Federalismo y Regiones en la Constitución Nacional

Sin t√≠tuloEl pasado 22 de agosto en el Sal√≥n Azul de la C√°mara de Senadores de la Naci√≥n, se realiz√≥ la √ļltima jornada del ciclo ‚ÄúFederalismo y Regiones en la Constituci√≥n Nacional‚ÄĚ. La misma fue organizada por la Direcci√≥n General de Programas de Investigaci√≥n y Capacitaci√≥n, conjuntamente la Direcci√≥n General de Comisiones, dependiente de la Secretar√≠a Parlamentaria. Se lleva a cabo mediante un convenio con el Instituto de Federalismo de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de C√≥rdoba y la Fundaci√≥n Metropolitana.

El ciclo estuvo constituido por tres jornadas en las que especialistas, decisores p√ļblicos y acad√©micos debatieron sobre la historia, la din√°mica actual y los proyectos pendientes para las distintas regiones de nuestro pa√≠s.

En esta ocasi√≥n el debate se enfoc√≥ en las regiones de Patagonia y Gran Norte Argentino. Los oradores fueron el ingeniero Fernando Rocca, director general de Programas de Investigaci√≥n y Capacitaci√≥n del Senado Nacional; Ra√ļl D√≠az Ricci, profesor de la Universidad Nacional de Tucum√°n. Abogado, escribano y procurador; Mario Pais, senador nacional por la provincia del Chubut; Oscar Castillo, senador nacional por la provincia de Catamarca, el Dr. Jos√© Ra√ļl Heredia, Pedro Del Piero, presidente de Fundaci√≥n Metropolitana y el Dr. Antonio Mar√≠a Hern√°ndez, director del Instituto de Federalismo de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de C√≥rdoba. El evento cont√≥ con la presencia del licenciado Mario Dodaro, director general de comisiones de la Honorable C√°mara de Senadores. Tambi√©n ofici√≥ como moderador general el secretario parlamentario del Senado, Dr. Juan Pedro Tunessi.

Ra√ļl D√≠az Ricci articul√≥ su exposici√≥n en 3 ejes: los aspectos socioecon√≥micos y geoestrat√©gicos de la regi√≥n Norte, el an√°lisis del tratado parcial interprovincial de creaci√≥n de la regi√≥n Norte y las proyecciones de la regi√≥n.

Comenzó comparando los principales índices del NOA (Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones) y del NEA (Catamarca, Jujuy, Salta, Santiago del Estero, Tucumán y La Rioja) concluyendo en que existen grandes asimetrías entre ambas. Por ejemplo, el NEA tiene el 9% de población nacional, aporta el 42% del PBI regional, y tiene 23,4% de hogares con NBI, mientras que el NOA tiene el 12% de la población nacional, aporta el 60% del PBI de la región y tiene el 27,7% de hogares con NBI. El Norte Grande Argentino en su totalidad es una región pobre y atrasada cuyas asimetrías se potencian en relación con el área metropolitana de Buenos Aires, que concentra el poder político, económico y demográfico cultural.

Haciendo un recorrido hist√≥rico por los antecedentes de la conformaci√≥n de la regi√≥n, D√≠az Ricci se refiri√≥ a los objetivos del tratado de creaci√≥n de la regi√≥n gran norte argentino, firmado en Salta en abril de 1999 por los gobernadores: ‚ÄúEl objetivo del tratado es crear la Regi√≥n Norte Grande Argentino y concretar la integraci√≥n de las provincias del NOA y del NEA con la finalidad de lograr un sistema efectivo de consenso y acci√≥n conjunta. Para institucionalizar el proceso de integraci√≥n, se crean √≥rganos con competencias y facultades para coordinar las pol√≠ticas y materializar los procesos de inter√©s econ√≥mico social regional. Tambi√©n prev√© que se utilizar√°n como instrumentos para concretar esto: actas, acuerdos, convenios, decisiones, propuestas y/o directivas‚ÄĚ. Los √≥rganos creados para el gobierno regional son: el Consejo Regional del Norte Grande, integrado por la Asamblea de Gobernadores, la Junta Ejecutiva y el Comit√© Coordinador.

Entre los logros de la conformación regional, para Díaz Ricci se encuentra la formulación de un plan director de transporte, la coordinación de políticas y estrategias con el Ministerio de Infraestructura de la Nación para completar el complejo multimodal de cargas Chaco-Corrientes, y también la coordinación de acciones entre el CEIIR y la Comisión Regional de Río Bermejo con la Comisión Binacional Argentino-Boliviana en la alta cuenca del Bermejo y del río Grande en Tarija, Bolivia.

