El avance de la tecnología y la virtualidad transformó profundamente la forma en que nos vinculamos, trabajamos y habitamos el espacio público. Sin embargo, este despliegue no viene libre de tensiones. Para reflexionar sobre estos desafíos urgentes, desde la Fundación Metropolitana, en el marco de nuestro ciclo de entrevistas orientado a debatir los temas más vigentes de nuestra sociedad, convocamos a dos especialistas con una amplia trayectoria en la materia: Federico Cermelo, abogado y exdirector del Observatorio de Familias y Juventudes de la Cámara de Diputados de la Nación, y Rosana Barroso, licenciada en educación, abogada y presidenta de la Fundación Lea.
Podés ver la entrevista completa y conocer más sobre este ciclo en nuestro canal de YouTube.
El encuentro puso el foco en un concepto clave para el desarrollo social y democrático actual: la ciudadanía digital. Lejos de limitarse al mero acceso técnico o a la conectividad, la ciudadanía digital implica reflexionar sobre los derechos, las responsabilidades, los valores y, fundamentalmente, los riesgos que emergen en el entorno virtual.
El «Lado B» de las pantallas: de las redes a las apuestas online
Los especialistas coincidieron en que la tecnología democratizó herramientas extraordinarias, pero también abrió la puerta a problemáticas complejas que afectan de manera directa a las infancias y las juventudes. Fenómenos como el cyberbullying, los discursos de odio y el grooming (acoso sexual virtual a menores) demandan una atención inmediata por parte del Estado, las familias y las organizaciones civiles.
Sin embargo, uno de los puntos más críticos y vigentes abordados por Cermelo y Barroso fue la preocupante epidemia de las apuestas online en adolescentes. Los entornos digitales de juego y ludopatía virtual se instalaron con fuerza en el ecosistema juvenil, operando muchas veces de forma invisible para los adultos y generando consumos problemáticos a edades cada vez más tempranas. Frente a esto, los invitados señalaron que la respuesta no puede ser la mera prohibición, sino el acompañamiento crítico y la regulación afectiva y estatal.
Un enfoque intergeneracional: los adultos mayores como agentes de cuidado
Frente a la velocidad de los cambios tecnológicos, suele pensarse en una «brecha digital» insalvable entre generaciones. Contra este prejuicio, Rosana Barroso destacó la enorme receptividad y el valor de los adultos mayores en los talleres y capacitaciones que llevan adelante.
Lejos de quedar marginados, abuelos y abuelas se constituyen hoy como verdaderos agentes de cuidado en los hogares. Al ser capacitados en las lógicas del entorno virtual, demuestran un compromiso notable, participando en jornadas extensas de formación, para convertirse en sujetos activos capaces de observar conductas extrañas, detectar señales de alerta y proteger a los más chicos frente al «lado B» de la tecnología.
Redes, género y la urgencia de formar nuevas masculinidades
El debate también incorporó una mirada transversal y necesaria: la perspectiva de género en el ámbito digital. Los especialistas señalaron que las violencias virtuales no se distribuyen de manera simétrica. Mientras que el universo de las apuestas online y los consumos asociados al juego están marcadamente monopolizados por varones, las principales víctimas de las violencias de género digitales, los escraches y el acoso siguen siendo las niñas y las mujeres.

Para transformar esta realidad, Barroso enfatizó que la solución no radica en la polarización, sino en un trabajo conjunto: “No podemos hacer nada si no es juntos. Tenemos que formar masculinidades distintas, que ejerzan menos violencia a través de las redes sociales”. Bajo la premisa de que la violencia no es una condición intrínseca de los varones, sino una conducta ejercida y aprendida, la alfabetización digital debe apuntar necesariamente a deconstruir y modificar esos comportamientos virtuales desde la raíz.
Alianzas para pensar el futuro
El tercer capítulo de Una Argentina mejor es posible dejó en claro que la construcción de entornos digitales seguros, soberanos y saludables es una tarea colectiva. La sinergia entre la Fundación Metropolitana y la Fundación Lea es un ejemplo del tipo de articulación institucional que se necesita para pasar del diagnóstico a la acción, diseñando herramientas de prevención y políticas públicas que preparen a la sociedad para los desafíos del mañana.
Porque pensar en un país mejor implica, indefectiblemente, garantizar que la era virtual sea un espacio de ampliación de derechos, cuidado mutuo y ciudadanía plena.
