Argentina contra el Hambre – Desembarco en el AMBA

Por Pedro Capossiello –聽Acerc谩ndonos a los primeros cien d铆as del gobierno de Alberto Fern谩ndez cabe prestar atenci贸n a uno – sino el principal – de sus leitmotiv, la lucha contra el hambre, para ver: en primer lugar, c贸mo est谩 concebida la pol铆tica social en cuesti贸n y, en segunda instancia, la implementaci贸n de la tarjeta Alimentar y su desembarco en el AMBA.

Contexto, dise帽o y cuestiones operativas

Si bien el Plan Alimentar fue lanzado el pasado 17 de diciembre, esta pol铆tica de emergencia viene anticip谩ndose poco tiempo despu茅s de las PASO.聽 En efecto, la cuesti贸n alimentaria fue objeto de discusi贸n y debate,聽 en las calles, en la opini贸n p煤blica, y en concreto, dentro del recinto parlamentario en el mes de septiembre de 2019. Tras la media sanci贸n obtenida en diputados el Senado aprob贸 por unanimidad la iniciativa impulsada por la entonces oposici贸n, logr谩ndose la Ley de Emergencia Alimentaria. A 25 d铆as de asumir, Fern谩ndez convoc贸 a distintas personalidades reconocidas de la opini贸n p煤blica, empresarios, adem谩s de pol铆ticos y funcionarios p煤blicos para formar el Consejo Federal Argentina contra el Hambre, espacio que ofici贸 en primera instancia a modo de plataforma de lo que ser铆a el Plan Argentina Contra el Hambre (PACH) o 鈥淧lan Alimentar鈥. Esta mesa de di谩logo busc贸 tambi茅n consensuar ciertos puntos de partida para delinear la pol铆tica p煤blica que luego retomar铆a Daniel Arroyo desde el Ministerio de Desarrollo Social.

La Tarjeta AlimentAR, emplazada en el PACH, consiste en una suma de dinero mensual para comprar alimentos. Desde la cartera conducida por Arroyo la entienden como un instrumento para que todos accedan a la canasta b谩sica alimentaria. Adem谩s se espera que colabore con la reactivaci贸n econ贸mica, sobre todo en almacenes y comercios de barrio. El Plan est谩 destinado inicialmente a un universo de beneficiarios 鈥渧ulnerables鈥 en t茅rminos de pol铆ticas sociales dado que se focaliza sobre una poblaci贸n que es definida por su condici贸n de carencia con respecto al acceso de alimentos, poblaci贸n indigente. Dentro de esa poblaci贸n, el foco est谩 puesto sobre los ni帽os y ni帽as que sufren un estado de malnutrici贸n.

Esas consideraciones que parten del diagn贸stico previo y de un escenario como el que dicta la Emergencia Alimentaria son algunas premisas de esta pol铆tica social que viene a ampliar y actualizar el Programa Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional del 2002. El Plan Alimentar no suplanta las pol铆ticas sociales existentes sino que busca reforzarlas. En consecuencia, quienes aparecen como beneficiarios son madres o padres con hijos e hijas de hasta 6 a帽os de edad ya incluidos dentro de la Asignaci贸n Universal por Hijo (AUH). A su vez, corresponde a embarazadas a partir de los 3 meses que cobran la Asignaci贸n por Embarazo y a personas con discapacidad que reciben la AUH. Am茅n de que la atenci贸n primaria est谩 puesta sobre la infancia, eval煤an ampliar el universo inicial de receptores a jubilados que cobren la m铆nima, pensionados, entre otros.

En cuanto a la ejecuci贸n: 驴C贸mo identificar qui茅nes son los perceptores de la tarjeta? Este universo de destinatarios es rastreable gracias al cruce de datos entre la ANSES y la AUH. Por esa raz贸n, no se requiere ning煤n tr谩mite previo de inscripci贸n al Plan. Siempre que la informaci贸n sobre cada beneficiario est茅 registrada al d铆a en dichos organismos, su incorporaci贸n (por caso cuando la mujer est茅 en el tercer mes de embarazo) o su salida del sistema (cuando su hijo o hija cumpla siete a帽os) se dar谩n de manera autom谩tica. De ese modo, ANSES podr谩 dar aviso por tel茅fono o mensaje de texto al n煤mero que figure en su base de datos.

