- Informe Digital Metropolitano - https://metropolitana.org.ar/idm -

Pensar América Latina después de la Pandemia Covid 19: Diálogo entre Alberto Fernández y Lula Da Silva

El diálogo virtual “Pensar América Latina después de la Pandemia Covid 19”, organizado por la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y auspiciado por CLACSO y el Consejo de Decanos y Decanas de Facultades de Ciencias Sociales y Humanidades, tuvo lugar el viernes 26 pasado. Fue transmitido a través del canal de YouTube de la Facultad al cual asistieron más de 25.000 personas.

La apertura estuvo a cargo de la Decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Carolina Mera, quien dio la bienvenida desde Olivos junto al Presidente de la Nación, Alberto Fernández, a este, al ex Presidente de Brasil, Luíz Inacio Lula Da Silva y al resto de los participantes señalando que “las turbulencias de la Región demandan debates urgentes”. “Políticos, académicos, profesores, trabajadores y estudiantes compartimos la convicción de que la sociedad por venir puede ser mejor que la actual”.

El intercambio entre ambos líderes fue precedido por los comentarios de un panel conformado por distintas personalidades públicas y académicas: Karina Batthyany (Secretaria Ejecutiva de CLACSO); Nicolás Trotta (Ministro de Educación de la Nación); Adolfo Pérez Esquivel  (Premio Nobel de la Paz y Profesor UBA); Eduardo Valdés (Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de la Nación); Natalia Salvo (Abogada laboralista y docente UBA/UNPAZ); Víctor Santamaría (Confederación General del Trabajo); y Carol Proner (Jurista y Profesora Universidad Federal de Río de Janeiro).


 

“Saldrán mejor de esta crisis quienes pensaron en la salud del pueblo.” 

Lula Da Silva comenzó su discurso rindiendo homenaje a las víctimas, tanto de Argentina como de Brasil, del Covid 19. En la cita que lo convocó a disertar sobre el presente y futuro de la Región en el marco de la pandemia afirmó: “No sé cómo será el mundo después de la pandemia, nadie sabe. Pero, tengo una certeza: Los países en los que el gobierno pensó primero en la población, como el caso de Argentina, saldrán mejor que aquellos que no lo pensaron y saludó al Presidente de la Nación: “Felicito a Alberto Fernández por la alta responsabilidad con la que viene enfrentando la pandemia, con el coraje que caracteriza a un verdadero líder”.

En su presentación se refirió a distintos procesos históricos recientes del continente, recordando la América Latina en la que le tocó gobernar: “cuando comenzamos nuestro gobierno en 2002/03 tomamos la decisión de priorizar nuestra relación con América Latina. Era preciso construir un bloque que pensase la economía, la educación, la cultura, y la política como un todo, que transformase un continente capaz de hacer frente a la política y los poderes del mundo”.

Hizo alusión además a aquellos presidentes con quienes compartió funciones durante el período: “Dios me dio la chance de vivir uno de los mejores períodos políticos de América Latina. Tuve la suerte de convivir con Néstor y Cristina, con Lagos y Bachelet, con Correa, con Evo, con Tabaré y Pepe, con Lugo. Construimos el más importante momento de desarrollo regional, un movimiento de políticas sociales integradoras. Probamos que era posible transformar los límites de América Latina”.

“El mito del Estado mínimo no es más que eso, un mito. En todas las crisis del capitalismo es el Estado el que asume las responsabilidades.”

En otro pasaje, Lula se detuvo en la relación que une a ambos países, mencionando que “ni Argentina ni Brasil podrían ser grandes cerradas una de otra” y expresó su opinión sobre la política argentina y la pasada elección de 2019: “Mantengo la fortaleza y esperanza cuando veo, por ejemplo, como el pueblo argentino respondió en las urnas al fracaso de lo que fue la vuelta del neoliberalismo”.

También se explayó sobre el presente desatado por la pandemia y sentó posicionamiento respecto del rol de lo público y la presencia del Estado. El ex mandatario brasileño sostuvo que “el dogma del Estado mínimo no es más que eso, el mito del mercado no es más que un mito. En todas las crisis del capitalismo es el Estado quien asume las responsabilidades.

“Lo que va a salvar a América Latina después de la pandemia es la democracia.”

Ya hacia el cierre de su discurso, caracterizó un presente de lucha y dio su parecer sobre la salida de la pandemia: “Nunca fue tan necesario soñar y seguir luchando para construir un mundo mejor que este en el que vivimos” y concluyó con un mensaje llamando a fortalecer la democracia en el continente: “Yo creo que lo que va a salvar a América Latina después de la pandemia es la democracia, un Estado fuerte y democrático. La democracia va a permitir un modelo donde el Estado sea el motor de la economía y no un Estado empresario, un Estado que acabe con la miseria en nuestro continente.”

“Nada hay más importante que la vida. No hay capitalismo que funcione sin vidas.”

Tras la exposición de Lula tomó la palabra el Presidente de la Nación, quien expresó su afecto por el ex mandatario brasileño y se refirió a él como “un enorme líder latinoamericano, inmenso para el continente”. Coincidió además en la mirada sobre el escenario de América Latina marcando una diferencia al respecto: “Este es otro continente al que viviste vos. América Latina no depende solo de mi voluntad. No sabes Lula como extrañamos que vos seas el presidente de Brasil, otra sería la relación que podríamos construir.”

