Situaci贸n y perspectivas del Complejo Ambiental Norte III

Rodriguez TornquistPOR RODRIGO RODRIGUEZ TORNQUIST, DIRECTOR EJECUTIVO DE ASOCIACION SUSTENTAR –聽En el a帽o 2012 la municipalidad de San Miguel nos convoc贸 a un proceso de fortalecimiento de capacidades para la fiscalizaci贸n ambiental e investigaci贸n sobre el estado de la operaci贸n del Complejo Ambiental Norte III, gestionado por CEAMSE. Con la asistencia de diversos especialistas, se realiz贸 un diagn贸stico ambiental municipal, se trabaj贸 para capacitar a los funcionarios p煤blicos y darles herramientas para mejorar su comprensi贸n y accionar en materia de fiscalizaci贸n ambiental. A su vez, trabajamos en 2013 junto a Fundaci贸n Metropolitana en contribuir a la soluci贸n mediante el impulso de un proyecto de planeamiento participativo que permita trascender el caduco sistema actual de gesti贸n de los residuos s贸lidos urbanos y avanzar en la implementaci贸n de la ley en los municipios de la Regi贸n Metropolitana Norte.

En 2014, por solicitud del municipio de San Miguel, se intensific贸 el trabajo 聽para mejorar la comprensi贸n sobre la situaci贸n del Complejo Ambiental Norte III. Luego de la investigaci贸n, basada en la solicitud de informaci贸n a diversos organismos y de numerosas fiscalizaciones al Complejo, logramos algunos hallazgos que estimamos conveniente compartir para echar luz sobre el sistema de disposici贸n final en rellenos sanitarios, ligado a una oscura historia de sufrimiento ambiental, inequidad y violencia. Promoviendo esta discusi贸n intentamos viabilizar la construcci贸n de lo nuevo, mostrando que nos merecemos un mejor sistema de gesti贸n y que es posible lograrlo.

El Cintur贸n Ecol贸gico 脕rea Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE) es una empresa creada por el Decreto Ley 9111 del a帽o 1978 y se encuentra integrada en su capital accionario por la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires con el objeto de regir la disposici贸n final de los residuos del 脕rea Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

El sistema de disposici贸n final se compone principalmente por los complejos ambientales 鈥淰illa Dom铆nico鈥 (clausurado en enero de 2004 por su colapso, diversas denuncias de la sociedad civil, falencias en la gesti贸n y contaminaci贸n ambiental) el Complejo Ambiental 鈥淧unta Lara鈥 (cuya clausura fue ordenada por la Corte Suprema de Justicia Provincial en el a帽o 2006, sujeta a煤n a la聽 espera del plan alternativo de la Provincia de Buenos Aires para su cierre definitivo), el Complejo Ambiental 鈥淕onz谩lez Cat谩n鈥 (sobre el que pesan serias denuncias y el cual recibe residuos provenientes del municipio de La Matanza exclusivamente), y el Complejo Ambiental 鈥淣orte III鈥 (en los partidos de San Miguel, Tigre y San Mart铆n), en el cual se disponen 14.000 toneladas diarias (aproximadamente el 85% de los residuos dispuestos en el sistema formal de gesti贸n de residuos del AMBA).

La preocupaci贸n del municipio sobre el Complejo Ambiental Norte III fue motivada por dos razones principales: las recurrentes denuncias de vecinos por olores, molestias y alteraci贸n del paisaje (la evidente monta帽a de residuos en sostenido crecimiento) y los avances en la 鈥淐ausa Ensenada鈥, ya que el retraso de 11 a帽os en la presentaci贸n del plan alternativo por parte de la autoridad ambiental provincial pod铆a precipitar la clausura del complejo Punta Lara, aumentando el volumen a disponer en el complejo Norte III por ser la 煤nica alternativa de disposici贸n final en el sistema. Por este motivo, la Municipalidad de San Miguel solicit贸, sin 茅xito, a la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires incorporarse como parte en la causa para dar seguimiento al tema.

