Un análisis (necesario) sobre el Gran Buenos Aires - Informe Digital Metropolitano

Un análisis (necesario) sobre el Gran Buenos Aires

Por Nicolás Lestard

¿Cómo se vive en el Gran Buenos Aires y qué rol juegan los gobiernos locales en esa experiencia cotidiana? El primer Índice de Gestión Estratégica de Ciudades (IGEC) 2025, publicado recientemente, ofrece una herramienta para evaluar y comparar el desempeño de 24 municipios del AMBA, ayudando a pensar políticas públicas más eficaces.

Elaborado por el Centro de Ciudades Inteligentes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el estudio rankea a los municipios del conurbano bonaerense, evaluando su calidad de vida y gestión pública a través de cinco dimensiones clave: política-institucional, desarrollo económico, sociedad, medio ambiente y tecnología e infraestructura. Los resultados globales, con un promedio de 2.71, muestran a Vicente López (3.39), Tres de Febrero (3.34) y San Isidro (3.32) con las valoraciones más altas en desarrollo estratégico.

Actualmente, las condiciones de vida de los ciudadanos varían en base a múltiples factores, siendo uno de ellos la cuestión territorial. Este informe es una fotografía de las condiciones de vida para los ciudadanos que habitan el AMBA. Tal como destaca el estudio, los ciudadanos no se anclan en un solo municipio, sino que están en constante conexión con todos ellos. La complejidad y el dinamismo de estas jurisdicciones interconectadas, donde, por ejemplo, muchos residentes viven en un municipio pero trabajan en otro, pueden constituir una base sólida para diseñar e implementar políticas públicas más eficaces y sostenibles.

¿Qué implica un buen resultado en la evaluación de todas las dimensiones? Un alto puntaje en el IGEC sugiere que los residentes disfrutan de una gestión pública eficiente y transparente, lo que se traduce en servicios municipales de calidad y una mayor confianza en sus autoridades.

En ese sentido, puede expresarse en desarrollo económico, siendo un entorno próspero para la creación de empleo y una mejora en el poder adquisitivo de sus habitantes. En la dimensión sociedad, implica acceso a servicios esenciales como educación y salud de calidad, una buena y diversa oferta cultural, recreativa y gastronómica, elementos que conllevan a un mayor bienestar social. Sobre la dimensión ambiental, refiere a la posibilidad de espacios verdes cuidados, una gestión eficiente de los residuos, políticas que promuevan la sostenibilidad y una mejora de los entornos urbanos en general. Y la dimensión sobre tecnología e infraestructura no queda atrás, ya que hoy en día es fundamental una buena conectividad digital, un transporte público eficiente y una infraestructura moderna que facilite la movilidad y el acceso a servicios para los ciudadanos.

Es por eso que los municipios con peores indicadores se enfrentan a diversos desafíos pero que en conjunto se representan en calidad de vida y oportunidades de vida.

En la siguiente tabla vemos que los municipios que presentan mejores indicadores de calidad de vida son Vicente López, Tres de Febrero, San Isidro, San Miguel y Quilmes. Mientras que por otro lado, Ezeiza, Moreno y Merlo se ubican con los peores indicadores por deficiencias institucionales, infraestructura precaria y graves problemas ambientales.

Fuente: Informe de Gestión Estratégica de Ciudades (IGEC) sobre Municipios del Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) 2025.

En el siguiente gráfico se observa cómo los distintos municipios son evaluados según diversos indicadores. Cabe destacar que solo Vicente López y Tres de Febrero superan los 3 puntos en todas las dimensiones, destacando su desempeño integral. Los municipios como San Miguel, Quilmes y Lanús muestran buenos resultados en la mayoría de las categorías, salvo en la ambiental (por debajo de 3 puntos).

Fuente: Informe de Gestión Estratégica de Ciudades (IGEC) sobre Municipios del Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) 2025.

Según el informe, la dimensión relacionada con el medio ambiente obtuvo las calificaciones más bajas, con un promedio general de 2,46 puntos, siendo Moreno (1,66) y Ezeiza (1,97) los municipios que registraron los peores desempeños en esta categoría.

La dimensión ambiental se presenta como un desafío urgente, ya que todos los municipios enfrentan desafíos significativos en áreas como la gestión de residuos, la contaminación, la preservación de espacios verdes o la planificación urbana sostenible. De esta manera, las políticas ambientales no han recibido la atención e inversión necesaria, lo que demuestra una deuda crítica de cara al futuro del AMBA.

Por otro lado, la dimensión social es la que tiene un promedio general más alto (2.80), demostrando que se tiende a priorizar esta temática, aunque existen grandes diferencias entre municipios. Es mérito de reconocimiento que los municipios están avanzando en la oferta cultural, en mejorar la calidad educativa y de los servicios de salud, pero es necesario no descuidar las otras dimensiones.

La dimensión político-institucional presenta la mayor dispersión de puntajes, con una brecha de 2,28 puntos entre los extremos. Esto sugiere una gran disparidad en la calidad de la gobernanza, la transparencia y la participación ciudadana a lo largo de los distintos municipios del AMBA.

El desarrollo económico es el área con mayor homogeneidad, con una diferencia de apenas 1,59 puntos y un promedio de 2,78. Lo que podría indicar un nivel de desarrollo económico más uniforme en la región, aunque con margen para un mayor impulso. Con políticas públicas conjuntas, se podría expandir el margen para la producción de nuevos empleos o de mayor bienestar en la población bonaerense.

Por último, la dimensión de tecnología e infraestructura se ubica como la segunda mejor evaluada (2,79), con una concentración de puntajes en los rangos medios y altos, aunque marcada por casos puntuales de disparidad. Esto refleja un avance significativo en la provisión de infraestructura y servicios tecnológicos. No obstante, el informe también señala casos puntuales de disparidad, indicando que, si bien la tendencia general es positiva, aún existen brechas importantes en el acceso o la calidad de estas infraestructuras en ciertas jurisdicciones.

Foto CEAMSE, 2015

Estos informes son importantes en la medida que funcionan como un diagnóstico integral de cada municipio, aportando datos útiles para intendentes, investigadores y planificadores urbanos. El IGEC busca ser una herramienta fundamental para comprender la complejidad y el dinamismo de estos municipios, establecer puntos de partida para medir la sostenibilidad urbana y afrontar los desafíos futuros con el fin de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Además, la continuidad de este informe permitirá un análisis intertemporal del índice en 2026, facilitando el monitoreo del progreso, la identificación de brechas y oportunidades, y el ajuste de estrategias de desarrollo urbano.

La realidad de una geografía condiciona el funcionamiento de los gobiernos metropolitanos y la vida cotidiana de quienes la habitan. Es fundamental resaltar que tener en cuenta estos informes es de suma importancia para mejorar el bienestar y la prosperidad de nuestro país, para así implementar acciones claves que sean eficaces y sostenidas en el tiempo. Más allá de las distintas formas de gobernanza metropolitana, es importante que los gobiernos locales actúen en conjunto para satisfacer las necesidades locales.