Sin embargo, a pesar de la conformaci√≥n de organismos, el planeamiento y reglamentaci√≥n, no hay informaci√≥n disponible de si lleg√≥ a poseer alguna vez recursos presupuestarios propios y si las provincias hicieron sus aportes para proveer recursos econ√≥micos a la persona jur√≠dica p√ļblica creada.

Con respecto a los desaf√≠os a futuro, Ricci se√Īal√≥ que es fundamental promover la diversificaci√≥n productiva y la mejora de las condiciones de vida de las √°reas rurales. En la misma l√≠nea, se deber√≠a aumentar la competitividad econ√≥mica y la innovaci√≥n de la red nacional de pueblos y ciudades y fortalecer la capacidad de la calidad del transporte y las comunicaciones en todo el territorio nacional, asegurando la integraci√≥n territorial y descentralizaci√≥n.¬† Y por √ļltimo, se√Īal√≥ como necesaria la consolidaci√≥n de una pol√≠tica federal de regulaci√≥n de la tierra como instrumento de mejora urbana, arraigo rural, mejora de la producci√≥n y reducci√≥n de conflictos sociales.

El segundo expositor fue el se√Īor Oscar Castillo, Senador Nacional por la provincia de Catamarca. El mismo destac√≥ que la regi√≥n gran norte del pa√≠s, es la zona m√°s atrasada a nivel socioecon√≥mico. El mismo hizo un repaso hist√≥rico sobre c√≥mo llegaron a conformarse distintas regiones de nuestro pa√≠s, se√Īalando la diferencia de desarrollo social y econ√≥mico que hay entre ellas. Remarc√≥ la necesidad de un proyecto de industrializaci√≥n, pero tambi√©n de incorporar innovaci√≥n tecnol√≥gica.

Finaliz√≥ su exposici√≥n remarcando que existen unas condiciones favorables para el desarrollo sustentable y sostenido de las regiones m√°s postergadas del pa√≠s, como el gran norte: ‚ÄúEn nuestro pa√≠s no existe en la cabeza de nadie una cuesti√≥n de separatismo. No tenemos problemas de religi√≥n, no tenemos problemas raciales, no tenemos una serie de problemas que s√≠ tienen otros, y tenemos algo extraordinario que es la potencialidad. Creo que debemos romper algunos esquemas, volver a la cultura del trabajo en esta Argentina, la cultura de la competitividad, la cultura de aquel que busca ser, que progresa, que quiere‚ÄĚ.

A continuaci√≥n, el Ingeniero Fernando Rocca se refiri√≥ al desaf√≠o de dictar una ley de coparticipaci√≥n regional: ‚ÄúEsto les va a permitir a las provincias saber con qu√© dinero cuentan para poder proyectar tributariamente dentro de sus competencias tributarias propias. Esto es fundamental. Entonces, primero la ley de coparticipaci√≥n‚ÄĚ.

Tambi√©n propuso el dise√Īo de un plan estrat√©gico debe ser por provincia, por regi√≥n y coordinadamente con la Naci√≥n en todas las acciones. Aclar√≥ la importancia de una ley interjurisdiccional ‚Äúpara que todas las actividades privadas puedan tener un marco referencial y estrat√©gico, donde las provincias sean sus representantes‚ÄĚ.

A continuación, El senador por la provincia de Chubut Mario Pais estructuró la presentación de su ponencia haciendo hincapié en la región patagónica como un territorio que se constituyó como región antes que como provincia. Una particularidad de la Patagonia es haberse constituido como parte del territorio nacional como provincias a mitad del siglo XX.

Pais‚ÄúRecientemente, el presidente de la Naci√≥n junto con los gobernadores hizo el lanzamiento del Plan Patagonia. Hemos pedido desde el √°mbito del Senado algunas precisiones, todav√≠a vemos que est√°n imprecisamente definidos los alcances y hasta los objetivos de ese Plan Patagonia. La realidad es que los lineamientos para un planeamiento de pol√≠ticas regionales a√ļn es embrionaria, en este caso. Si bien en la pr√°ctica la Patagonia funciona como una regi√≥n con unas caracter√≠sticas disimiles a las del resto del pa√≠s, la conformaci√≥n institucional como regi√≥n es reciente y con ello vienen unos primeros ensayos de organismos regionales, planeamiento de diversa √≠ndole y posterior presupuesto para la ejecuci√≥n de los mismos. Con respecto al plan Patagonia Pa√≠s, esperamos que pueda convertirse en una ley convenio entre las provincias patag√≥nicas y el Estado nacional en el cual existan pol√≠ticas p√ļblicas que justamente tiendan a atender los desequilibrios‚ÄĚ, explic√≥ Pais.

