El gobierno provincial ultima detalles para la puesta en funcionamiento de TecPlata

tecplata(Por Deleandra Ospinato)‚ÄúLos puertos hacen a la log√≠stica, la log√≠stica favorece la competitividad y facilita el comercio exterior, y √©ste hace crecer la producci√≥n y el trabajo. Para 2015 habremos dragado todos los puertos de Buenos Aires y, en particular, el de Mar del Plata con gran impacto en la pesca y el turismo. La nueva terminal de contenedores TecPlata es la principal obra de infraestructura portuaria en m√°s de medio siglo. Mediante 250 millones de d√≥lares de inversi√≥n privada potenciar√° todo el polo portuario de la Regi√≥n Capital. All√≠, el Astillero R√≠o Santiago se asegur√≥ la demanda de grandes embarcaciones hasta el 2025‚ÄĚ. Con estas palabras, el Gobernador Scioli daba inicio, el pasado marzo, al 142¬ļ per√≠odo de sesiones ordinarias del Poder Legislativo bonaerense, granje√°ndose as√≠ el m√©rito por la realizaci√≥n de la obra portuaria que, seg√ļn pronostican, ser√° la m√°s importante de Latinoam√©rica en los √ļltimos 50 a√Īos.

Un puerto que har√° historia

En el a√Īo 2009, el mandatario bonaerense se propuso construir la terminal de contenedores m√°s grande y moderna de toda Am√©rica Latina. No sin raz√≥n, la nueva terminal del puerto La Plata, ubicada en el margen ribere√Īo de la localidad de Berisso, cuenta con la mayor inversi√≥n en infraestructura portuaria realizada en nuestro pa√≠s, en las √ļltimas d√©cadas, por una empresa privada. Las intenciones pol√≠ticas y econ√≥micas son grandilocuentes: posicionar a la zona como un polo industrial y petroqu√≠mico sin igual y convertir a la nueva terminal en el puerto hub de la regi√≥n. Es decir, en un puerto mar√≠timo que concentre carga de diferentes procedencias y destinos, sean nacionales y extranjeras, para su posterior redistribuci√≥n. Com√ļnmente, se los denomina puertos concentradores de carga y son vanguardia a la hora de hablar de log√≠stica y transporte mar√≠timo. De all√≠, la necesidad de utilizar buques de √ļltima generaci√≥n para optimizar las econom√≠as de escala y reducir el n√ļmero de recaladas en los distintos puertos.

As√≠ anunciaba Scioli su satisfacci√≥n, en ocasi√≥n del acto en el que se celebr√≥ la llegada delgruas tecplata buque, proveniente de China, que transport√≥ las cuatro gr√ļas p√≥rtico destinadas a ser montadas en el muelle ‚Äúes un sue√Īo cumplido porque esta iniciativa es un antes y un despu√©s para el desarrollo, log√≠stica y transporte de la Provincia‚ÄĚ, y remarcaba que su gesti√≥n ‚Äúimpuls√≥ un cambio promoviendo iniciativas p√ļblico-privada y se trata de algo estrat√©gico para Berisso a la hora de atraer inversiones‚ÄĚ. Bajo esta premisa, la empresa concesionaria TecPlata S.A. ‚Äďque explotar√° la terminal por un per√≠odo de 30 a√Īos- lleva invertidos, hasta el momento, alrededor de 400 millones de d√≥lares en el dise√Īo de un plan estrat√©gico portuario provincial a mediano y largo plazo, que eleve la competitividad de la zona, bajo est√°ndares de sustentabilidad y cuidado del ambiente.

Se augura que la terminal maneje, en su primera etapa de desarrollo (2014), cerca de 150.000 TEUs¬† mientras que, para los a√Īos siguientes, la proyecci√≥n ronda los 250.000 y 300.000 (2015 y 2016), revistiendo la posibilidad de duplicarse. Si tenemos en cuenta que, tanto el Puerto de Buenos Aires, que tiene una capacidad m√°xima de 1.200.000 TEUs, como los puertos de Dock Sud y Zarate, 800.000 y 500.000, respectivamente, se encuentran al l√≠mite de su capacidad operativa, con la llegada de TecPlata se ampliar√° el potencial de la regi√≥n en su totalidad, logrando oxigenarse los anteriores, bajo un sistema de alianzas que admite s√≥lo rentabilidad.