A fin de averiguar sobre la situaci贸n del Complejo Norte III se inici贸 un proceso de solicitud de informaci贸n a la autoridad de aplicaci贸n en materia ambiental (OPDS) y a la empresa responsable de su operaci贸n (CEAMSE), ambas dependientes del poder ejecutivo provincial. Como primer an谩lisis del marco institucional se debe advertir que la sujeci贸n de la responsabilidad de gesti贸n y la autoridad de aplicaci贸n bajo la misma cabeza pol铆tica y sin los debidos mecanismos de control y participaci贸n ciudadana son frecuentemente causales de sistemas poco transparentes.

Asimismo, en paralelo, una vez realizadas las actividades de capacitaci贸n pertinentes, la municipalidad de San Miguel comenz贸 en agosto de 2014 un proceso de fiscalizaci贸n sobre el funcionamiento del Complejo Norte III. Las irregularidades y hallazgos son de diversa 铆ndole y van desde vicios en el procedimiento habilitatorio de los rellenos sanitarios operativos, deficiencias en el funcionamiento, evidencia de d茅bil o inexistente cumplimiento de la Ley 13.592 de Gesti贸n Integral de RSU de la Provincia (sancionada en el a帽o 2006) y falta de previsiones sobre la proyecci贸n operativa del Complejo. En su conjunto, estas irregularidades dan muestra de un sistema colapsado en intento de hacer persistir un paradigma vetusto en el mundo y ya hace m谩s de una d茅cada en la Argentina.

El Complejo Ambiental Norte III est谩 compuesto por 4 rellenos sanitarios (el III, en San Mart铆n, el IIIa, IIIb y IIIc en San Miguel y Tigre) diversas plantas de separaci贸n y reciclado, plantas de tratamientos de lixiviados (l铆quidos generados por la basura dispuesta) 聽y de generaci贸n de energ铆a a partir de la captura y quema de gas metano, adem谩s de instalaciones accesorias como dep贸sitos de combustible, oficinas administrativas y talleres, entre otras.

De acuerdo a la informaci贸n remitida por CEAMSE y OPDS, los rellenos IIIb y IIIc fueron clausurados por agotar su capacidad en diciembre de 2013, conforme a su dise帽o y habilitaci贸n original. Debido a la ausencia de otro espacio donde disponer los residuos, CEAMSE gestion贸 una autorizaci贸n de 鈥渃ontinuidad operativa鈥, de escasos precedentes y dudosa legalidad, la cual permiti贸 la creaci贸n de un vertedero sobre los rellenos clausurados (otorgada por resoluci贸n Nro. 36/13 del OPDS en el mes de junio de ese a帽o). Dicha resoluci贸n careci贸 de instancias de participaci贸n p煤blica y de comunicaci贸n a la sociedad sobre la precaria situaci贸n del sistema.

La resoluci贸n Nro. 36/13 autoriz贸 la disposici贸n de 5.900.000 de toneladas sobre parte de los m贸dulos IIIb y IIIc (ambos en etapa de post-clausura) y condicion贸 su validez al cumplimiento estricto de una serie de medidas de mitigaci贸n para reducir los potenciales impactos sobre el ambiente y las comunidades locales. La disposici贸n de basura en el vertedero聽 autorizado por la 鈥渃ontinuidad operativa鈥 comenz贸 en enero del 2014, y por 鈥渦n plazo estimado en 12 meses鈥 de acuerdo a lo establecido en la resoluci贸n.

Una vez identificada la norma que habilit贸 el vertedero ubicado sobre los m贸dulos IIIb y IIIc, e identificadas las medidas mitigatorias a las cuales estaba sujeta, se elabor贸 una lista de chequeo para constatar de manera sistem谩tica mediante inspecciones peri贸dicas el cumplimiento de la normativa ambiental vigente y de las medidas de mitigaci贸n dispuestas en el anexo de la resoluci贸n Nro. 36/13.

De las inspecciones mensuales realizadas surgieron evidencias sobre faltas graves en el cumplimiento de la resoluci贸n y en la gesti贸n general del relleno.

