La tragedia de La Plata 驴alcanza para cambiar?

Luciano PuglieseA todos nos ocurre. Hay circunstancias que nos sacuden y dejan huella en nuestras vidas. A m铆 me ocurri贸 con la inundaci贸n del 2 de abril en La Plata porque vivo en esta ciudad, m谩s espec铆ficamente en la localidad de Tolosa.

Tantos otros describieron muy bien las im谩genes y sensaciones del desastre. La angustia de esas horas en medio de una cortina imparable de agua. Horas sin comunicaci贸n, sin luz, sin rescate, sin noci贸n real de lo que estaba ocurriendo. Sin chance para salir de las casas porque ya era tarde para abrir las puertas, o porque las rejas no lo permit铆an, o por la correntada. Muchos observando que cosas peores les ocurr铆an a vecinos m谩s d茅biles, sin poder hacer gran cosa.

Las notas relevantes del d铆a despu茅s fueron el horror por las muertes (驴cu谩ntas?), la destrucci贸n de los bienes (se sacaron en los d铆as siguientes 13.000 toneladas de residuos, contra las poco m谩s de 500 que se sacan cada d铆a), la inmensa solidaridad que se descargaba casi tan fuerte como la lluvia, y esa sensaci贸n instalada en la gente de que lo ocurrido no fue una fatalidad s贸lo atribuible a la naturaleza.

Para un profesional ligado por a帽os a lo p煤blico nunca me result贸 m谩s patente que los problemas que se tornan cr贸nicos en la gesti贸n en las pol铆ticas urbanas traen consecuencias. No es verdad que toda decisi贸n cr铆tica pueda postergarse, que las inconsistencias y descoordinaciones puedan ocultarse, que podamos desentendernos del mediano y largo plazo apostando s贸lo a invertir en lo que rinde comunicacionalmente hoy; 聽que alcance con actuar por espasmos frente a los desastres; que se pueda mantener un abismo entre el conocimiento y la acci贸n; que los recursos humanos en el Estado no deban ser objeto de pol铆ticas para fortalecerlos y mejorarlos; que pueda declamarse una gesti贸n urbana equitativa cuando hay sesgos marcados en la distribuci贸n de recursos y beneficios a favor s贸lo de algunos sectores, por acci贸n u omisi贸n. Tampoco es verdad que la transparencia e informaci贸n p煤blica deban quedar solo en la letra legislativa.

inundacion la plataLa gesti贸n urban铆stica, la gesti贸n de las obras p煤blicas, la gesti贸n h铆drica, la protecci贸n civil frente al riesgo, s贸lo por mencionar algunos sectores, vienen deterior谩ndose desde hace muchas per铆odos en la Provincia y en la Ciudad. Equipos humanos diezmados, falta de recursos para la gesti贸n, e inexistencia de planificaci贸n son algunas de las notas de un estado que se refund贸 culturalmente despu茅s de los 90, pero no necesariamente refund贸 su capacidad de hacer.

聽隆Qu茅 paradoja!: La Plata, la ciudad que tiene episodios de inundaci贸n cada tres o cuatro a帽os, registra a la vez una de las mayores explosiones edificatorias del pa铆s. M谩s de tres millones de metros cuadrados entre 2003 y 2012. Decenas de miles de nuevas unidades residenciales la mayor铆a de las cuales los platenses necesitados de vivienda no alcanzan a comprar. La Plata, una ciudad que densifica su casco fundacional聽 de modo casi indiscriminado seg煤n la parcela de la que 聽pueda obtenerse la renta m谩s grande, sin ninguna l贸gica que estructure y conduzca el crecimiento por sectores de la ciudad. Una ciudad que tambi茅n expande r谩pidamente sus l铆mites con una mezcla de asentamientos y barrios cerrados. Una ciudad donde quien se beneficia no compensa: la construcci贸n en La Plata no ha contribuido siquiera a ampliar las redes que congestiona. Mucho menos a financiar al menos acciones estructurales, como un verdadero plan maestro de drenajes pluviales.

Por eso los ciudadanos de esta regi贸n percibimos que no fue obra de la fatalidad. Que ciertas din谩micas de la ciudad multiplicaron los efectos. Que algo se podr铆a haber hecho con tiempo. Cantidad de informes t茅cnicos y estudios lo hab铆an alertado: era posible una cat谩strofe.

Se anuncia ahora un plan con grandes obras hidr谩ulicas de conducci贸n que ven铆an siendo pedidas hace a帽os y constituir铆an una inversi贸n que no se realiz贸 en d茅cadas. Bienvenidas. De concluirse se tratar铆a de un verdadero hito.

Pero es imprescindible saber exactamente de qu茅 nos protegen, puesto que no eliminan absolutamente el riesgo, como es natural en este tipo de infraestructuras. O para qu茅 escenarios de crecimiento de la ciudad fueron pensadas. Ni una sola audiencia p煤blica, ni una difusi贸n que vaya algo m谩s all谩 de la mera descripci贸n, casi los t铆tulos. Ning煤n anuncio de medidas asociadas para resolver los riesgos subsistentes al final de las obras: 驴c贸mo proteger a los que siguen sufriendo inundaciones en determinados escenarios? 聽Ninguna demostraci贸n de que se analizaron alternativas. Hay conocimiento acumulado y desarrollo instrumental como para mostrarlo con claridad a los ciudadanos, pero eso no ha ocurrido aun. La comunicaci贸n es un costado de la gesti贸n que no necesariamente transitan los n煤cleos de la burocracia t茅cnica en quienes la pol铆tica parece haber depositado la responsabilidad plena. 驴S贸lo debemos confiar ciegamente en ellos?

Con todos sus probables beneficios, aun en el desconocimiento, un conjunto de obras de conducci贸n debiera articularse adem谩s en un plan m谩s amplio si quisi茅ramos evitar su r谩pida obsolescencia. Debiera involucrar las redes pluviales urbanas, la regulaci贸n del uso del suelo, estrategias de manejo de los caudales en las cuencas medias y altas en proceso de urbanizaci贸n, preservaci贸n de las 谩reas de retenci贸n o drenaje natural, defensa de los espacios aun impermeables en el centro consolidado, mejoramiento de las redes pluviales urbanas, control de la producci贸n de residuos, almacenamiento de caudales en el propio centro urbano, entre otras muchas acciones. No alcanza a verse un intento de organizaci贸n institucional que pueda coordinar esos aspectos.

inundacion la plata 02El 2 de abril, un a帽o despu茅s, la percepci贸n de que la pol铆tica p煤blica fall贸 se hizo patente en una concentraci贸n multitudinaria. La condujeron numerosas organizaciones que vienen sosteniendo desde la propia inundaci贸n un pliego de reclamos: verdad sobre las v铆ctimas, investigaci贸n y determinaci贸n de responsabilidades, ayuda econ贸mica, planes de contingencia para el momento del evento, obras para defendernos de nuevas inundaciones.

La pol铆tica p煤blica para la gesti贸n de las ciudades puede mejorar y a eso apostamos. Esperemos que la tragedia del 2 de abril de hace un a帽o alcance a provocarlo.