驴C贸mo se obtiene la credencial? La misma viene siendo repartida de forma directa por el Banco Naci贸n o por el banco p煤blico determinado para el caso de las provincias. Si bien comprende env铆os a domicilio es posible que deba ser retirada en persona en la sucursal cercana del banco correspondiente. 驴C贸mo funciona? La Tarjeta Alimentar funciona al modo de una tarjeta de d茅bito con la diferencia que puede ser utilizada 煤nicamente para la compra de alimentos a excepci贸n de bebidas alcoh贸licas. Tampoco permite la extracci贸n de dinero. Est谩 previsto que el monto mensual que se le deposite sea repuesto los terceros viernes de cada mes. Para el caso de quienes solo tengan un menor a cargo, se cargara la tarjeta con $4000 y聽 para aquellos que tengan dos o m谩s menores a cargo la suma percibida ser谩 de $6000.

Reparto y llegada al AMBA

En su fase distributiva esta pol铆tica ha esquematizado un cronograma de repartos en el territorio lo que hace que su implementaci贸n se vaya dando por etapas en los distintos puntos del pa铆s. Los destinos prioritarios de las tarjetas fueron Concordia, Entre R铆os (18 de diciembre) y luego Resistencia, Chaco (el 6 de enero), teniendo en cuenta que a nivel nacional son de los centros urbanos con mayor porcentaje de indigentes[1].

Su llegada a la Provincia de Buenos Aires se oficializ贸 el 9 de enero. En dicha instancia, se dio a conocer聽 el聽 convenio entre el Ministro Arroyo y Axel Kicillof para que el Plan finalmente desembarque en los municipios del GBA. De ese modo se anunci贸 que en cuatro semanas el Plan Alimentar estar铆a funcionando en 24 localidades del territorio metropolitano, acercando unas 350 mil tarjetas al AMBA y m谩s de 500 mil a toda la Provincia. Seg煤n detall贸 el Ministro, esa suma de credenciales repartidas implica la asistencia a un mill贸n de ni帽os y, en t茅rminos econ贸micos, una inyecci贸n de m谩s de 2.800 millones de pesos mensuales en el mercado local.

El operativo comenz贸 el 20 de enero por Hurlingham, San Fernando, San Mart铆n, Mor贸n, Almirante Brown, Avellaneda y La Matanza. La semana siguiente cubri贸 Merlo, San Miguel, Malvinas Argentinas, Lomas de Zamora y Quilmes. La primera semana de febrero alcanz贸 a Ituzaing贸, Moreno, Tres de Febrero, Tigre, Jos茅 C. Paz, Lan煤s, Esteban Echeverr铆a y Florencio Varela. Por 煤ltimo, la distribuci贸n arrib贸 a San Isidro, Vicente L贸pez, Ezeiza y Berazategui.

Seguimiento y primeras mediciones

Para cada pol铆tica social es posible discernir entre letra y pr谩ctica, entre los objetivos del dise帽o y los obst谩culos propios de la ejecuci贸n. La manera en que est谩 dispuesto el Plan Alimentar no es la excepci贸n. Por ello designa a distintos actores para que se ocupen de hacer el seguimiento de su implementaci贸n.

En un plano m谩s amplio, su red de control cuenta con dos entidades principales. Por un lado, el referido Consejo Federal Argentina Contra el Hambre, que adem谩s de las organizaciones sociales y religiosas, sectores laborales, econ贸micos y productivos que lo integran, est谩 articulado con los distintos niveles de gobierno. Y, por otro lado, el recientemente creado Observatorio Nacional Argentina Contra el Hambre, integrado por universidades y centros de estudios. Ambos son los encargados de monitorear y evaluar el Plan. Los roles del Consejo y del Observatorio tambi茅n son entendidos dentro del concepto que tiene esta pol铆tica de tender una l铆nea de continuidad con la ciudadan铆a, es decir, a partir de un trabajo en conjunto con diversos sectores de la sociedad civil.

Complementariamente, el programa contempla el dictado de talleres de nutrici贸n y la articulaci贸n con ferias y mercados populares. Por un lado, busca que la distribuci贸n de las tarjetas sea acompa帽ada por capacitaciones locales que estimulen una buena alimentaci贸n (paralelamente a medidas econ贸micas como ciertos descuentos que incentiven la compra de determinados productos). Dicha educaci贸n alimentaria y nutricional es delegada en la figura de los promotores comunitarios, encargados de articular el programa con una pol铆tica sanitaria, su tarea es el control de talla y peso de ni帽os y ni帽as. A la vez, el Plan Alimentar promueve el consumo de alimentos de la agricultura familiar, la econom铆a social y del cooperativismo. De ese modo, la propuesta es que la reactivaci贸n de las econom铆as locales vaya de la mano de una alimentaci贸n saludable.