Seguido a esto, el Senador Pais le cedi√≥ la palabra al Dr. Jos√© Ra√ļl Heredia. El ¬†mismo, propuso la hip√≥tesis de que la regi√≥n patag√≥nica fue concebida entre otras de las reformas del 94 para fortalecer el federalismo en un Estado complejo: ‚ÄúUso esta expresi√≥n poco empleada entre los autores argentinos, es m√°s habitual en Europa hablar de Estado complejo, para hacer la caracterizaci√≥n de estados que son descentralizados con entes territoriales aut√≥nomos y con regiones aut√≥nomas, como puede ser Italia, la constituci√≥n italiana o la espa√Īola‚ÄĚ.

HerediaCon respecto a la reforma de 1994 Heredia se√Īala que ‚Äúhay un cambio en la filosof√≠a de la idea de ‚Äúregi√≥n‚ÄĚ o de ‚Äúregionalizaci√≥n‚ÄĚ, porque es democr√°tica. La que hab√≠amos conocido, era autoritaria y centralizada. Ahora son las provincias las que deciden la reuni√≥n para constituirse en regiones, es decir, pensamos la regi√≥n desde la regi√≥n misma. La Patagonia se constituy√≥ como Regi√≥n el 26 de junio de 1996 con disensos‚ÄĚ.

‚ÄúLa regi√≥n patag√≥nica tiene unas caracter√≠sticas geogr√°ficas, hist√≥ricas y sociodemogr√°ficas especiales. En principio, una baja densidad de poblaci√≥n. Luego, es una regi√≥n que tiene dentro subregiones o microrregiones. Es casi imposible verla como una unidad. La Patagonia andina es una cosa, la costa atl√°ntica otra, hay sectores como la meseta. Es muy dif√≠cil verla como unidad. Adem√°s una explotaci√≥n petrolera y mineral que lejos de promover la estabilidad y el desarrollo regional, encara recurrentes crisis. Otra vez el crudo internacionalmente bajo, otra vez nos damos cuenta de la deuda que el pa√≠s tiene con la Patagonia.¬† Estas crisis no son¬† culpa del federalismo sino de la ausencia de comportamientos federales cooperativos ante las crisis‚ÄĚ, concluy√≥ Heredia.

El cierre de la jornada estuvo a cargo¬† del Dr. Pedro del Piero, presidente de la Fundaci√≥n Metropolitana y el Dr. Antonio Mar√≠a Hern√°ndez. Del Piero puso √©nfasis en el hecho de que la regi√≥n metropolitana, ausente aun, solo puede constituirse y funcionar arm√≥nicamente a partir del desarrollo de las otras regiones del pa√≠s, ‚ÄúEs imposible imaginar desde Buenos Aires un √°rea equilibrada, inclusiva, con desarrollo econ√≥mico y social sin que exista el desarrollo de las dem√°s regiones de la Argentina‚ÄĚ.

PDPA modo de conclusi√≥n se√Īal√≥, ‚ÄúDesde la Fundaci√≥n Metropolitana se trabaja por el federalismo de concertaci√≥n, que es definitivamente el federalismo del siglo XXI y que viene a complementar el federalismo de las provincias del siglo XIX. El federalismo de concertaci√≥n viene a imponer una impronta de crecimiento en cuanto al empoderamiento de nuestra ciudadan√≠a y de nuestras poblaciones, desde lo local, desde las posibilidades de desarrollar cooperaci√≥n y competitividad complementaria.¬† Lo hacemos porque estamos convencidos que este trabajo es por una Argentina con equidad. Y ac√° vienen dos conceptos centrales que son el equilibrio demogr√°fico y la competitividad territorial sist√©mica, que tienen que ser un objetivo para este siglo en nuestro querido pa√≠s. Lo hemos marcado en nuestra presentaci√≥n inicial: el desequilibrio demogr√°fico de la Argentina no solo es feroz, sino que es absolutamente inequitativo; estructuralmente impide un desarrollo equilibrado‚ÄĚ concluyo Del Piero.

Por su parte, Hern√°ndez afirm√≥ que ‚Äúla constituci√≥n actual de la regi√≥n del √Ārea Metropolitana de Buenos Aires, ¬†en la que la Fundaci√≥n Metropolitana lleva adelante una tarea verdaderamente tit√°nica para consolidar una situaci√≥n institucional, es important√≠sima para el futuro del pa√≠s. Uno de los problemas a resolver de nuestro pa√≠s, se√Īala, es la relaci√≥n de Buenos Aires con el resto del pa√≠s. Regi√≥n ausente aun y en constituci√≥n pero que acarrea la complejidad de una verdadera megal√≥polis de 13 o 14 millones de habitantes que requiere un esfuerzo institucional formidable, porque hay que llevar al m√°ximo la capacidad de pol√≠tica arquitect√≥nica en las relaciones interjurisdiccionales‚ÄĚ. ¬†

Luego enumer√≥ unas conclusiones referentes a la creaci√≥n de regiones y los aspectos institucionales de las mismas seg√ļn lo que se discuti√≥ a los largo de las jornadas. Entre sus conclusiones m√°s importantes el Dr. Hern√°ndez se refiri√≥ a la descentralizaci√≥n del gobierno federal y la incapacidad de unirse a un gobierno central en forma imprescindible con la regionalizaci√≥n de las provincias.¬†¬† El problema regional¬† es para Hern√°ndez responsabilidad de las provincias acorde al mandato constitucional.

