Con el objetivo de profundizar el debate sobre los ejes estratégicos del desarrollo nacional y regional, desde la Fundación Metropolitana le damos continuidad a nuestro ciclo de entrevistas “Una Argentina Mejor es Posible”. En esta oportunidad, convocamos a Florencia Rodríguez Tourón, socióloga, magíster en Planificación del Transporte Urbano y cofundadora de la plataforma BondIT, para analizar la gestión de la movilidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires, el rol de las tecnologías aplicadas al transporte compartido, los desafíos de gobernanza estatal y el valor estratégico del espacio público en las ciudades contemporáneas.
A lo largo del encuentro, se entrelazaron la investigación técnica en planificación del transporte, el desarrollo emprendedor orientado a la innovación urbana y la reflexión sobre las políticas públicas para examinar los desafíos estructurales que condicionan la equidad y la conectividad metropolitana.
Podés ver la entrevista completa y conocer más sobre este ciclo en nuestro canal de YouTube.
Trayectoria profesional, fascinación urbana y el salto al emprendedurismo
El análisis comenzó recorriendo el trayecto académico y profesional de Rodríguez Tourón, desde su formación inicial en sociología hasta sus estudios de posgrado especializados en planificación del transporte y economía urbana. Movida por una fascinación central por las ciudades como espacio humano por excelencia, la especialista repasó su paso por la gestión pública y la consultoría técnica. Tras experimentar la habitual frustración de la consultoría, donde las recomendaciones estratégicas muchas veces no llegan a ejecutarse por depender de terceros, decidió volcarse al campo del emprendedurismo.
En este marco, presentó BondIT, una iniciativa tecnológica diseñada para poner las herramientas digitales avanzadas al servicio del transporte masivo y compartido, evitando que las soluciones de movilidad por aplicación queden reservadas únicamente al uso de vehículos particulares.
Innovación tecnológica, grandes atractores y gestión de la movilidad efímera
Otro de los ejes centrales del diálogo fue la articulación entre el perfil del planificador urbano, enfocado en la cobertura y la equidad social, y la lógica del emprendedor, orientada a la eficiencia y la sostenibilidad económica. Rodríguez Tourón destacó la necesidad imperiosa de propiciar un diálogo constante entre ambos sectores para resolver vacancias concretas en la infraestructura metropolitana.
Para graficar este abordaje, detalló el trabajo sobre los «grandes atractores de viaje» (como estadios, eventos de masa o polos industriales) y el concepto de «movilidad efímera«. Explicó cómo la tecnología puede actuar como intermediario entre la demanda extraordinaria de eventos masivos (como espectáculos o partidos de fútbol) y los operadores de transporte, ofreciendo alternativas previsibles y ordenadas que reduzcan la congestión vehicular y las externalidades negativas sobre los barrios circundantes.
El rol del Estado, la movilidad como derecho habilitante y la crisis del transporte
En el plano de las políticas públicas, la especialista abordó el debate en torno a la intervención estatal en el sector. Advirtió sobre los riesgos de pasar de un esquema de subsidios excesivos a un modelo de desregulación no planificada o «sálvese quien pueda», el cual termina fragmentando el sistema y afectando de manera directa el bolsillo de los usuarios. Sostuvo que el Estado resulta insustituible para establecer la distribución de cargas y beneficios, definir reglas claras y dar previsibilidad a las inversiones de largo plazo, como la transición energética del parque automotor o la reestructuración del trazado de líneas.
Asimismo, fundamentó que la movilidad debe concebirse como un «derecho habilitante«, ya que resulta la condición indispensable para que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos fundamentales a la salud, la educación y el trabajo. Al analizar la coyuntura del AMBA, señaló el deterioro de los modos guiados (trenes y subterráneos) y la concentración de más del 80% de la demanda en el colectivo, lo que deriva en tiempos de viaje desproporcionados (como trayectos de 3 horas entre Florencio Varela y Vicente López) y vuelca a miles de personas hacia el transporte individual en motocicleta.
Reconstrucción de lo común, el espacio público y un desarrollo posible
Hacia el cierre del encuentro, se subrayó que el reto fundamental para proyectar un desarrollo con perspectiva de futuro radica en «recuperar el sentido de lo común«. Se planteó que las decisiones racionales desde el punto de vista individual (como optar por un vehículo propio frente a la deficiencia del sistema) terminan generando un colapso colectivo en el entorno urbano. En el contexto pospandemia, se enfatizó el valor irremplazable del espacio público y la convivencia democrática en las calles como cimiento para recomponer la trama social.
Desde nuestra visión institucional, reafirmamos que el camino para superar las desigualdades estructurales, coordinar la dimensión territorial de nuestras ciudades y construir un desarrollo con justicia social requiere de un Estado capacitado, una planificación democrática y una firme apuesta por lo colectivo.

