. Es un control de resultados, no es legal, es una gran confusi贸n en nuestros Concejos Deliberantes. A los concejales deber铆amos llamarlos controladores, porque el intendente tambi茅n tiene la funci贸n de representaci贸n, al igual que la de legislar. En cambio la de control la ejercen s贸lo los concejales. Este conjunto de funciones nos da idea de la complejidad de la funci贸n del concejal. Hay que estar lo suficientemente lejos del intendente para poder controlarlo bien, y lo suficientemente cerca para que nuestra tarea legislativa sea eficiente, f茅rtil y efectiva.

En el AMBA esta tarea se ejerce en un contexto en el que la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires tiene su propio r茅gimen jur铆dico y la Provincia, una propia ley org谩nica municipal y un r茅gimen municipal fijado por la Constituci贸n. Y aqu铆 se da una situaci贸n compleja. Nuestra Provincia esta rebelada contra nuestra Constituci贸n Nacional, la reforma del 鈥94 fue aprobada un mes despu茅s.

Es la 煤nica Provincia que no ha incorporado la autonom铆a municipal, el reconocimiento de las libertades de los gobiernos locales. De esta manera, ha consolidado un atraso legal evidente, un verdadero papel贸n institucional, se trata del r茅gimen municipal m谩s atrasado del pa铆s. Y esto es un punto importante porque a la hora de establecer convenios interjurisdiccionales nuestros municipios podr铆an enriquecerse m谩s en materia de unir esfuerzos para buscar objetivos comunes.

Por ejemplo, podr铆an tener la posibilidad de establecer por su cuenta mecanismos de control de legalidad, hoy siguen elevando sus balances al tribunal de cuentas provincial cuando esto deber铆a quedar en la jurisdicci贸n municipal como ocurre con todos los municipios con autonom铆a.

En nuestro pa铆s ya hay 19 provincias que reconocen la autonom铆a municipal y m谩s de 150 ciudades que tienen sus propias constituciones, que en la Argentina se llaman cartas org谩nicas. Hay ciudades y pueblos que han elegido sus propios sistemas electorales, su propio modo de tomar decisiones y haciendo uso de su libertad, entre otras cosas para acordar pol铆ticas comunes con pueblos vecinos. Esto es una deuda institucional de nuestra Provincia, y debo citarla porque es el contexto en el cu谩l los gobiernos locales ejercen sus funciones en el AMBA.

A 30 a帽os de democracia tenemos una deuda, se pueden se帽alar diversas cuestiones institucionales que limitan la posibilidad de nuestras ciudades de ejercer libremente esta necesaria herramienta de convenios o de consorcios. Han habido experiencias en el Conurbano Sur 鈥揅OMCOSUR- y la Regi贸n Metropolitana Norte ha trabajado muy bien estos 煤ltimos 11 a帽os, pero piensen que ser铆a mucho mayor y m谩s operativa la actividad en la medida en que esta autonom铆a sea reconocida y luego ejercida.

La autonom铆a tambi茅n implica cuestiones que deben ser abordadas institucionalmente en la Provincia. El reconocimiento de los nuevos municipios es un tema que se comparte con la Ciudad. La ley de Comunas de la Ciudad, la 1777, avanz贸 en el reconocimiento de un nivel -no s茅 si llamarlo de Gobierno- que son las Comunas. El porte帽o sigue siendo el 煤nico argentino que elije autoridades en dos niveles de Gobierno, hay representantes comunales por cierto, pero no tienen disponibilidad de fijar tributos, de tener las facultades de un aut茅ntico gobierno local.

Creo que deber铆amos debatir sobre qu茅 implica lo local, lo municipal, para enriquecer esta discusi贸n sobre qu茅 es lo pr贸ximo, lo cercano. La definici贸n que tienen varias provincias tienen (no la de Buenos Aires) sobre la cuesti贸n municipal es aquello que se ejerce en proximidad, en cercan铆a, y esta proximidad vale la pena someterla a discusi贸n cuando se analizan ciudades de 500 mil, 800 mil o un mill贸n de habitantes. Buenos Aires y de alg煤n modo tambi茅n la Ciudad, junto con Mendoza, La Rioja y San Juan, son las 煤nicas jurisdicciones que todav铆a mantienen un concepto territorial del reconocimiento pol铆tico, y no un concepto poblacional sociol贸gico.