Pronto retomó su postura con respecto a la coyuntura, caracterizada por  un “falso dilema”. Alberto Fernández aludió al famoso libro de Camus sobre La Peste, recordando aquella frase que dice “las pestes le arrancan la vida a la gente y dejan al descubierto la miseria de las almas”. Y afirmó: “la pandemia ha dado muestras de ello, bien decía Lula – y nadie que abrace la causa popular lo puede poner en duda – nada hay más importante que la vida”. Luego, relacionó la crisis epidémica a los límites del sistema actual: “La pandemia ha destruido el sistema capitalista como lo conocemos, hay miles de vidas y miles de empresas que han caído, no hay capitalismo que funcione sin vidas. Ese capitalismo había construido un castillo de naipes, nada vale hoy lo que valía antes de la pandemia, ninguna acción, ninguna empresa, se desmoronó la especulación financiera, ese capitalismo no tiene viabilidad.”

“Necesitamos un capitalismo que integre.”

Con respecto a la situación en la que el país debió enfrentar al virus y cómo reaccionó el Estado en materia de asistencia, el Presidente señalo: “Nosotros tuvimos la característica de enfrentarnos a la pandemia en el continente más desigual. Nos propusimos auxiliar desde el Estado a los sectores más empobrecidos, unas 2 millones de personas aproximadamente. Terminamos asistiendo a 9 millones, casi al 20% de la población argentina, que estaba olvidada, al margen, que el Estado había ignorado. También fuimos en socorro de los trabajadores, y llegamos a 12 millones, casi al 80% de la PEA (Población económicamente activa)”.

“Esta es una oportunidad para lograr más igualdad.”

Por último concluyó: “Ese dinero invertido en preservar la vida y salud de los argentinos lo vamos a recuperar mañana, lo que no vamos a recuperar es la vida de los más de 1000 fallecidos. Ponderamos el valor de la vida, otros hacen números, estadística, para nosotros cada vida vale, cada fallecido es una persona. Necesitamos un capitalismo que integre al que trabaja y al que consume, que no concentre y que distribuya, porque no vale nada si aparece un virus como este y lo destruye todo. Esta es una oportunidad para lograr más igualdad.”

 


 

Previo al diálogo entre Alberto Fernández y Lula Da Silva, la Decana de Sociales, Carolina Mera presentó el debate aludiendo al rol de las ciencias sociales: “producen saberes para hacer diagnósticos y definir políticas, pero también conocimiento crítico indispensable para una transformación hacia sistemas más justos e inclusivos”. Concepto sobre el que también se expidió  Karina Batthyany, la Secretaria Ejecutiva de CLACSO: “Queremos realizar un aporte para pensar América Latina después de la pandemia. Las estrategias tienen que ser colectivas. Debemos apelar a una nueva ecuación entre sociedad y estado y esbozar un nuevo contrato social. Las ciencias sociales adquieren aquí un papel protagónico, sus herramientas serán fundamentales para tomar las decisiones de gobierno y formular nuevas políticas públicas. Necesitamos construir una nueva interpretación alternativa de la realidad para poder transformarla”.

Por su parte, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y profesor de la UBA, habló acerca de “defender la vida y la dignidad de la persona”, de “recuperar el equilibrio con la madre tierra” y de “poner la economía al servicio del pueblo”. En su oratoria señaló: “Estamos pasando por un momento muy particular en la vida de la humanidad que representa un cambio de época en la vida de los pueblos. Se ha producido un desequilibrio muy fuerte entre el ser humano y la madre tierra. La devastación de los bienes y recursos de la madre tierra nos ha llevado a esta situación. La pandemia, además, sacó a la superficie el aumento de la pobreza y la concentración del poder en pocas manos. Debemos volver a buscar la unidad entre los pueblos y las políticas de los gobiernos. ¿Cómo vamos a enfrentar la pobreza, la marginalidad, el hambre? La economía debe estar al servicio del pueblo y no el pueblo al servicio de los grandes intereses económicos”.

En su turno el Ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, convocó a “priorizar la educación, la ciencia y la tecnología”.  Sostuvo que hay que “repensar el rol del Estado y la institucionalización de los procesos de integración en América Latina”  y que “sin inversión en educación, ciencia y tecnología es imposible reconfigurar nuestras sociedades”.

Natalia Salvo, Abogada laboralista y docente de la UBA y UNPAZ, y Carol Proner, jurista y profesora de la UFRJ (Universidad Federal de Río de Janeiro) posaron la mirada sobre los dispositivos legales y judiciales en los procesos políticos recientes del continente. La primera de ellas, presente desde Olivos junto a Carolina Mera y Alberto Fernández, explicó la importancia de “advertir el conflicto constitutivo del capitalismo, entre capital y trabajo”. En su discurso mencionó: “debe haber Estado, Estado social, no individualista y que abrace las necesidades y derechos colectivos. Los conflictos que no están mediados por la ley están resueltos por cuestiones fácticas. El poder judicial puede ser un instrumento que consume la violencia simbólica o un dispositivo para efectivizar derechos sociales, económicos y culturales”. Carol Proner, por su parte, compartió algunos puntos a considerar como “límites de nuestros sistemas políticos” y observó: “La lucha contra la corrupción se utiliza para flexibilizar las garantías legales y para la sumisión de la jurisdicción estatal a la de otros países. Pensar América Latina pospandemia es también pensar las garantías del sistema de justicia y el sistema de derecho”.

Los también presentes Eduardo Valdés, Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de la Nación, y Víctor Santa María, representante de la CGT (Confederación General del Trabajo), también hicieron uso de la palabra. Valdés narró su paso por la Facultad de Derecho de la UBA, rescatando “la inculcación de valores y la universidad pública” y mencionó “las luchas comunes entre Argentina y Brasil más allá de las fronteras entre los países”. Santamaría, habló de la pandemia como “una gran oportunidad”. Llamó a “analizarla y visualizar el futuro con visión geopolítica” y a “construir un contrato social junto al Consejo Económico y Social que contenga a todos y todas. El éxito para los empresarios debería ser dar más trabajo para sus trabajadores y para su pueblo”.