En el frente de descarga, por ejemplo, se advirti贸 en diversas oportunidades falta de cobertura diaria de tierra, y se constat贸 presencia de residuos patog茅nicos (bolsas rojas con restos hospitalarios), barros industriales, residuos peligrosos (como cueros curtidos al cromo o derivados de hidrocarburos).

Los dep贸sitos de combustibles, tanques y cisternas, no contaban con habilitaciones de Secretar铆a de Energ铆a, no exist铆a plan contra incendios, y de los dos coches bomba del complejo s贸lo uno funcionaba.

El sistema de control de ingreso de residuos resulta sorprendentemente d茅bil. De diversos conteos de ingresos y descargas de residuos no se observ贸 control de procedencia ni de contenido, y se constat贸 recepci贸n de camiones de municipios distantes en 40 o 50km (recordemos que el Art. 4to. Del Decreto Ley 9111/78 proh铆be el ingreso de residuos provenientes de distancias mayores a 20km de los rellenos).

Las membranas impermeabilizantes de las piletas de lixiviados, componentes centrales para el control de derrames, presentaban roturas y p茅rdidas. Asimismo, en d铆as posteriores a precipitaciones y debido al retraso del ingreso de los camiones a la zona del frente de descarga se pudo observar la descarga de los residuos en los caminos internos del Complejo, los cuales no cuentan con ning煤n tipo de impermeabilizaci贸n.

En cuanto al tratamiento de los lixiviados se constat贸 el escurrimiento superficial de los l铆quidos lixiviados hacia los desag眉es pluviales, los cuales desembocan directamente en el R铆o Reconquista. Al consultar al personal del Complejo sobre esta situaci贸n nos manifestaron que no era algo com煤n 鈥測a que este desborde suced铆a s贸lo con la ca铆da 聽de precipitaciones鈥.聽 O sea, cada vez que hay tormentas en Buenos Aires, lo cual sucede cada vez con mayor frecuencia e intensidad.

Este escurrimiento se da por el obvio efecto de la gravedad: la monta帽a de basura (llamada 鈥淟a Colina鈥 por los vecinos de los barrios que se alimentan de ella) llega a los 52 metros de altura, generando un cambio apreciable en la fisonom铆a del terreno y el paisaje. La insuficiente cobertura diaria, la presencia de residuos peligrosos, patog茅nicos e industriales y el escurrimiento superficial de lixiviados hacen de la operaci贸n del vertedero un factor de riesgo para el recurso h铆drico de la cuenca del Reconquista.

La previsi贸n de ampliaci贸n de la planta de tratamiento de lixiviados, cuya puesta en marcha era condici贸n principal para el inicio de la operaci贸n de la 鈥渃ontinuidad operativa鈥, inici贸 su operaci贸n de prueba en el mes de noviembre de 2014. Uno de los interrogantes que surgen es el destino de los lixiviados durante esos 11 meses.

En la cuenca baja del reconquista viven millones de personas que no cuentan con agua potable ni cloacas, y consumen agua de pozo, como quien escribe esta columna.

Sobre los olores no hace falta m谩s que consultar a los vecinos o transitar el camino del Buen Ayre para constatarlos.

Adem谩s, las instalaciones no contaban con habilitaciones municipales y otra larga lista de irregularidades sujetas a la discusi贸n sobre la competencia del poder de polic铆a local.

Ahora bien 驴C贸mo sigue la historia luego de finalizada la 鈥渃ontinuidad operativa鈥? Al preguntarnos sobre el futuro del sistema luego del cumplimiento del plazo establecido en la resoluci贸n 36/13 surgi贸 la duda obvia sobre su devenir. En este sentido, se solicit贸 informaci贸n sobre el futuro de la operaci贸n luego del agotamiento de la 鈥渃ontinuidad operativa鈥. Ante esta consulta, la empresa CEAMSE comunic贸 que se hab铆a comenzado la gesti贸n de habilitaci贸n de un 鈥渘uevo m贸dulo A+B de relleno sanitario鈥 (construido sobre los rellenos IIIa y IIIb, ambos en etapas de post clausura), y remiti贸 a la municipalidad el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto. Este nuevo m贸dulo posibilitar铆a la disposici贸n de 12 millones de toneladas durante un periodo de aproximadamente 33 meses 驴Se cumplir谩n en esta oportunidad las medidas de mitigaci贸n ordenadas por la autoridad ambiental?

