Desarrollo y federalismo: ideas para un país integrado РColumna para Infobae

POR PEDRO DEL PIERO РHabiendo asistido al diagnóstico y al abordaje inicial de la emergencia, y consumidos treinta de los primeros cien días, crece la inquietud sobre cuál es el plan de fondo del flamante Gobierno de Todos.

El Presidente, al rematar una breve y contundente s√≠ntesis de la herencia recibida ante la Asamblea Legislativa, fue muy claro: ‚Äú‚Ķla econom√≠a y el tejido social hoy est√°n en estado de extrema fragilidad, como producto de esta aventura que propici√≥ la fuga de capitales, destruy√≥ la industria y abrum√≥ a las familias argentinas‚ÄĚ. Luego, propositivamente, explic√≥: ‚ÄúEl plan macroecon√≥mico que perseguimos es una pieza central pero no aislada de un Proyecto Nacional de Desarrollo ‚Ķ para transformar nuestra estructura productiva, con pol√≠ticas activas que den cuenta del cambio tecnol√≥gico vertiginoso que enfrentamos, de la interrelaci√≥n entre industrias, recursos naturales y servicios¬Ľ.

De inmediato el Congreso sancionó la Ley 27.541 que, en rumbo de la Solidaridad Social y Reactivación Productiva como reza su denominación, contiene medidas coyunturales para abordar de inmediato las emergencias que azotan al país.

Tambi√©n en este corto lapso, donde el equipo gubernamental no tiene fines de semana libres ni feriados, numerosos actores de la vida pol√≠tica, econ√≥mica y social suscribieron el¬†Acuerdo Estrat√©gico de Desarrollo Humano Integral¬†donde coincidieron ‚Äú‚Ķen la importancia de crear m√°s empleos de calidad y erradicar la precariedad, alentar la inversi√≥n productiva y las exportaciones de valor agregado, facilitar el acceso al cr√©dito bancario para la vivienda y la producci√≥n, promover a las peque√Īas y medianas empresas, mejorar la competitividad de la econom√≠a, alentar una integraci√≥n con el Mercosur y el mundo, vincular la ciencia con la creaci√≥n de valor, enfrentar mejor los desaf√≠os al empleo de la econom√≠a 4.0, fomentar el empleo joven, incrementar la participaci√≥n de las mujeres, estimular la econom√≠a popular y la agricultura familiar, cuidar el medio ambiente y garantizar el acceso a salud, educaci√≥n y el h√°bitat a los sectores m√°s postergados‚ÄĚ.

Frente a estos puntos de partida, que aplaudimos, sabemos que¬†el √ļnico camino para superar las crisis recurrentes es hacer crecer sostenidamente la econom√≠a con productividad y distribuci√≥n del ingreso, desde la empleabilidad apoyada en la educaci√≥n y el conocimiento.

De ello debe dar cuenta un¬†plan de desarrollo socioecon√≥mico nacional integrador, con fuerte componente federal y conducido por dirigencias p√ļblicas y privadas convencidas de que esto lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie, recurriendo al federalismo de concertaci√≥n de base regional que este siglo nos impone mejorando la matriz federal fundacional. Se trata, al fin, que desde un claro fortalecimiento de las funciones gubernamentales, desde las responsabilidades de los actores de la econom√≠a real y desde el compromiso de la sociedad en su conjunto, logremos poner en marcha un s√≥lido y sustentable sistema de gobernabilidad para el desarrollo social y econ√≥mico de Argentina.

Por ser un¬†Plan que demandar√° equilibrada convergencia de sectores y territorio e integraci√≥n de recursos humanos y naturales, es imprescindible abordar el desaf√≠o demogr√°fico que significa la ocupaci√≥n del pa√≠s. Definitivamente se deber√≠a desarmar la macrocefalia de Buenos Aires quiz√°s con la f√≥rmula ‚Äúcrecimiento y expansi√≥n socio econ√≥mica del interior + ajuste poblacional de la Buenos Aires Metropolitana‚ÄĚ.

