“La Gran Buenos Aires: rompecabezas metropolitano”

antonio-cicioni¿De qué hablamos los argentinos cuando hablamos de Buenos Aires? La ciudad capital ha tenido y tiene, como en casi todas las naciones de Latinoamérica, un papel preponderante en el recorrido histórico del país. De hecho, las fronteras del virreinato primero, y las de la Argentina más tarde, tendieron a reflejar el espacio de influencia del puerto dos veces fundado en el siglo XVI. Una vez nacida la nueva nación, sin embargo, Buenos Aires entró rápidamente en conflicto con las pocas otras urbes que entonces compartían el despoblado e inmenso territorio. Las tensiones entre ellas marcaron por largo tiempo la dinámica política argentina, dando lugar a hechos que aun hoy condicionan significativamente tanto a la gobernabilidad de la ciudad como a la de la nación.

Luego de décadas de luchas internas, las fuerzas autonómicas porteñas fueron definitivamente derrotadas en 1880.  Esto llevó a la federalización de un territorio que, en ese entonces, parecía más que suficiente para dar lugar al previsible crecimiento de la ciudad. Pero Buenos Aires sorprendió a propios y extraños con su acelerado desarrollo, transformándose en pocas décadas en nada menos que la octava metrópolis más poblada del planeta. Las fronteras del espacio gobernado por la federación se vieron así prontamente desbordadas, dando lugar al enorme conurbano que hoy cobija a más de diez millones de personas, la mitad de las cuales vive en la pobreza o la indigencia.

Buenos Aires da su nombre a la ciudad capital de la Argentina, pero también a su provincia más grande, aquella que rodea al territorio seccionado hace 130 años. El nexo entre ambas es la metrópolis que, justamente, es sujeto principal del libro La Gran Buenos Aires: rompecabezas metropolitano, de reciente publicación. A esta ciudad -la ciudad real, que no es una construcción política sino una congregación humana- la denominamos, siguiendo la propuesta de Pedro Del Piero, “La Gran Buenos Aires”, en un intento quizás insuficiente de distinguirla de las unidades jurídico-políticas que le deben su nombre.

Los argentinos hemos incorporado y naturalizado los múltiples significados y la fragmentación de Buenos Aires, al punto tal que nos resulta normal la inexistencia de una jurisdicción que contenga a la totalidad de la metrópolis. Intentar comprender las consecuencias de esta realidad es, sin embargo, el hilo común que trasvasa a los capítulos del libro. En este sentido, los autores comparten un elemento de diagnóstico: la división política de la ciudad tiene consecuencias relevantes para su gobierno y, por lo tanto, para la calidad de vida de sus habitantes. La preocupación compartida no implica, desde ya, propuestas homogéneas de soluciones. Los lectores podrán comparar ideas y sacar sus propias conclusiones. No es objetivo de estos textos proponer alternativas indiscutibles, sino invitar a la reflexión sobre una realidad tan relevante para la dinámica política del país como ausente del debate público.

Los aportes que conforman el libro combinan a varios de los principales propulsores de la reflexión de lo metropolitano con jóvenes investigadores que han elegido explorar una huella todavía fresca. Los escritos de éstos últimos conforman la primera parte, comenzando por una introducción histórica –orientada especialmente a eventuales lectores de otras latitudes- para luego seguir con tres estudios de caso que pretenden ilustrar las complejidades de la gobernabilidad metropolitana. Los autores son Jordana Timmerman, Magdalena Dormal, Lucía Canel, Geraldine Oniszczuk, Victoria Darriadou y José Glinski.

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La segunda parte agrupa artículos de diversa índole –algunos más analíticos y otros más argumentativos- pero que tienen como punto en común ser resultantes de años dedicados a reflexionar sobre los problemas públicos de los habitantes de la Gran Buenos Aires. Entre los autores se encuentran Artemio Abba, Gustavo Badía, Pedro Del Piero, Alfredo Garay y Pedro Pírez.

La elaboración de este libro fue posible, como en todo proyecto colectivo, gracias a la intervención de varias personas e instituciones. Entre ellos cabe destacar en primer lugar a los autores, que generosamente compartieron sus conocimientos, su tiempo y su entusiasmo. La Fundación Konrad Adenauer y en especial a su representante en la Argentina hasta 2009, Christoph Korneli, permitieron con su apoyo concretar lo que hace tres años era sólo optimismo de la voluntad. Fundamental ha sido la desprendida guía y colaboración de Pedro Del Piero y de Gustavo Badía. Probablemente nadie ha hecho tanto como Pedro para impulsar el debate de la dimensión regional de las problemáticas de Buenos Aires. Su pionero esfuerzo se traduce en más de una década de actividades de la Fundación Metropolitana, entre las cuales hay que contar ahora este proyecto. En cuanto a Gustavo, su profundo conocimiento de las temáticas del conurbano ha dejado claras huellas a lo largo de este libro. Gracias a él además hemos podido contar con el apoyo del Instituto del Conurbano de la Universidad Nacional de General Sarmiento, el principal centro de investigaciones sobre el Gran Buenos Aires y un ejemplo rotundo de cómo la acción estatal puede generar conocimientos útiles para las ciencias sociales y las políticas públicas.

Este libro es, de hecho, la segunda y última parte de un proyecto trianual que denominamos Neapolis, emprendido por las instituciones mencionadas junto a CIPPEC. La primera etapa consistió en un ciclo de seminarios, efectuados durante 2008, en los cuales destacados panelistas involucrados en las políticas públicas metropolitanas compartieron sus saberes y experiencias.

Buenos Aires enamora con su vibración y su potencial, tanto como genera rechazo por su incapacidad de resolver su profunda fractura social, que da lugar a altos niveles de violencia y a los peores nichos de miseria de la Argentina. Encontrar soluciones a sus múltiples problemas requerirá de tiempo, coraje y creatividad. Si este libro resulta un aporte en tal sentido, invitando a más personas a reflexionar sobre el “rompecabezas” metropolitano, su razón de ser estará cumplida.

Antonio Cicioni, Cofundador y ex presidente de CIPPEC