Teniendo en cuenta que no es lo mismo comer que estar bien alimentado, como reiteran desde el gobierno, la expectativa o el foco fue ver qu茅 gastos vienen teniendo los beneficiarios, por qu茅 productos se han inclinado y qu茅 otros no estar铆an formando parte de su dieta. Si bien se聽 sabe que gracias al sistema de las tarjetas es posible llevar registro de ello, en cuanto a su impacto hasta ahora se cuenta con escasas mediciones. Tan s贸lo alguna informaci贸n que ha dado a conocer el Ministerio. La primera de ellas, dada a conocer el 18 de enero reflej贸 que carne y l谩cteos representan el mayor porcentaje de los alimentos. En esta ocasi贸n los datos fueron recabados durante 19 d铆as en base a las compras realizadas en un supermercado mayorista entrerriano. La muestra se construy贸 sobre 775 tarjetas utilizadas en el supermercado, las cuales representan casi el 12% de las 7000 credenciales repartidas en Concordia.

Seg煤n se ha informado, el 60% del dinero fue destinado a alimentos recomendados (prote铆na animal, l谩cteos y verduras). De esa muestra, un 22% fue para productos no recomendables como son los alimentos ultraprocesados o con excesiva az煤car o sodio. Y un 18% a harinas, arroz, dulces, condimentos e infusiones. Si nos detenemos en cantidad de productos comprados, un 48% de las compras equivalen a productos recomendados; 24% a productos no recomendados y el 28% a harinas, arroz, dulces, condimentos e infusiones.

M谩s recientemente, el 8 de febrero se pudo conocer un estudio en el AMBA. En este caso, la informaci贸n se tom贸 entre los d铆as 20 y 27 de enero, la primera semana de implementaci贸n del programa en territorio bonaerense, sobre 8.546 tarjetas entregadas. El relevamiento comprendi贸 a supermercados de una misma cadena ubicados en la ciudad de Buenos Aires y el AMBA. Los titulares de las tarjetas, que corresponden al mismo n煤mero de familias, tienen domicilio en Almirante Brown, Avellaneda, General San Mart铆n y La Matanza.

El registro precis贸 que el 58,1%聽 de lo gastado fue destinados a productos recomendados, 23,9% a otros alimentos y 17,8% fue hacia no recomendados. Tomado en cantidad de productos ese 58,1% del dinero gastado indica que poco m谩s de un 40% de los productos comprados son alimentos saludables. A su vez, el informe comunic贸 que durante la semana de referencia del muestreo los hogares gastaron 2734 pesos en promedio.

Frente a una situaci贸n social que exhibe las enormes dificultades de gran parte de la poblaci贸n para acceder a algo elemental como los alimentos, en un pa铆s que los produce pero no es capaz de garantizarlos a todos sus habitantes, se vuelven necesarias este tipo de pol铆ticas. 聽Las mismas no solucionan de un d铆a para otro un problema estructural, sino que aten煤an los efectos de una crisis alimentaria que ha venido creciendo. De la mano de esa emergencia social, el estado de recesi贸n econ贸mica redobla la exigencia hacia las pol铆ticas sociales. Por ello, desde el Ministerio de Desarrollo Social, impulsan pol铆ticas con el fin de reactivar el consumo y/o contribuir a la generaci贸n de empleo. Como dice Daniel Arroyo en referencia a la emergencia social y como en reiteradas ocasiones afirm贸 Alberto Fern谩ndez, ser谩 cuesti贸n de 鈥parar la ca铆da鈥 y 鈥encender la econom铆a鈥.

[1] Instituto Nacional de Estad铆stica y Censos (2019) Informes T茅cnicos. Vol. 3, n潞 182 ISSN 2545-6636 Condiciones de vida. Vol. 3, n潞 13. Incidencia de la pobreza y la indigencia en 31 aglomerados urbanos. Primer semestre de 2019. Buenos Aires, septiembre de 2019. Recuperado de: www.indec.gob.ar.pdf