- Informe Digital Metropolitano - https://metropolitana.org.ar/idm -

Día Mundial del Peatón: moverse no debería ser una hazaña

Por Juana Farias.

“Belén ha vivido casi toda su vida en Glew, una localidad del partido de Almirante Brown, en el sur del conurbano bonaerense. Estudia y trabaja, dos compromisos que requieren organización, esfuerzo y, en especial, tiempo. Su día es una verdadera lotería, inicia a las seis y media de la mañana, y si todo funciona, vuelve a su casa a las once de la noche, o a veces, a la medianoche. Entre colectivos, trenes y subtes, sus viajes pueden sumar en promedio unas cuatro horas diarias. La ciudad es un rompecabezas ajustado al segundo: cada espera estaba milimétricamente calculada, como si supiera que en cualquier momento todo puede fallar. Porque muchas veces, falla”.

Conoce las obligaciones del peatón en las vías. – Departamento de ...

La historia de Belén es apenas un ejemplo de una realidad que se repite en silencio, todos los días, en miles de personas que viven lejos de los centros urbanos y que dependen del transporte público para trabajar, estudiar y llegar a casa, muchas veces, con lo justo. 

En el Día Mundial del Peatón, instaurado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 17 de agosto en memoria de Bridget Driscoll, la primera víctima fatal de un siniestro vial en 1897, nos recuerda la urgencia de repensar el espacio público y la movilidad urbana. Esta fecha busca promover una cultura vial que refuerce el uso y respeto de los espacios peatonales, al tiempo que recuerda las obligaciones que implica la circulación a pie, sobre todo en ciudades diseñadas sin tener en cuenta a quienes más caminan, esperan y sostienen la vida urbana.

Los peatones son, sin dudas, los actores más vulnerables del tránsito. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), en 2024 se registraron 3.357 accidentes viales, con un saldo de 4.027 víctimas fatales, lo que equivale a once muertes por día. Por su parte, el Instituto de Seguridad y Educación Vial señaló que, si bien en contraste al mes de mayo del año anterior, hay un descenso en la tasa de siniestralidad vial grave, se produjo un aumento en la tasa de mortalidad vial, que alcanzó el 61,1% Además, casi 4 de cada 10 de las muertes en siniestros viales ocurrieron en zonas urbanas. 

Día Mundial del Peatón: en Argentina 4 de cada 10 cruza en rojo y ...

Por eso, se vuelve esencial mejorar la forma en la que nos movemos y en cómo concebimos y compartimos el espació público. Respetar las normas de tránsito y fomentar una cultura de cuidado mutuo es fundamental. Promover la convivencia en las calles implica repensar prioridades, dejar de privilegiar la lógica del automóvil y construir ciudades que pongan en el centro la vida, no la velocidad.

Como señala el Instituto del Transporte de la Universidad de San Martín, la importancia de la movilidad y el transporte público está reconocida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas: 

“De aquí a 2030, proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad”. 

En este sentido, la movilidad sustentable no es solo usar bicicleta o instalar estaciones de subte, es pensar de forma integral. Es diseñar ciudades donde caminar no sea un riesgo, donde tomar un tren o colectivo no implique perder horas de vida, donde la cercanía y la accesibilidad definan el modelo urbano. La movilidad activa, viajes a pie y en bicicleta, es ambientalmente sustentable y más eficiente que el auto en el uso del espacio. Sin embargo, resulta adecuada solo para viajes de cierta distancia (viajes cortos) y puede no resultar una opción para aquellos ciudadanos con movilidad reducida. 

Informe de Cesvi Argentina sobre comportamiento de los peatones ...

Para buena parte de los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el colectivo sigue siendo la columna vertebral del transporte. Aunque los trenes y el subte son fundamentales por su capacidad y velocidad, no pueden reemplazar la capilaridad que ofrecen los colectivos, claves para llegar a zonas con menor densidad poblacional. En los últimos años se impulsaron diversas iniciativas para que resulten más accesibles: incorporación de nuevos corredores, unidades modernas, cámaras de seguridad, integración tarifaria mediante la red SUBE, tarifa social, carriles preferenciales, red de Metrobús y aplicaciones con información en tiempo real para lo usuarios

Sin embargo, tras la pandemia de COVID-19, los hábitos de movilidad cambiaron. A pesar de que los colectivos siguen siendo el principal medio de transporte del AMBA, su uso viene en descenso. Según el Informe publicado en mayo de 2025 por el Observatorio de Movilidad y Seguridad Vial de la Ciudad de Buenos Aires, los viajes en colectivo durante días hábiles promediaron 8,83 millones, lo que representa una variación de -7,0% respecto al mes previo, de -5,0% respecto al mismo mes de 2024, y de -15,8% respecto al mismo mes de 2019. En contraste, el volumen promedio de vehículos que ingresan y egresan por los peajes de la Autopista Urbana Sur (AUSA) fue de 195 mil por día, con un incremento del 0,4% respecto al mes anterior, del 5,9% en comparación con mayo de 2024, y del 15,6% respecto a mayo de 2019.

Peatones en peligro: el 77% de los conductores no respeta su ...

Pensar políticas públicas de movilidad significa tener en cuenta estos datos e invertir en infraestructura; aumentar la frecuencia y confiabilidad del transporte público y principalmente escuchar a quienes hacen uso directo del transporte público en el diseño de políticas. Es necesario trazar una hoja de ruta respecto a tres ejes: tiempo, costo y seguridad.

 Caminar es el acto más simple, más antiguo y universal. Reivindicar al peatón es también reivindicar el derecho a la ciudad: a vivirla, habitarla y recorrerla. En definitiva, la historia de Belén no es una anécdota aislada, sino un llamado a transformar las ciudades en espacios verdaderamente humanos porque moverse no debería ser una hazaña, sino un derecho.