HernandezAsimismo, el Dr. Hern√°ndez arguye en sus conclusiones que una provincia puede formar parte de m√°s de una regi√≥n si as√≠ lo requiere su desarrollo ‚ÄúPor ejemplo, en el caso de la provincia de Buenos Aires, la m√°s poderosa entre todas, ¬†esta no tiene hasta ahora ninguna definici√≥n institucional en cuanto al tema regional. Lo cual es, por un lado, sorprendente y, por el otro lado, yo dir√≠a, por lo menos, lamentable.¬† La provincia de Buenos Aires ‚ąíya lo vamos a ver‚ąí podr√≠a integrar una regi√≥n metropolitana junto con la Ciudad de Buenos Aires o podr√≠a integrar una regi√≥n pampeana junto a la provincia de Buenos Aires, porque tienen mucha similitud en sus aspectos, especialmente, econ√≥micos. As√≠ que podr√≠a darse el caso de que no haya un solo mapa regional en la Argentina‚ÄĚ se√Īala Hern√°ndez.

Otra de sus conclusiones es que ‚Äúla regionalizaci√≥n del pa√≠s para la integraci√≥n y el desarrollo econ√≥mico y social tambi√©n supone una interrelaci√≥n con la integraci√≥n supranacional y la provincial que exigir√° la promoci√≥n de las relaciones intermunicipales. Entendiendo que la regionalizaci√≥n, como instrumento del proyecto federal, requerir√° de una concertaci√≥n interjurisdiccional con eficaz gesti√≥n t√©cnica y alta calidad en la direcci√≥n pol√≠tica. Este proceso terminar√° importando una profunda reforma y modernizaci√≥n de los distintos √≥rdenes estatales y tambi√©n se impone una planificaci√≥n estrat√©gica, flexible, moderna, democr√°tica y con la participaci√≥n de las fuerzas del mercado‚ÄĚ.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Con respecto a la conformaci√≥n del mapa regional argentino, Hern√°ndez se√Īalo ‚Äúsi bien es positivo que se est√© avanzando en el √Ārea Metropolitana de Buenos Aires (que requiere la participaci√≥n de la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, el gobierno federal y 40 municipios), se trata de la Regi√≥n a crear. Aqu√≠ debemos preguntarnos por el mapa regional argentino. En tal sentido, es posible que esa Regi√≥n Metropolitana no s√≥lo se haga cargo de los problemas del √Ārea Metropolitana, sino tambi√©n de la Regi√≥n m√°s amplia que comprenda al resto de la provincia de Buenos Aires o que se produzca otra posibilidad que es la creaci√≥n de la Regi√≥n Metropolitana con la sola participaci√≥n de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires‚ÄĚ.

Con respecto al funcionamiento y al futuro de las regiones y del federalismo, en primer lugar, Hern√°ndez destac√≥ que es evidente que no existe un adecuado funcionamiento de las regiones en la Argentina. Ello est√° indisolublemente unido a la falta de cumplimiento del proyecto federal de la Constituci√≥n ‚ÄúDebemos destacar que hay propuestas para desarrollar las econom√≠as regionales y que sintetizo de esta manera: avanzar en inversiones y en la innovaci√≥n tecnol√≥gica para tratar de mejorar los costos competitivos. Hay estudios muy espec√≠ficos en materia econ√≥mica que muestran c√≥mo hay regiones que han podido avanzar.‚ÄĚ

Por ultimo vale destacar la lectura del mensaje de la Sra. presidente del Honorable senado de la Naci√≥n, Gabriela Michetti, que afirm√≥ que ‚ÄúPara poder avanzar, debemos respetarnos como Gobierno Federal y comprender que el crecimiento tiene que ser para todas las provincias. Durante muchos a√Īos, el norte y el sur de nuestra Argentina fueron olvidados y ese es un error que no ¬†debemos volver a cometer. Desde el Gobierno estamos convencidos que √©sta es la direcci√≥n que hay que seguir. Por eso impulsamos como primer medida el Plan Belgrano y luego el Proyecto Patagonia. Ambas regiones tienen un incre√≠ble potencial y oportunidades que no siempre fueron bien aprovechadas‚ÄĚ.