Qué pasa Riachuelo: gestión ambiental y control ciudadano

que_te_pasa-riachueloEl plan de saneamiento del Riachuelo tiene ahora un portal interactivo. Las ONG encargadas del monitoreo de su limpieza y otras organizaciones del tercer sector  que conforman el Espacio Matanza Riachuelo, lanzaron el sitio web www.quepasariachuelo.org.ar, donde se puede tener acceso a toda la información oficial disponible y los ciudadanos pueden aportar con datos a la causa.

En 2008, la Corte Suprema de Justicia dictó un fallo que derivó en la creación de ACUMAR –el organismo compuesto por representantes de la Nación, Ciudad y la Provincia de Buenos Aires– para trabajar sobre el plan de saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo. La sentencia se basó en la iniciativa de Beatriz Silvia Mendoza, quien acompañada de un grupo de vecinos de Villa Inflamable, en Dock Sud, interpuso una demanda al Estado Nacional, a la Provincia de Buenos Aires, al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a 44 empresas por daños y perjuicios sufridos a raíz de la contaminación del río Matanza-Riachuelo. Es el ya histórico “Fallo Mendoza”, que dio nacimiento al ente tripartito encargado de sanear el Riachuelo.

Desde entonces, los trabajos de limpieza no se caracterizaron por su celeridad. Sin embargo, actualmente las ONG coinciden en que se está dando un cambio en el accionar del ACUMAR, camino en el cual el lanzamiento del portal, realizado el 1 de diciembre pasado, constituye un adelanto.

“Este es un avance muy positivo. Había que empezar a difundir y contar que se están haciendo mejor las cosas”, son las palabras de Consuelo Bilbao, coordinadora de la Campaña Riachuelo de Greenpeace, una de las ONG encargadas de monitorear el cumplimiento del fallo.

Las ONG que componen el cuerpo colegiado son la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Greenpeace, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y Vecinos por la Boca.  Integran el Espacio Matanza Riachuelo junto con la Fundación Metropolitana, la Fundación Ciudad  y Poder Ciudadano, y son las responsables de ¿Qué pasa, Riachuelo? (QPR). El desarrollo del sitio contó con el apoyo de GarageLab, la Fundación Avina, así como con aportes del Banco Mundial y de la Heinrich Böll Stiftung.

Los objetivos manifiestos de la nueva herramienta virtual son “visualizar la problemática ambiental de la Cuenca Matanza-Riachuelo, seguir los avances de la gestión pública respecto a la Causa Mendoza y monitorear el riesgo ambiental de industrias, basurales y la vulnerabilidad de la población de villas y asentamientos dentro de la Cuenca”, según puede leerse en el sitio web recientemente lanzado.

En la plataforma puede consultarse información sobre el estado en el saneamiento de la cuenca a través del mapeo y la georreferenciación de datos sobre las industrias que vierten sus efluentes al río, de los basurales a cielo abierto que hay a lo largo de toda la cuenca y sobre la población en situación de riesgo que aún habita en las márgenes del Riachuelo. A su vez, esta plataforma también permite que los vecinos aporten información publicando datos de problemas ambientales.

“La idea es que el portal vaya tomando información de ACUMAR y también se nutra de las alertas territoriales; es decir, que la gente pueda entrar e informar si lo que sube ACUMAR es así o, si por ejemplo en el caso de basurales removidos, el número es el informado, o si ha aumentado o disminuido. Para todo lo que es obra pública, es muy importante que haya este tipo de información”, explica Bilbao.

La plataforma cuenta también con un “semáforo” que mide el riesgo ambiental de la actividad industrial en la cuenca, así como el comportamiento de las empresas radicadas en la zona frente a los controles del Estado. Por ello, como señala Bilbao, constituye una herramienta de monitoreo de los avances de la gestión pública.

El lanzamiento de QPR se llevó a cabo mediante una presentación, el pasado 1 de diciembre, en la Fundación PROA, La Boca. Allí estuvo el titular de la ACUMAR, Juan José Mussi, quien se refirió a la nueva plataforma web: “El sitio es bueno para nosotros, desde la ACUMAR tenemos que ser esclavos de la información que recibimos. Asumimos esta tarea con muchos entusiasmo, alguna vez lo tenemos que hacer y para eso necesitamos a las organizaciones sociales”.

Estuvieron presentes también Andrés Nápoli, de FARN, el Defensor del Pueblo de la Nación, Anselmo Sella y miembros de las organizaciones del Espacio Matanza Riachuelo.

 

Cómo se monitorea el saneamiento de la cuenca

El semáforo de industrias que incorporó QPR es una herramienta que busca visualizar los agentes contaminantes que se vierten al rio. Para ello, se basa en información producida por ACUMAR y en las declaraciones juradas e informes de las inspecciones y fiscalizaciones que maneja el Juzgado Federal de Quilmes.

Esta herramienta funciona con dos índices que trabajan de forma separada: un índice de riesgo ambiental y un índice de comportamiento legal. El índice de riesgo ambiental pondera el impacto ambiental de cada una de las industrias establecidas en la cuenca. El índice de comportamiento legal, por su parte, evalúa el comportamiento y la gestión de las industrias en relación a las decisiones adoptadas por el ACUMAR, en cumplimiento del fallo emitido por la Corte Suprema de la Nación.

Gracias a estos índices combinados se puede hacer un seguimiento más detallado del comportamiento de cada empresa. “Tenemos muchas expectativas en esta herramienta. Nos conforma mucho el diseño que está teniendo, la versatilidad que representa para las distintas organizaciones de base. La información georreferenciada sobre lo que ocurren en la cuenca, diagramada en el sitio con fotos y debidamente presentada, va a permitir un control como sociedad a toda la obra que ACUMAR va presentando”, estimó Alfredo Alberti, de Vecinos por la Boca.

Por otra parte, también se puede hacer un monitoreo de los basurales a cielo abierto que hay en la cuenca, así como los que fueron clausurados, o aquellos que se volvieron a instalar. Y otra función, no menos importante, que permite el portal QPR es la posibilidad de visualizar las villas y asentamientos de la cuenca con información provista principalmente por INFOHABITAT, un equipo de investigación interdisciplinario del Instituto del Conurbano de la Universidad Sarmiento.

En definitiva, el portal permite acceder a la información oficial disponible sobre la causa. Se puede saber, por ejemplo, que hasta el 18 del mes pasado, había 780 industrias registradas consideradas contaminantes. Del total, las que exhiben un mayor índice de impacto ambiental se dedican a la fabricación de productos de caucho o son curtiembres. Además, que hay aún 77 basurales activos y un total de 1.032 viviendas precarias sobre las márgenes del río, entre asentamientos y villas miseria. Por otra parte, en solo 16 días de funcionamiento, ya se registró un total de 32 denuncias ciudadanas relativas, en su mayoría, a problemas en los asentamientos del camino de sirga.

Por eso, tal como señala Alfredo Alberti, “las tareas de control para nosotros como ONG no son nada sencillas, pero en la medida que la plataforma de Internet sea usada para que los vecinos puedan aportar información, los ojos sobre la cuenca se multiplican”.