Intereses contrapuestos

Todo indica que, con la puesta en funcionamiento de la terminal TecPlata, se aprovechar√° al m√°ximo el posicionamiento estrat√©gico del puerto del R√≠o de La Plata. Esto por dos razones sustantivas: porque se encuentra dentro del √Ārea Metropolitana Buenos Aires (AMBA) y, en consecuencia, est√° pr√≥ximo a los grandes centros de producci√≥n, distribuci√≥n y consumo; y, por otro lado, por su menor distancia respecto de sus competidores nacionales a las aguas del oc√©ano Atl√°ntico. En tal sentido, con este mega emprendimiento se pretende aliviar la congesti√≥n que tiene, principalmente, el puerto de Buenos Aires, as√≠ como tambi√©n, volver prescindibles las escalas de carga argentina en Montevideo (Uruguay) y en R√≠o Grande del Sur (Brasil), con los beneficios que ello implica. Seg√ļn predicen, la nueva terminal permitir√° abaratar los costos en la regi√≥n y representar√° un desarrollo significativo para la capital bonaerense. Como contrapartida, este avance nacional perjudicar√° de forma directa los intereses de nuestros vecinos del Uruguay, que ya comienzan a sentir los efectos econ√≥micos del proteccionismo argentino. En esta l√≠nea, la Subsecretaria de Puertos y V√≠as Navegables de la Naci√≥n, a cargo del Ing. Horacio Tettamanti, lanz√≥ la Disposici√≥n N¬ļ 1108/13 que establece que, dentro del √°mbito geogr√°fico de los pa√≠ses que integran el MERCOSUR, las cargas de exportaci√≥n originadas en puertos argentinos √ļnicamente podr√°n ser transbordadas en otros puertos de jurisdicci√≥n nacional o en puertos de los estados parte del MERCOSUR ¬†y sus estados asociados que mantengan vigentes acuerdos de transporte mar√≠timo de cargas con la Republica Argentina, convenio que Uruguay no tiene. La ca√≠da de todas las operaciones de transbordo representar√≠a para Montevideo la p√©rdida de al menos el 25% de su actividad. Tras ser consultado por el tema Tettamanti afirmaba ‚Äúsi Uruguay acompa√Īa y se suma a esta instancia pol√≠tica, obviamente quedar√° incorporado y estar√° en las mismas condiciones que los puertos brasile√Īos que hoy est√°n recibiendo trasbordo‚ÄĚ y agregaba ‚Äúfijar una pol√≠tica donde se proponga y se promueva que las exportaciones de un pa√≠s salgan por los puertos del propio pa√≠s, es un principio elemental de soberan√≠a‚ÄĚ.

La otra cara de la moneda: el descontento de los vecinos.

Como se mencion√≥ anteriormente, el discurso oficial sostiene que la culminaci√≥n de las obras garantizar√° el desarrollo de un espacio de reactivaci√≥n econ√≥mica que dar√° lugar a la instalaci√≥n de oficinas, hoteles, centros log√≠sticos, dep√≥sitos fiscales y bancos. Con ello, consecuentemente, se espera que arribe una gran demanda de fuentes de trabajo que impactar√°, directamente en los habitantes de Berisso, as√≠ como tambi√©n, en los de los municipios linderos, como Ensenada. Tras ser entrevistado recientemente, por Fundaci√≥n Metropolitana, el Intendente Enrique Slezack afirmaba ‚Äúel puerto nos va a servir para que tecplata scioli slezack arliavengan industrias y podamos cobrar tasas, nos va a permitir tener tributos para hacer inversiones que hoy no podemos hacer. En nuestra ciudad no hay una sola hect√°rea de trigo, soja, ma√≠z, leche o carne. Somos una ciudad¬† metal mec√°nica, cerrados los frigor√≠ficos y talleres navales no tenemos nada, nuestra gente trabaja en Ensenada. El puerto nos va a dar la oportunidad de que muchas industrias de log√≠stica, mantenimiento y embarque de otro tipo de producci√≥n puedan instalarse en la ciudad. Las expectativas son muchas, no s√≥lo para Berisso sino para la regi√≥n y para la Provincia‚ÄĚ. En esta direcci√≥n, la actual concejal del bloque del Frente para la Victoria (FpV) y ex Subsecretaria de Producci√≥n, Adriana Gonz√°lez, expresaba ‚Äúla prioridad es que la gente que empiece a trabajar en la terminal sea de nuestra ciudad. Es un requerimiento que el Intendente le ha expresado, en reiterados oportunidades, a la empresa licitatoria‚ÄĚ.