Creemos posible encarar -como parte del Acuerdo Estratégico de Desarrollo Humano Integral propuesto por el Ejecutivo- un proceso migratorio interno que consiga en 2050 que Buenos Aires tenga 12 millones de habitantes contra los 22 que prevé el crecimiento vegetativo. Hoy tiene 17 que ocupan 40 municipios del Gran Buenos Aires, el borde periurbano y la Ciudad Autónoma, siendo gobernada además de los gobiernos de estos territorios por el provincial y el federal.

La patriada supone¬†relocalizar 10 millones de personas en 30 a√Īos seg√ļn los requerimientos del Plan, porque debe ser migraci√≥n que califique para su buen resultado, el que debe garantizar infraestructuras de servicios y comunicaci√≥n suficientes. A modo de hip√≥tesis imaginamos que en todas las regiones argentinas se puede expandir el turismo -mano de obra intensiva que incrementa las econom√≠as y culturas locales-; que los servicios del conocimiento pueden brindarse y exportarse desde cualquier rinc√≥n del pa√≠s -con conectividad adecuada y cercan√≠a de enclaves de conocimiento como Bariloche o C√≥rdoba-; y que es posible agregar valor a las producciones regionales incentivando redes productivas exportadoras y de mercado interno.

Por creatividad, productividad y consumo¬†s√≥lo el fortalecimiento de la clase media en toda la Argentina dar√° cuenta del deseado proceso de desarrollo, el que deber√° contar con el liderazgo social y pol√≠tico centrado en el Federalismo de Concertaci√≥n. Desde el mismo est√°, para las provincias, la posibilidad de unificar personer√≠a regional a la hora de aceptar el convite presidencial del 10 de diciembre a los gobernadores cuando los convoc√≥ a participar ‚Äú‚Ķcon un criterio federal innovador, en clave productiva y social, m√°s all√° de lo meramente fiscal‚Ķ‚ÄĚ.

¬ŅPor qu√© insistimos tanto en lo regional? Simplemente porque¬†el federalismo de los estados provinciales del siglo XIX ‚Äďque dio lugar al desarrollo nacional que supimos conseguir- hoy demanda la dimensi√≥n regional para vertebrar crecimiento y desarrollo en forma sustentable y permanente. Articulados regionalmente, imaginamos como ejemplos la concertaci√≥n de prioridades sobre infraestructura con el gobierno federal, el que a su vez podr√≠a contar con una instancia regional de consulta sobre pol√≠tica cambiaria y tarifas. Ser√≠an unificaciones de personer√≠a incentivadoras de la cooperaci√≥n regional entre provincias en punto a lo estructural del desarrollo y, obviamente, en el marco contenedor de la coparticipaci√≥n federal.

Siguiendo la Constitución de 1994, 22 provincias formaron regiones: Patagonia, Nuevo Cuyo, Centro y Norte Grande. Descartando toda institucionalidad política que pueda limitar al federalismo, utilizaron la facultad de suscribir tratados formando regiones para el desarrollo económico social.

No lo hicieron a√ļn Provincia de Buenos Aires y la CABA, enorme pendiente para el federalismo ya que estos dos estados albergan el 45 % de la poblaci√≥n y m√°s del 50% del producto geogr√°fico del pa√≠s, demasiado para estar afuera de la Argentina federal. Y distinguiendo BAM del interior bonaerense el pendiente se agiganta cuando desde la misma se percibe la imprescindible necesidad de ser regi√≥n ya sea para definir su propia identidad y destino como para complementarse arm√≥nicamente con el resto de las regiones argentinas.

Los mencionados son objetivos estratégicos para BAM en clave del desarrollo propuesto porque al beneficio clásico del propio desarrollo se agrega la posibilidad de superar las agudas fragmentaciones que sufre, siendo la peor la socio económica liderando por lejos la pobreza, la indigencia, el desempleo y la precarización de la Argentina, con las secuelas que todos conocemos.

Porque federalismo y desarrollo socio econ√≥mico se necesitan mutuamente hay que constituir la Regi√≥n Metropolitana Buenos Aires, sumarla al proyecto deseado de Naci√≥n y sostener un sistema de gobernabilidad con federalismo¬†de concertaci√≥n buscando un pa√≠s integrado donde Dios ‚Äúest√© y atienda en todas partes‚ÄĚ.