La dificultad para gestionar en los municipios – Columna para Infobae

Gast贸n UrquizaPOR GAST脫N URQUIZA, DIRECTOR EJECUTIVO FUNDACI脫N METROPOLITANA –聽En Argentina existen alrededor de 2300 gobiernos locales. Una cifra que da lugar a una inmensa heterogeneidad territorial y de mecanismos gubernamentales. Hay diferencias en la cantidad de habitantes, las geograf铆as, las problem谩ticas, las relaciones con los gobiernos provinciales y el gobierno nacional, pero聽lo que los distintos municipios tienen en com煤n es la dificultad a la hora de implementar pol铆ticas de mediano y largo plazo.

La mayor dificultad que presentan es la falta de recursos t茅cnicos y econ贸micos, lo que genera una fuerte dependencia de las provincias. Seg煤n datos del Ministerio del Interior, los recursos propios de los municipios apenas alcanzan para cubrir la mitad de los gastos corrientes y en pocos casos llegan a cubrir las necesidades de gastos en personal.

Por otro lado,聽los gobiernos locales est谩n sometidos a reg铆menes muy dispares en la distribuci贸n de recursos tanto provinciales como nacionales.聽Necesitan el apoyo de la naci贸n y de las provincias para mejorar su gesti贸n debido a la escasez de recursos que sufren. Esto generalmente es condicionado por su color pol铆tico, lo que agrava en ciertos casos dicha dificultad.

En el 脕rea Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), cuya superficie representa el 0,4% del territorio nacional, viven aproximadamente 16 millones de personas. Se trata de una metr贸polis, un sujeto social complejo en donde coexisten 40 gobiernos municipales, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, el Gobierno de la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires y el Gobierno nacional.

La din谩mica de los ciudadanos del AMBA fluye entre las distintas jurisdicciones donde estudian, trabajan, duermen o se esparcen. Al no existir un gobierno regional, que aglutine la fragmentaci贸n administrativa que la regi贸n sufre, se hace necesaria la cooperaci贸n interjurisdiccional (entre distintos niveles de gobierno e intermunicipal) para resolver problemas.

Transporte y log铆stica, panificaci贸n del uso del suelo y manejo de cuencas, infraestructuras, gesti贸n de residuos, desigualdad y seguridad, por mencionar algunas, son las grandes problem谩ticas a resolver en el AMBA. No son problemas exclusivos de esta regi贸n, pero se agravan all铆 por su escala y densidad poblacional.

Frente a estas problem谩ticas de la gesti贸n local,聽el Ministerio del Interior de la Naci贸n lanz贸 el Ranking de Municipios, una herramienta que puede servir para brindar una fuente s贸lida de informaci贸n sobre la cual construir estrat茅gicamente pol铆ticas de mediano y largo plazo.

El Ranking da un estado de situaci贸n de las gestiones municipales, lo que posibilita la construcci贸n de indicadores duros para analizar y medir gestiones, estableciendo una l铆nea de base, un diagn贸stico a partir del cual implementar pol铆ticas de Estado.

La gesti贸n local no es medible de la misma manera porque los municipios conforman un colectivo heterog茅neo. No es igual la situaci贸n de un peque帽o municipio en el noroeste del pa铆s que la de alguno del Gran Buenos Aires, incluso dentro del AMBA la situaci贸n de los gobiernos locales muchas veces difiere. Frente a esto, el Ranking intenta unificar criterios al recopilar informaci贸n en torno a cinco ejes: presupuesto y gesti贸n financiera, planificaci贸n, gesti贸n moderna, recursos humanos y desarrollo econ贸mico.

Otra cuesti贸n importante que incentiva el Ranking es el gobierno abierto en los gobiernos locales (la cara m谩s cercana del Estado ante los ciudadanos).聽Esto significa hacer uso de la tecnolog铆a para organizar los datos de inter茅s p煤blico y ponerlos a disposici贸n de los vecinos.

Un proceso de transparencia genera capacidad de control vecinal. Adem谩s, sirve como una instancia din谩mica de evaluaci贸n de las pol铆ticas y de di谩logo con los vecinos, buscando potenciales contribuciones a los procesos de decisi贸n sobre pol铆ticas p煤blicas: los ciudadanos como part铆cipes activos de la discusi贸n y la decisi贸n. El presupuesto participativo es un buen ejemplo.

Para generar este cambio, es necesaria la voluntad pol铆tica de los gobernantes para someterse a la fiscalizaci贸n y la participaci贸n popular. Adem谩s,聽debemos generar un cambio cultural en torno al dise帽o, la puesta en marcha y la participaci贸n de la sociedad civil en la formulaci贸n y la evaluaci贸n de pol铆ticas p煤blicas. Fomentar el empoderamiento ciudadano sobre sus derechos individuales y colectivos, la forma de satisfacerlos y su voluntad de participar.

Formular nuevas ideas y formas de gestionar para resolver problemas es necesario. El desaf铆o pasa por pensar el manejo de la tecnolog铆a y la informaci贸n como fuentes para enriquecer el debate pol铆tico y democr谩tico. Hacerse de estas herramientas para fortalecer las gestiones y las pol铆ticas de cara a los ciudadanos.