Seg√ļn datos que maneja el distrito, en la etapa constructiva se requirieron cerca de 700 puestos de trabajo; mientras se estima que en la etapa operativa se demanden alrededor de 500 empleos directos y otros 500 correspondientes a personal de los organismos de control. Estas cifras, sin contar la sumatoria de 2000 empleos indirectos. Sin embargo, m√°s all√° de las promesas de empleo, progreso e inclusi√≥n social, esbozadas por el propio Scioli, algunos vecinos se muestran insatisfechos. Esto se debe a varias cuestiones. Principalmente, porque sienten que sus denuncias sobre el da√Īo ambiental causado en los humedales de la regi√≥n no fueron atendidas. Los humedales, ¬†se encuentran protegidos por Tratados Internacionales y por la Ley Provincial N¬ļ 12.756, que declara Paisaje Protegido de Inter√©s Provincial el Monte Ribere√Īo conocido como Isla Paulino. Pero, adem√°s, porque vaticinan un colapso vial que resultar√° del movimiento diario de 700 camiones, que trasladar√°n los contenedores con mercader√≠a, poblando las calles de Berisso, Ensenada y La Plata. Con respecto a este √ļltimo punto, el Intendente de Ensenada, Mario Secco, tambi√©n entrevistado recientemente por ¬†Fundaci√≥n Metropolitana aseveraba ‚Äúla cantidad de camiones por la reactivaci√≥n del puerto nos va a traer un dolor de cabeza‚ÄĚ, no obstante agregaba ‚Äúahora, bienvenidos los dolores de cabeza por generar trabajo‚ÄĚ. Con estas palabras se hacia eco de la magnitud del tema, al mismo tiempo que manifestaba su satisfacci√≥n por los desaf√≠os que plantea el nuevo proceso de regionalizaci√≥n.

Lo cierto es que, hasta el momento, los reclamos no logran frenar las ansias de un gobernador que está frente al proyecto más importante de su administración, y a su caballo de batalla ante una posible candidatura presidencial en 2015.

Avanza el proceso de regionalización portuaria

El avance del proceso de regionalizaci√≥n portuaria¬†es, dentro del AMBA, una tendencia que se impone.¬†Esto se debe,¬†fundamentalmente,¬†a la necesidad¬†de elevar la competitividad del sistema en su conjunto as√≠ como, tambi√©n, a la de planificar el desarrollo a partir de estrategias m√°s generales e integradoras.¬†La exigencia es¬†mayor a√ļn¬†si tenemos en cuenta que el puerto de Buenos Aires, el m√°s antiguo e importante de la regi√≥n, ha perdido¬†en las √ļltimas d√©cadas participaci√≥n en ciertos tipos de carga, en el marco de una propensi√≥n¬†a la especializaci√≥n de las ofertas, situaci√≥n que produce¬†incertidumbre sobre su futuroEconomy inmediato. A esto se le suman las limitaciones estructurales derivadas de su localizaci√≥n y relaci√≥n con la ciudad.¬†Por lo que se considera, que de no ampliar sus capacidades, alcanzar√°¬†pr√≥ximamente¬†un techo de crecimiento en relaci√≥n con la carga transportada. La misma suerte estar√≠a corriendo el puerto de Dock Sud. En este contexto,¬†se vuelve imperante la necesidad de plantear un sistema portuario regional que funcione bajo criterios de cooperaci√≥n y al que suscriban las distintas jurisdicciones con competencia portuaria. Un sistema que sea capaz de definir estrategias comunes¬†que permitan afirmar la competitividad del todo y de sus componentes, asegurando la sostenibilidad de los respectivos desarrollos, tanto en la escala local como en referencia a la regi√≥n. Bajo estas circunstancias cobra verdadera relevancia la obra del puerto La Plata. Un puerto que, hasta el momento, se concentr√≥ exclusivamente en el movimiento de combustible, carb√≥n de coque y productos sider√ļrgicos y que, a partir de ahora, diversificar√° su oferta, superando ampliamente la capacidad de maniobra a nivel regional. Un puerto que, por todas las razones ya esbozadas, est√° en condiciones de ser el l√≠der de un sistema de intereses que, armonizado, se convierte en la punta de lanza del desarrollo metropolitano.