Las villas 驴existen?

Mapa villa 31(Por Mora Hassid) En diciembre del a帽o pasado, un grupo de adolescentes de la villa 31 logr贸 que su barrio aparezca por primera vez en un mapa de la Ciudad de Buenos Aires. Junto con el grupo Turba (Talleres de Urbanismo Barrial) los adolescentes crearon en el 鈥淭aller Experimental de Arquitectura y Mapas鈥 el primer mapa abierto de las villas 31 y 31 bis.

El colectivo Turba, integrado por profesionales, brinda talleres de urbanismo en varias villas. Entienden que la cartograf铆a, desde una mirada barrial, implica una reflexi贸n sobre el territorio que se manifiesta en un mapa, y se trata de un mapa 鈥渁bierto鈥 ya que el territorio no es una escenograf铆a dada sino un espacio que, como las relaciones sociales, est谩 en constante construcci贸n.

La inquietud de estos j贸venes responde a que las villas no forman parte de los mapas oficiales; no aparecen o figuran como espacios verdes. Esta ausencia de las villas en la cartograf铆a oficial supone entenderlas, en t茅rminos de Zygmundt Bauman, como 鈥渆spacios vac铆os鈥. El soci贸logo polaco, al analizar el funcionamiento de las ciudades en la posmodernidad describe diferentes espacios p煤blicos que se apartan del modelo ideal de espacio civil. Entre ellos, el concepto de 鈥渆spacios vac铆os鈥 refiere a espacios que no se les da sentido alguno, que est谩n vac铆os de sentido.

La ausencia de las villas en los mapas implica una invisibilidad que las hace inaccesibles y las vac铆a de sentido. Pero como explica el autor sobre estos espacios, 鈥渘o es que sean insignificantes por estar vac铆os, sino que, por no tener sentido y porque se cree que no pueden tenerlo, son considerados vac铆os鈥. El vac铆o del lugar, entonces, est谩 en la mirada de quien lo percibe.

Para Rafael Kleiser, militante de la Corriente Villera Independiente, el hecho de no figurar en los mapas representa 鈥渓a falta de reconocimiento por parte de los Estados, tanto de la Ciudad de Buenos Aires como a nivel nacional de nuestros barrios, es como que no existimos. Y para nosotros hay que romper con esa l贸gica, los vecinos existen, los ni帽os existen, las villas existen.鈥

La situaci贸n en la Ciudad

En la ciudad de Buenos Aires, de acuerdo al 煤ltimo Censo Nacional realizado en el 2010, 163.587 personas residen en villas de emergencia y asentamientos. Con respecto al Censo anterior (2011) esto representa un aumento del 52,3%. Y de acuerdo a estimaciones no oficiales, desde el 2010 la poblaci贸n sigue aumentando. La mayor铆a de las villas de lavilla y autopista ciudad se encuentran en el sur, en las comunas 4, 7, 8 y 9 y en el 煤ltimo tiempo todas crecieron, adem谩s, en altura. Las estad铆sticas oficiales quedaron desactualizadas, ya que en los 煤ltimos cuatro a帽os la poblaci贸n del conjunto de la Ciudad no vari贸 mucho, pero la de las villas s铆; se estima que actualmente viven 275.000 personas all铆, es decir un 68,7% m谩s con respecto a la 煤ltima medici贸n.

Los principales problemas de las villas tienen que ver con el acceso al agua, a la energ铆a el茅ctrica, gas, transporte, pavimentaci贸n y recolecci贸n de residuos; es decir todo lo que hace a la urbanizaci贸n por la que sus habitantes reclaman. La lucha por la urbanizaci贸n tiene ya una larga historia de organizaci贸n y apunta a la integraci贸n de las villas con el resto de la ciudad.

El a帽o pasado la Corriente Villera independiente, conformada por varias organizaciones, arm贸 una 鈥淐arpa Villera鈥 frente al Obelisco pidiendo el estado de emergencia habitacional y la urbanizaci贸n de las villas. Luego de 53 d铆as de huelga de hambre lograron sentarse a dialogar con el Gobierno de la Ciudad y firmaron un acuerdo de las obras que se llevar铆an a cabo.

Para ellos, las obras m谩s importantes que se acordaron tienen que ver con 鈥渓os troncales鈥, los ca帽os grandes de agua y cloacas que hacen a la infraestructura de los barrios. Algunos de estos 鈥渢roncales鈥 est谩n empezando a construirse en el Bajo Flores en la villa 1-11-14, en Retiro en la 31 y en Lugano. Adem谩s, el Gobierno est谩 trabajando en la Zabaleta con una gesti贸n asociada con Coca-cola Femsa y tiene un proyecto en la 21-24 para realizar con un cr茅dito del Banco Mundial.

Si bien el gobierno de la ciudad de Buenos Aires reconoce el problema que genera la inexistencia de infraestructura en las villas y la necesidad de urbanizar esos espacios, las obras que se est谩n haciendo y el presupuesto asignado no se condicen con el acelerado crecimiento que experimentan las villas.

