Con el objetivo de profundizar el debate sobre los ejes estratégicos del desarrollo nacional y regional, desde la Fundación Metropolitana le damos continuidad a nuestro ciclo de entrevistas “Una Argentina Mejor es Posible”. En esta oportunidad, convocamos a Sixto Cristiani, economista urbano (UTDT), magíster en Planificación Urbana y Regional (London School of Economics) y doctorado en University College London (UCL), para analizar la gestión del suelo, la integración sociourbana de los barrios populares, la reforma de los marcos normativos territoriales y los desafíos de la movilidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
A lo largo del encuentro, se entrelazaron la investigación académica sobre los mercados informales de tierra, la propuesta técnica y la experiencia en la militancia política para examinar los desafíos estructurales que condicionan la equidad y el desarrollo social.
Podés ver la entrevista completa y conocer más sobre este ciclo en nuestro canal de YouTube.
Trayectoria profesional, motivación humana y la investigación del suelo urbano
El análisis comenzó recorriendo el trayecto académico y político de Cristiani, desde su formación en economía urbana en la Universidad Torcuato Di Tella hasta sus estudios de posgrado en el Reino Unido y su militancia en el espacio Soberanos / Nuevos Aires. Tras tomar contacto directo con la realidad de las urbanizaciones informales en Argentina (donde conviven más de 4 millones de personas en 6.467 barrios populares según el RENABAP), remarcó que el conocimiento de estas desigualdades impone una responsabilidad ética y política ineludible para actuar desde la gestión pública y la planificación.
En este marco, presentó el enfoque de su investigación doctoral orientada a comprender la dinámica del mercado informal del suelo. Cristiani detalló el funcionamiento de las instituciones informales de compraventa de parcelas y subrayó la necesidad de adaptar las regulaciones para permitir loteos ordenados que reduzcan drásticamente los costos de infraestructura básica, como redes sanitarias y de energía. Asimismo, se argumentó que los barrios populares no constituyen un hecho aislado, sino que son el resultado directo de las fallas de la ciudad formal y de la falta de políticas públicas eficientes de acceso a la tierra.
Marcos normativos, captura de plusvalías y la crítica a los barrios cerrados
Otro de los ejes centrales del diálogo fue la revisión de los marcos regulatorios vigentes, con especial énfasis en el Decreto-Ley 8912/77 de la provincia de Buenos Aires. Se señaló que esta norma, heredada de la última dictadura y basada en un criterio rígido de zonificación, eliminó históricamente las herramientas de fraccionamiento popular planificado que existían a mediados del siglo XX.
Para profundizar en el diagnóstico metropolitano, Cristiani analizó el impacto del modelo de barrios cerrados o countries, advirtiendo que estos emprendimientos fragmentan el territorio, debilitan la noción de civitas y el encuentro ciudadano en el espacio público, e imponen graves externalidades sobre la red vial y de servicios. En esa línea, propuso implementar mecanismos de recuperación pública de las plusvalías urbanas generadas por los cambios de uso de suelo que otorga el Estado. De este modo, los municipios y provincias podrían captar recursos genuinos para financiar obras públicas esenciales (como pavimentación, cloacas y alumbrado), creando un acceso al suelo más equitativo.
Movilidad metropolitana, licencias sociales y el mandato generacional
En el plano de las propuestas de política pública, se repasó la iniciativa de visibilización realizada con la tarjeta SUBE para proponer un sistema de abono mensual ilimitado de transporte público, tomando de referencia los modelos aplicados en grandes metrópolis europeas como París, Barcelona o Londres. Cristiani sostuvo que el transporte debe concebirse como un servicio de costo fijo cuya demanda puede optimizarse en beneficio de los trabajadores. Asimismo, se abordaron iniciativas de reforma social, como la ampliación de las licencias por paternidad para adecuar la legislación laboral a los estándares contemporáneos de equidad y distribución del cuidado.
Hacia el plano estratégico, se planteó que la actual generación política y técnica enfrenta dos grandes mandatos históricos: reafirmar la soberanía sobre las Islas Malvinas (proyectando la planificación urbana y territorial para su desarrollo futuro) y erradicar la informalidad extrema en el continente para que ningún hogar viva en pisos de tierra. Para ello, Cristiani enfatizó la urgencia de superar la fragmentación institucional del AMBA, coordinando las agendas de los municipios, la Provincia y la Nación en pos de un desarrollo orientado al transporte.
Reconstrucción de la comunidad y desarrollo con justicia social
Hacia el cierre del encuentro, se subrayó la importancia de refundar el pacto social desde la empatía y la solidaridad colectiva, asumiendo que el bienestar social es condición indispensable para la prosperidad individual. Se argumentó que garantizar la nutrición, educación y salud integral de la niñez genera un círculo virtuoso de desarrollo económico, mayor calificación laboral y fortalecimiento del tejido social.
Desde nuestra visión institucional, reafirmamos que el camino para superar las desigualdades estructurales, coordinar la dimensión territorial de nuestras ciudades y construir un desarrollo con justicia social requiere de un Estado capacitado, una planificación democrática y una firme apuesta por lo colectivo.

