Gobernabilidad metropolitana: la hora de avanzar

Facundo-Suarez-LastraPOR FACUNDO SU脕REZ LASTRA, SECRETARIO EJECUTIVO DE LA COMISI脫N CONSULTIVA DEL 脕REA METROPOLITANA DE BUENOS AIRES – Encaramos el 2017 como el a帽o en que se producir谩 el gran cambio en la Regi贸n Metropolitana, con un nuevo concepto sobre la institucionalidad de la Gran Buenos Aires.

La decisi贸n del Gobierno Nacional de crear la Comisi贸n Consultiva para el 脕rea Metropolitana de Buenos Aires y la buena aceptaci贸n e integraci贸n a la propuesta de parte del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y el Gobierno de la Ciudad Aut贸noma crea por fin, el 谩mbito desde el cual se puede reformular, un esquema de gobierno que ha devenido obsoleto.

Esta iniciativa del poder pol铆tico ratifica, da sentido y lleva a la pr谩ctica con acciones el gran consenso que existe entre la academia y las agencias gubernamentales especializadas de que la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano son un mismo territorio: La Gran Buenos Aires. Las demandas y necesidades de sus habitantes atraviesan distintas jurisdicciones y se requiere en consecuencia un nuevo espacio de gobierno con capacidad de resolver los problemas que esto plantea.

Se trata de aprovechar la oportunidad de la vocaci贸n compartida en el liderazgo de las tres jurisdicciones para generar una institucionalidad en la regi贸n que perdure en el tiempo.

La mayor铆a de los municipios del 谩rea, incluidos aquellos con mayor poblaci贸n, est谩n conducidos por el justicialismo; esto nos compromete con un proceso de debate y participaci贸n abierto a todas las fuerzas pol铆ticas con responsabilidad en la regi贸n.

Hay problemas que tienen dimensi贸n metropolitana y que solo desde esa perspectiva se pueden enfrentar. La institucionalidad que no respeta la realidad es impotente e ineficaz, como lo vimos hasta ahora.

Existe una enorme asimetr铆a entras las demandas y necesidades de los casi 15 millones de聽 habitantes de la regi贸n y las facultades de los distintos niveles de Gobierno.

El primer eslab贸n, los municipios, carecen de las competencias y los recursos necesarios. Y la Naci贸n, la Provincia y la Ciudad Aut贸noma, con facultades, competencias y recursos fragmentados, muchas veces superpuestos, casi siempre descoordinados, e indiferentes a un trabajo en com煤n conforman un estado de las cosas que nos proponemos superar.

Han existido desde comienzos del siglo XX varios antecedentes e intentos diversos de hacer este gran cambio, y su falta de continuidad y desarrollo han generado una entendible desaz贸n en quienes tanto vienen trabajando por lograr una nueva gobernanza metropolitana. Por eso nuestro compromiso y mandato de hacer de la Comisi贸n el instrumento para que juntos superemos el subdesarrollo institucional de La Gran Buenos Aires.

Tomaremos como base para la acci贸n el gran aporte contenido en los 鈥淟ineamientos Estrat茅gicos para la Regi贸n Metropolitana鈥 que elaborara el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en el a帽o 2007. Entendemos que el amplio nivel de compromiso de diversos organismos p煤blicos y privados que participaron de su redacci贸n, sometidos a la debida actualizaci贸n que se requiere, son una referencia para la convocatoria que haremos para conformar el cuerpo consultivo que contempla el art铆culo 4 del decreto n潞.1126/2016.

El vacio hoy existente, desde hace a帽os, lo viene cubriendo el Gobierno Nacional que es quien en definitiva ha tomado las principales decisiones de inversi贸n聽 en el gran Buenos Aires. De esta forma, municipios carentes de competencia y de recursos, que a la vez son 谩mbito de un enorme caudal electoral, profundizaron su dependencia a la discrecionalidad del Gobierno Federal.

Con el nuevo enfoque se trata de evitar eso. El objetivo es por el contrario potenciar la capacidad de acci贸n de los tres niveles de gobierno y generar un 谩mbito donde las decisiones y el aporte de los recursos sean compartidos. Redise帽ar el mapa de competencias, funciones y recursos en la Regi贸n Metropolitana.

Deberemos revisar los criterios de financiamiento de la regi贸n teniendo en cuenta el desfasaje entre la capacidad tributaria potencial y lo efectivamente percibido, con especial atenci贸n a los ingresos coparticipables donde la brecha supera ampliamente lo percibido en otras jurisdicciones.

Conviven en la regi贸n distintos grados de desarrollo urbano; poblaciones con un nivel de vida equiparable a las m谩s ricas de mundo, una amplia franja de sectores medios a los que no se les prestan servicios p煤blicos de calidad, y una enorme cantidad de asentamientos al margen de las normas y los servicios b谩sicos que son el refugio posible de los m谩s pobres de nuestra sociedad.

Los ambientes humanos degradados as铆 como la pobreza, la falta de educaci贸n, capacitaci贸n laboral, la atenci贸n de la salud y la infraestructura necesaria para una metr贸polis como Buenos Aires deben ser considerados 聽una responsabilidad colectiva de toda naci贸n 聽y es por esto imprescindible la participaci贸n del Gobierno Nacional en el nuevo espacio pol铆tico/institucional a crear.

Conformar este 谩mbito de gobierno compartido para los temas regionales contribuir谩 tambi茅n a desarrollar una identidad pol铆tica a la Gran Buenos Aires, hoy inexistente. Los habitantes de la regi贸n perciben su pertenencia al municipio en que viven 聽y no se asumen como ciudadanos de un espacio mayor que los une a sus vecinos. Sin una mirada regional no se lograr谩 ni la participaci贸n ni el apoyo popular que requieren los procesos de cambio. Aspiramos a contar con 聽un聽 gobierno fuerte, un liderazgo pol铆tico claro en las tres jurisdicciones y en cada uno de los municipios. Tenemos聽 la decisi贸n de compartir la iniciativa con el sector privado, ONG鈥檚, asociaciones profesionales y departamentos especializados de universidades p煤blicas y privadas.

聽El camino que proponemos no es 聽la reorganizaci贸n de la representaci贸n pol铆tica del 谩rea, cada jurisdicci贸n y municipio preservar谩 la representatividad popular聽 que hoy detenta.

Gestar una nueva institucionalidad para el AMBA es una necesidad impostergable para trabajar con eficacia sobre las necesidades de casi 15 millones de personas. Esta convicci贸n es la medida de nuestro compromiso para lograrlo. Pondremos entonces el mayor empe帽o y los invitamos a que nos acompa帽en en la tarea que puede聽 mejorar la vida de tantos ciudadanos.