A nivel local, la gesti贸n de p煤blica de esta problem谩tica ha ido cambiando de oficina, ha estado incluso dispersa en varios organismos con poca o nula coordinaci贸n y esta situaci贸n ha tenido su debido correlato con la asignaci贸n presupuestaria. Actualmente la encargada de la urbanizaci贸n de las villas es la Secretar铆a de H谩bitat e Inclusi贸n (Sechi) y su Subsecretario, Ra煤l Gallo, admite que 鈥渢rabajan para transformar una villa en un barrio鈥. Para lograrlo han desarrollado cuatro ejes, la comunicaci贸n de la villa con el barrio formal, la infraestructura, el acceso a la vivienda (junto con el IVC) y la inclusi贸n a trav茅s del fortalecimiento de organizaciones sociales. En cuanto a este 煤ltimo, son varias los programas que realizan como el deporte inclusivo, ciudadan铆a y convivencia, mujer y h谩bitat, entre otros.

Desde las corrientes villeras, seg煤n palabras de Kleiser, se entiende que 鈥渓a urbanizaci贸n parte de abajo hacia arriba鈥 y consideran que la pol铆tica habitacional debe tener una visi贸n m谩s amplia que el mejoramiento de viviendas ya que si bien estas mejoran la calidad de vida de las personas, no logran cambios estructurales que reviertan los procesos de segregaci贸n espacial.

carpa villera 2014En la ciudad de Buenos Aires existen leyes que obligan al Estado a urbanizar, entre otras la 148 -sancionada en 1998- que establece la 鈥渁tenci贸n prioritaria a la problem谩tica social y habitacional en las villas y NHTs鈥. Adem谩s, algunas villas tienen sus propias leyes, aprobadas en la Legislatura porte帽a pero nunca llevadas a cabo. Es el caso de la ley 1770 para la villa 20, la ley 403 para la 1-11-14 y la 3343 para las villas 31 y 31 bis, esta 煤ltima impulsada por un proyecto conjunto de la Facultad de Arquitectura Dise帽o y Urbanismo (UBA) con los habitantes del barrio.

Una menci贸n aparte merece el caso de la Villa Rodrigo Bueno, recientemente tratado en la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Esta villa, ubicada en Costanera sur, en espacios que pertenecen a la Reserva Ecol贸gica, se form贸 hace casi 30 a帽os y actualmente se estima que viven en ella 3600 personas. Desde el comienzo de su formaci贸n el Gobierno de la Ciudad se neg贸 a urbanizarla y en el 2005, despu茅s de un intento de desalojo, los vecinos comenzaron una causa judicial para que el lugar sea reconocido como barrio y urbanizado. Seis a帽os despu茅s, en el 2011 la Justicia en primera instancia orden贸 urbanizar la Rodrigo Bueno, pero el Gobierno apel贸 esta sentencia hasta que en segunda instancia y con un voto dividido la justicia fall贸 a favor del Gobierno.

En marzo de este a帽o un chico de 13 a帽os, Gast贸n Arispe Huam谩n, muri贸 ahogado tras caer en un pozo ciego. La ambulancia no s贸lo tard贸 m谩s de 40 minutos en llegar, sino que no pudo ingresar al barrio porque las calles son intransitables. El asentamiento no tiene cloacas, agua potable, gas ni asfalto. Este caso puso a la luz las condiciones precarias en las que se vive en la Rodrigo Bueno y la necesidad de obra p煤blica. Como grita la Garganta Poderosa- una revista de 鈥渃ultura villera鈥 generada en la Villa Zabaleta- 鈥渃on la urbanizaci贸n, hoy estar铆a Gast贸n.鈥

A partir de esto, el caso de la Rodrigo Bueno lleg贸 a ser tratado en la CIDH como s铆mbolo de la vulnerabilidad de losvilla rodrigo bueno derechos econ贸micos, sociales y culturales de los habitantes de asentamientos urbanos en Am茅rica Latina. La audiencia, solicitada por 27 organizaciones de Am茅rica Latina, fue la primera en la que se trat贸 la precaria situaci贸n habitacional de la regi贸n. All铆 Diego Armando Gonz谩lez, un habitante de la villa, particip贸 como orador acompa帽ado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Asociaci贸n Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).

Desde la Sechi Ra煤l Gallo reconoce la au15sencia del Estado durante muchos a帽os y afirma que lo que hoy hacen es estar presentes; 鈥渢iene que estar el Estado presente con todos los servicios p煤blicos y tiene que haber una ley que permita que esas personas tengan acceso a su vivienda como el resto de la ciudad.鈥 El Gobierno acepta la urbanizaci贸n de las villas y, como dice el funcionario Ra煤l Gallo, no se piensa en una erradicaci贸n forzosa de la gente porque no est谩 en su esp铆ritu. Por otro lado, reconocen que cada asentamiento tiene sus particularidades; los terrenos en los que se encuentran pertenecen a diferentes jurisdicciones, la densidad poblacional, la infraestructura y el tiempo que llevan all铆 difieren considerablemente.