La habilitaci贸n de un nuevo relleno sanitario requiere del cumplimiento del procedimiento de Evaluaci贸n de Impacto Ambiental establecido en la normativa vigente y debe asegurar el 聽derecho a la participaci贸n ciudadana establecido en la ley general del ambiente.

Toda la informaci贸n aqu铆 presentada es p煤blica y est谩 al alcance de aquel que quiera ejercer el derecho constitucional al gozo del ambiente sano, y su deber de preservarlo (art. 41).

Lo que se evidencia en conjunto es el agotamiento de un sistema que perdur贸 40 a帽os y que requiere de una profunda revisi贸n. En primer lugar es necesario reconocer la situaci贸n, comunicarla a los ciudadanos y promover una discusi贸n t茅cnica y p煤blica seria. Esto permitir谩 conducir la construcci贸n de un nuevo paradigma en la gesti贸n integral de residuos s贸lidos urbanos (GIRSU) basado en la consideraci贸n de los residuos como un recurso, la debida consideraci贸n de la responsabilidad del causante, la promoci贸n del desarrollo sostenible, la participaci贸n social y la jerarquizaci贸n de los trabajadores del sector. Estos 煤ltimos son parte de la soluci贸n y su trabajo debe ser jerarquizado mediante el reconocimiento de la actividad como un elemental servicio p煤blico. La ley 13.592 sancionada en 2006 es una buena base para comenzar la discusi贸n y su implementaci贸n oportuna hubiera contribuido a que la situaci贸n sea otra.

De lo antedicho se evidencia que la fragilidad de la situaci贸n del sistema amerita considerar la declaraci贸n de emergencia en la gesti贸n de los residuos de la Provincia, la elaboraci贸n de un plan de contingencia integral que asegure la mitigaci贸n inmediata de la contaminaci贸n y mejore la calidad en la gesti贸n del sistema. Y que se d茅 inicio a un di谩logo responsable con todos los actores, orientado a la construcci贸n de la soluci贸n de fondo. La puja pol铆tica por la mera habilitaci贸n de un relleno no hace m谩s que patear para adelante el problema, dejando una bomba de tiempo a los bonaerenses y a su pr贸ximo gobierno.

Querer limitar la discusi贸n al cumplimiento o no de los compromisos de reducci贸n de tonelaje dispuesto por parte de Ciudad de Buenos Aires y los municipios, o atarlo a una mera discusi贸n electoral de coyuntura es no entender el problema, o ser parte de 茅l.

Dif铆cilmente alguien pueda creerse ajeno a la situaci贸n: uno de cada tres argentinos dispone los residuos en este sistema. Todos somos responsables de alg煤n modo: los empresarios que externalizaron costos generando contaminaci贸n y residuos que sobrecargan el sistema; los ciudadanos que no redujimos la generaci贸n, no separamos, no reutilizamos y no reciclamos. Y ante todo, que no demandamos a los gobernantes una mejor gesti贸n ambiental; los gobiernos (de distinto nivel y color pol铆tico a lo largo de d茅cadas) que no controlaron, no cumplieron las leyes y no promovieron un desarrollo sostenible que asegure el derecho al ambiente sano y preserve los mismos derechos para todos.

Nadie est谩 exento de culpas personales, pero todos debemos promover la asunci贸n de responsabilidades institucionales. No es tiempo de juzgarnos sino de reconocer la situaci贸n, dialogar suspendiendo prejuicios y buscar soluciones integrales y de largo plazo. Hay poco tiempo y el desaf铆o es inmenso. Y ante esto nadie puede hacerse el distra铆do o quedarse de brazos cruzados.