“En los barrios populares la situación no se aguanta más. Con esta jornada iniciamos un plan de lucha para exigirle al gobierno que cambie el rumbo de su política porque hay millones de personas que están en una situación desesperante”, indicó Dina Sánchez, vocera del frente Darío Santillán.

En esa línea, resaltó que “con las recetas del Fondo Monetario Internacional no hay futuro posible” y advirtió que “es una burla que el presidente Macri diga que lo pasa mal, cuando hay millones de familias que se caen del mapa todos los días y que no tienen ni para comer”.

La medida de fuerza tuvo lugar en el centro porteño. La concentración principal fue en el Obelisco y desde ahí se dirigieron hacia la sede de ANSES ubicada en la avenida Córdoba. Al mismo tiempo se desarrollan movilizaciones en sedes provinciales de la entidad.

Frente a esta protesta, el Gobierno de la Ciudad dispuso que la Policía implementara un doble vallado para evitar que los manifestantes corten la avenida 9 de julio, en la intersección con Avenida de Mayo, lo que generó momentos de tensión con militantes del Partido Obrero.

“Yo quiero avanzar, quiero protestar, quiero reclamar en un país donde la gente se muere de hambre. Es lo elemental”, señaló Eduardo Belliboni, militante del PO.

 Fuente: Infobae – 06/09/2018