En cuanto a la gesti贸n de las obras que realiza el Gobierno, las lleva a cabo tratando de trabajar con cooperativas del barrio, y si trabajan con empresas les requieren que contraten gente del lugar. De esta forma se busca que los vecinos puedan participar a trav茅s de las cooperativas logrando consenso a la hora de trabajar. Este modo de trabajo en cooperativas da cuenta de la importancia del trabajo conjunto a la hora de llevar a cabo proyectos como la urbanizaci贸n en la que intervienen varios actores como el Estado, los habitantes y organizaciones civiles entre otros. Son varios los programas que se desarrollan en las villas que manifiestan lo fruct铆fero del trabajo en equipo y rompen con la divisi贸n espacial de las villas (鈥渁dentro/afuera鈥) mostrando la integraci贸n a la que se apunta.

Programas como Alfabetizaci贸n en villas, el proyecto de urbanizaci贸n de la FADU, el mapa abierto, 鈥淐aminos de la villa鈥, la Garganta Poderosa, entre muchos otros dan cuenta de la iniciativa de participaci贸n de los habitantes y de la importancia de planificar proyectos en conjunto. Frente a la invisibilizaci贸n y vaciamiento de sentido que muchas veces se hace de las villas, estos programas dan cuenta de la multiplicidad de sentidos presentes.聽El caso del 鈥渕apa abierto鈥 realizado con el grupo Turba viene a se帽alar cuestiones importantes para quienes viven all铆 como las salitas m茅dicas, los comedores populares, las canchas, las plazas, las radios o los templos religiosos tienen un lugar se帽alizado. El mapa, al se帽alizarlos, viene a devolverle y reconocerle sus sentidos.

La situaci贸n en el AMBA

En el 脕rea Metropolitana de Buenos Aires, de acuerdo al 煤ltimo Censo hecho en el 2013 por la ONG Techo, los municipios con mayores barrios informales son La Matanza, donde viven 26.670聽familias, Quilmes, en donde viven 35.157 familias, Moreno (9.896 familias), Pilar (9.035聽familias), Merlo (8.512 familias), y Lomas de Zamora que alberga a 13.245聽familias en sus asentamientos. A diferencia de lo que ocurre en la Capital del pa铆s, la informaci贸n p煤blica al respecto es muy escasa.

villa fioritoEn la mayor铆a de las villas relevadas por la ONG hay presencia de organizaciones sociales, pol铆ticas y religiosas en los barrios, y un porcentaje muy chico de ellas presenta la implementaci贸n de alg煤n programa de vivienda por parte del Estado. Como en la Ciudad de Buenos Aires, la poblaci贸n que m谩s creci贸 en los 煤ltimos a帽os fue la de las villas.

De acuerdo a las estad铆sticas realizadas por Techo, en la actualidad existen en el Gran Buenos Aires 864 villas y asentamientos y la mayor parte de su poblaci贸n corresponde a inmigrantes del interior del pa铆s, sobre todo de Chaco, Corrientes y Misiones. A su vez, hay una amplia presencia de grupos migratorios provenientes de pa铆ses lim铆trofes, sobre todo de Paraguay y Bolivia.

Al igual que en la Ciudad de Buenos Aires, existe un proceso de 鈥渄ensificaci贸n鈥 de las villas y asentamientos que se registra en la ampliaci贸n y construcci贸n de nuevas viviendas, as铆 como tambi茅n en el grado de hacinamiento presente en los distintos hogares.

El acceso limitado a los bienes y servicios p煤blicos representa el mayor problema para quienes viven en las villas, m谩s all谩 de su ubicaci贸n. La falta de redes cloacales -generalmente suplida por pozos con c谩mara s茅ptica o por pozos ciegos-, de desag眉es pluviales, alumbrado p煤blico, recolecci贸n de residuos y agua potable es sin dudas una falencia importante que concierne a la calidad de vida.

Otra caracter铆stica que ata帽e a todas las villas, tanto las porte帽as como las del conurbano, tiene que ver con las tierras en las que se encuentran. La mayor铆a de ellas est谩n ubicadas sobre tierras fiscales (en general de jurisdicci贸n municipal), otras en tierras pertenecientes a alg煤n privado. Sin embargo, la mayor铆a de los casos presenta una situaci贸n mixta, en la cual el dominio de la tierra pertenece a diferentes actores, como el Estado Nacional y Municipal o un privado.

Esta situaci贸n en la que confluyen actores con intereses muchas veces contrapuestos, dificulta la regularizaci贸n dominial de estos espacios. Y hace m谩s f谩cil que los gobiernos correspondientes se desentiendan del problema, adjudic谩ndoselo a otra jurisdicci贸n.