Por Leandro Martin, Secretario de Servicios Públicos y Transito de la Municipalidad de Vicente López.
Desde la responsabilidad que tenemos gestionando el tránsito de nuestra ciudad, queremos compartir los resultados de una política de estado que, literalmente, salva vidas. Hoy vamos a hablar de números, pero no como frías estadísticas, sino como el reflejo de familias que llegan seguras a casa con una premisa fundamental que guía nuestro trabajo todos los días en Vicente López: cada siniestro vial que evitamos es una vida que protegemos.
Los datos recientes nos muestran que vamos por el camino correcto. Durante el año 2024 registramos 873 accidentes de tránsito en el municipio y, al cerrar el 2025, logramos reducir esa cifra a 751 siniestros. Aún más importante es destacar la reducción de la severidad en estos hechos, ya que el 77,66% de los involucrados durante el 2025 resultaron completamente ilesos.
Esta disminución no es obra de la casualidad, ni se explica por una única medida aislada. Es el resultado directo de un sistema integral de prevención y seguridad vial donde cada pieza cumple un rol fundamental. Hemos entendido que el tránsito no se ordena únicamente con multas, sino con un ecosistema que combina infraestructura, tecnología, control en calle y educación.
Por un lado, contamos con un entorno tecnológico y urbano moderno: el uso de cámaras lectoras de patentes, radares inteligentes de velocidad, una red eficiente e inteligente de semáforos y un claro señalamiento vial. Todo este ecosistema es coordinado a través de nuestro Observatorio Vial (OVT), el cerebro que nos permite procesar datos y tomar decisiones fundamentadas. Esto se potencia con una infraestructura cuidada gracias a nuestro alumbrado público, que facilita la visión nocturna y al plan constante de bacheo y pavimentación, ya que un entorno urbano ordenado es el primer gran disuasivo para la imprudencia.

De hecho, integrando tecnología ciudadana como Waze, gestionamos más de 800 reportes que nos alertan en tiempo real sobre baches, semáforos y peligros en la vía pública para intervenir rápidamente.
A este despliegue le sumamos una herramienta clave, la articulación institucional: durante 2025 llevamos adelante 1.265 intervenciones conjuntas con otras áreas del municipio, garantizando que el mantenimiento y las mejoras de nuestras calles se realicen de forma segura, rápida y ordenada.
Por otro lado, la infraestructura por sí sola no alcanza. El patrullaje de seguridad constante y nuestros operativos de control de tránsito son el corazón de la prevención en la vía pública. Durante el último año, controlamos más de 32.400 vehículos, exigiendo la documentación obligatoria, el uso del cinturón de seguridad y cascos, realizando estrictos controles de sustancias y alcoholemia.

Finalmente, entendemos que el cambio de paradigma debe darse desde el primer momento formando conductores responsables, por eso, las capacitaciones para las primeras licencias de conducir son una prioridad. Además, implementamos el Examen Teórico Digital de Conducir, logrando una mayor trazabilidad y estandarización del proceso de enseñanza y evaluación. Solo en 2025, realizamos 7.574 exámenes de este tipo, garantizando que los nuevos conductores salgan a la calle con verdadera formación cívica y vial.
La baja de la siniestralidad es el premio al esfuerzo sostenido de un municipio presente que planifica, invierte y controla. Nuestro compromiso es seguir consolidando este modelo, porque cada accidente que logramos evitar nos reafirma que en Vicente López estamos en el camino correcto.