Un 煤ltimo aspecto en materia institucional es el vinculado a las elecciones. Justamente uno de los llamadores de este X Foro Metropolitano es el proceso electoral en marcha, que culminar谩 el 27 de octubre con los comicios legislativo y en diciembre con la asunci贸n de los nuevos representantes. Y en esto tambi茅n hay mucho para trabajar en materia de los Concejos Deliberantes. El Concejo Deliberante es el 谩mbito de la diversidad y la pluralidad. Por eso nuestra Provincia, que fue pionera en incorporar un sistema electoral proporcional para la integraci贸n de su cuerpo colegiado, ha generado un retroceso muy importante en esa materia dado que esta proporcionalidad est谩 sometida a un art铆culo incre铆ble que todav铆a sobrevive en nuestra ley electoral, fijando un piso electoral para la distribuci贸n de las bancas en nuestros Concejos Deliberantes.

Esta situaci贸n realmente restringe la pluralidad, en estos 30 a帽os de democracia en nuestra Provincia hemos tenido Concejos Deliberantes de un solo partido pol铆tico, lo cual -dado que los pisos son muy altos- no es el objetivo de el sistema de cociente. Hay que volver a la vieja norma electoral bonaerense para permitir cumplir con la representaci贸n de la diversidad en nuestros Concejos.

Nuestra Provincia reconoce la realidad municipal s贸lo como un pedacito de tierra y existen pueblos que est谩n partidos al medio en este reconocimiento municipal. Pongo este punto como una de las cuestiones institucionales para ir mejorando y apuntando a una aut茅ntica reforma de las cuestiones municipales en la Regi贸n Metropolitana Buenos Aires.

Se han dado pasos en la posibilidad de acordar y convenir pol铆ticas p煤blicas interjurisdiccionales, pero sin duda para darle mayor libertad a los gobiernos locales, desde el punto de vista institucional, se requiere de una reforma constitucional. Seguramente tambi茅n requiere de una actualizaci贸n en la Ciudad de Buenos Aires. En nuestro pa铆s las provincias, con algunas excepciones, han ido hacia el esquema basado en identificar la realidad municipal desde el punto de vista de las comunidades.聽All铆 donde hay dos o tres comunidades con capacidad de auto sustentarse, de resolver sus primeras necesidades, con una historia en com煤n, con una cierta complejidad econ贸mica, social, cultural, hist贸rica, el poder provincial reconoce esa realidad y la convierte en un nuevo municipio.

En nuestra Provincia se utiliza una palabra que es sumamente inadecuada para identificar la realidad municipal, se habla de creaci贸n de municipios. Crea aqu茅l que se arroga la facultad de hacer algo donde antes no hab铆a nada. Claramente no se puede crear Temperley, que ya tiene 130 a帽os. Lo que se hace en materia municipal es reconocer, porque reconoce aquel que homologa una realidad preexistente, algo que ya existe seg煤n condiciones que verifican que esa realidad merece la categor铆a.聽Tenemos que avanzar -es lo que han hecho la mayor铆a de las provincias- en registrar cu谩les son las condiciones para el reconocimiento municipal en nuestra Constituci贸n Provincial, y prosperar hacia una m谩s fecunda discusi贸n de las cuestiones locales en el AMBA. Esta situaci贸n favorecer铆a especialmente los mecanismos de control y de participaci贸n ciudadana, y llevar铆a a una mayor potencia institucional para que cuestiones como el transporte, los residuos, las cuestiones ambientales y las legales puedan ser acordadas entre comunidades distintas con mayor fuerza.

Nota: Esta presentaci贸n fue realizada en el X Foro Metropolitano «Construyendo elecciones para la Gran Buenos Aires», que tuvo lugar los d铆as 9 y 10 de octubre de 2013 en el Centro Argentino de Ingenierios, Ciudad de Buenos Aires.