Desde la Fundación Metropolitana seguimos llevando nuestra mirada sobre las políticas públicas territoriales más allá de nuestras fronteras. El pasado 24 de junio, nuestro Director del Observatorio de Políticas Públicas, Facundo Villar, participó como expositor principal en la Universidad de Calabria (UNICAL), Italia, en el marco del Primer Encuentro del Ciclo de Seminarios Calabria–Mercosur, un espacio de diálogo académico pensado para fortalecer los vínculos entre la región italiana y el bloque sudamericano organizado por el Consulado del Uruguay en Calabria junto a instituciones académicas y organizaciones especializadas en desarrollo territorial, innovación y cooperación internacional de Italia y Argentina.
Su exposición, titulada «Territorios Inteligentes y Desarrollo Rioplatense: Argentina y Uruguay entre asimetrías territoriales, innovación, turismo e integración en el espacio Mercosur«, propuso a la comunidad académica italiana un recorrido integral por los desafíos estructurales que atraviesan a nuestra región, combinando datos, historia e ideas para pensar el desarrollo territorial del futuro.
Un mapa de la desigualdad argentina
Facundo comenzó situando a la Argentina y al Uruguay en el contexto latinoamericano, para luego adentrarse en lo que definió como «el mapa de la desigualdad» de nuestro país. Explicó cómo el modelo de asentamiento heredado, producto de procesos históricos de centralización económica, institucional y demográfica, concentra a más del 37% de la población nacional en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), una región que ocupa apenas el 0,4% del territorio pero que genera cerca de la mitad del PBI del país. Mientras tanto, vastas extensiones del interior, como buena parte de la Patagonia, registran densidades poblacionales por debajo de los 5 habitantes por km².
Este desequilibrio, señaló, no es solo demográfico: se traduce en asimetrías concretas de infraestructura, cobertura de salud, nivel educativo, acceso a agua potable y red cloacal, y en una creciente brecha digital entre el centro y la periferia metropolitana. Incluso dentro del propio AMBA, mostró cómo las necesidades básicas insatisfechas y los indicadores de desarrollo humano se distribuyen de forma muy desigual entre la Ciudad de Buenos Aires y los municipios del segundo cordón del conurbano.
Un vínculo migratorio que se actualiza
La charla también recuperó una dimensión con fuerte anclaje calabrés: los flujos migratorios que unieron históricamente a ambas regiones. Facundo recordó que, entre mediados del siglo XIX y mediados del siglo XX, más de 400.000 calabreses emigraron hacia la Argentina, dentro de una corriente migratoria italiana que superó los 3,5 millones de personas y que transformó profundamente la demografía y la identidad de Buenos Aires. Ese pasado compartido, planteó, es también un punto de partida para renovar los puentes de cooperación académica e institucional entre Calabria y el Mercosur.
Repensar el territorio desde la inteligencia colectiva
En la segunda parte de su intervención, Facundo presentó el concepto de «territorio inteligente» como una perspectiva que excede la mirada puramente tecnológica y urbanocéntrica de la smart city. Un territorio, sostuvo, no es inteligente por usar sensores o plataformas digitales, sino por su capacidad de integrar tecnología, gobernanza multinivel, participación comunitaria, valorización de los recursos locales, sostenibilidad ambiental e inclusión social, poniendo siempre a las personas en el centro de la innovación. A su vez, la conceptualización de “territorio inteligente” contempla las regiones rurales y periurbanas de modo integrado a lo urbano, distinción relevante respecto de la idea clásica de smart city.
A partir de ese marco, propuso líneas de acción concretas para la Argentina: fortalecer la coordinación entre Nación, provincias y municipios; desarrollar instrumentos de gestión metropolitana (como autoridades de transporte y movilidad u observatorios que integren datos y anticipen dinámicas territoriales); y comenzar a incorporar en la agenda pública un fenómeno todavía poco discutido, el envejecimiento poblacional y la caída sostenida de la tasa de fecundidad, que en la Argentina pasó de 1,8 en 2018 a 1,2 en la actualidad.
El turismo como palanca de integración territorial
Facundo dedicó un tramo especial de su charla al turismo, al que caracterizó no como un sector económico aislado, sino como una verdadera palanca de desarrollo territorial. El turismo inteligente, explicó, permite poner en valor el patrimonio natural, cultural e identitario de una región, fortalecer a las comunidades locales y generar oportunidades para pequeñas empresas y cooperativas, siempre que se lo piense de manera sostenible e inclusiva. Las tecnologías digitales (mapas interactivos, itinerarios inteligentes, narrativas digitales, datos ambientales en tiempo real) no reemplazan la experiencia del territorio, sino que la potencian.
Para cerrar, retomó la distinción conceptual entre «smart city» y «territorio inteligente» a la luz de la teoría de Immanuel Wallerstein: mientras la primera idea remite al centro, la segunda pone en valor a la periferia y la semiperiferia, históricamente relegadas del desarrollo. En esa clave, sostuvo que el turismo representa una oportunidad concreta para integrar a los territorios periféricos de la Argentina a través de un desarrollo territorial verdaderamente inteligente.
Agradecemos a todas las organizaciones que hicieron posible este espacio de intercambio y reafirmamos nuestro compromiso desde la Fundación Metropolitana para seguir impulsando políticas públicas que transformen el territorio.


