Conductas de riesgo en las autopistas metropolitanas: qué muestran los nuevos datos de movilidad - Informe Digital Metropolitano

Conductas de riesgo en las autopistas metropolitanas: qué muestran los nuevos datos de movilidad

El uso del celular al volante, la falta de distancia de seguridad y el crecimiento de maniobras riesgosas entre motociclistas aparecen entre las principales conductas detectadas en los accesos metropolitanos a la Ciudad de Buenos Aires. Los datos surgen del Observatorio Vial 2025, un relevamiento realizado sobre el Acceso Norte y el Acceso Oeste que vuelve a poner en evidencia algunos de los desafíos más importantes de la movilidad cotidiana en el AMBA.

Entre los principales indicadores relevados aparece el incumplimiento de la distancia mínima de seguridad entre vehículos, el uso del celular durante la conducción y la caída en el uso del cinturón de seguridad, especialmente entre los pasajeros traseros. Según el estudio, el 44% de los vehículos livianos que circulan por el Acceso Norte no respeta la distancia mínima recomendada, mientras que en el Acceso Oeste ese porcentaje alcanza el 32%.

A su vez, entre el 14% y el 16% de los conductores utiliza el celular mientras maneja, una práctica que incrementa significativamente el riesgo de siniestros viales. El estudio también detectó un uso inadecuado del carril izquierdo: en el Acceso Oeste, el 64% de los vehículos circula por ese carril sin realizar maniobras de sobrepaso, mientras que en el Acceso Norte esa conducta alcanza al 42%.

Los datos vinculados a motociclistas también muestran tendencias preocupantes. El estudio registró un aumento de las maniobras de zigzag entre vehículos y dificultades para mantener una circulación ordenada dentro del carril.

En paralelo, el informe advierte sobre una caída en el uso del cinturón de seguridad en todos los ocupantes de los vehículos. La baja resulta especialmente marcada en los asientos traseros, donde los niveles de utilización descendieron considerablemente en comparación con años anteriores.

Movilidad bajo presión en el AMBA

Más allá de los indicadores específicos, el relevamiento también permite observar transformaciones más amplias en las dinámicas de movilidad metropolitana.

El crecimiento de la expansión urbana en las últimas décadas incrementó las distancias de viaje y profundizó la dependencia del automóvil en buena parte de la región metropolitana. En ese contexto, los accesos viales concentran diariamente una circulación cada vez más intensa y compleja.

En los accesos a la Ciudad de Buenos Aires conviven diariamente vehículos particulares, transporte de cargas, colectivos de larga distancia, motocicletas y servicios vinculados a la logística urbana y las plataformas de reparto. Esta superposición de dinámicas, sumada a largos tiempos de viaje y altos niveles de saturación vial en horas pico, genera condiciones que muchas veces favorecen maniobras riesgosas, distracciones y conductas agresivas al volante.

En muchos casos, la combinación entre congestión, largos tiempos de viaje y presión por cumplir horarios laborales o tiempos de entrega genera un contexto de estrés permanente para quienes circulan diariamente por las autopistas metropolitanas.

El aumento del uso de motocicletas en el AMBA no responde únicamente a cuestiones de movilidad, sino también a transformaciones económicas y laborales vinculadas al reparto urbano, la informalidad y las plataformas digitales. La expansión de los servicios de logística de última milla incrementó la presencia de motos en los corredores metropolitanos y modificó parte de los patrones de circulación cotidianos. En muchos casos, la presión por reducir tiempos de entrega y la exposición permanente al tránsito intenso derivan en prácticas de conducción más riesgosas, especialmente en vías rápidas y entornos altamente congestionados.

Los datos reflejan la necesidad de fortalecer una cultura vial más segura en una región donde millones de personas dependen diariamente de la red vial metropolitana para trabajar, estudiar o acceder a servicios. 

En este marco, Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste anunciaron una agenda de seguridad vial orientada a desarrollar campañas de concientización, acciones educativas y contenidos preventivos vinculados a las principales conductas de riesgo detectadas en el relevamiento. “Los datos son claros, y no podemos ignorarlos. Creemos que la seguridad vial no se decreta: se construye en cada decisión que tomamos al volante, en cada señal que respetamos, cada vez que elegimos llegar tarde en lugar de no llegar. La responsabilidad es compartida, pero empieza en cada uno de nosotros”, señaló Federico Quintero, Gerente de Relaciones Institucionales en Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste.

En una región donde millones de personas dependen diariamente de la red vial para trabajar, estudiar o acceder a servicios, los hábitos de conducción y las condiciones de movilidad forman parte de un desafío más amplio vinculado a la calidad de vida urbana y a la construcción de ciudades más seguras y sostenibles.