Política Nacional Urbana

pnuEn 2017, Argentina asumi√≥ el compromiso pol√≠tico de implementar la Agenda 2030 propuesta por Naciones Unidas. Esta agenda prev√© en su objetivo 11¬†‚Äúlograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles‚ÄĚ. En esa l√≠nea, el Gobierno Nacional present√≥¬†el documento ‚ÄúPol√≠tica Nacional Urbana Argentina‚Ä̬†producido a partir de un Convenio de Colaboraci√≥n entre el Ministerio del Interior, Obras P√ļblicas y Vivienda y ONU- H√°bitat en el marco de la XXVII Asamblea General de Ministros de Urbanismo y Vivienda.

La Pol√≠tica Nacional Urbana (PNU) es una herramienta que permite a los Estados nacionales orientar el proceso de urbanizaci√≥n y constituye un instrumento de gu√≠a que establece una visi√≥n coordinada de la direcci√≥n que deben tomar las pol√≠ticas p√ļblicas en torno al desarrollo territorial de las ciudades. Los lineamientos de la PNU incluyen instrumentos de gesti√≥n y exploran el contexto necesario para la definici√≥n e implementaci√≥n, as√≠ como su relevancia para alcanzar el desarrollo urbano pr√≥spero y sostenible.

Las tendencias hist√≥ricas y actuales de urbanizaci√≥n en Argentina han producido marcadas desigualdades sociales, econ√≥micas y territoriales. En este sentido, la PNU se√Īala que los principales desaf√≠os para la planificaci√≥n urbana son: la movilidad y transporte integrados, el acceso al suelo urbano y equidad socio-habitacional y el desarrollo econ√≥mico competitivo e inclusivo, entre otros.

La PNU establece 8 objetivos generales, que responden a 6 principios, los cuales derivan en 9 ejes tem√°ticos de los que se desprenden 18 lineamientos pr√°cticos para responder a los objetivos generales.

Entre los objetivos generales del PNU se encuentra: la¬†definici√≥n de prioridades nacionales¬†y la apropiaci√≥n de¬†criterios en materia de desarrollo urbano sostenible entre los Estados provinciales y municipales; la¬†orientaci√≥n del desarrollo a futuro del sistema urbano nacional,¬†y la¬†coordinaci√≥n de acciones multisectoriales y multiescalares¬†entre los ¬†actores de los distintos niveles de gobierno. Pero tambi√©n son objetivos generales de este documento:¬†facilitar la inclusi√≥n y el desarrollo equitativo intra-urbano y regional;¬†proporcionar los fundamentos legales; y fomentar la coordinaci√≥n de inversiones p√ļblicas y privadas en el desarrollo urbano.

Al respecto de la publicación del documento, pudimos consultar a algunos especialistas asociados  a la Fundación Metropolitana acerca de qué opinión les merece.

descargaDaniel Cha√≠n, ex Secretario de Obras P√ļblicas de la Naci√≥n y Vicepresidente de Fundaci√≥n Metropolitana considera que ‚Äúel planteo de la PNU es novedoso, sobre todo en una historia pol√≠tica y territorial como la de nuestra regi√≥n, donde tantos niveles de gobierno intervienen en la misma geograf√≠a, con pocos casos de planificaci√≥n conjunta.¬†Esta pol√≠tica invita a un trabajo necesariamente en com√ļn, a comprehender los desaf√≠os, que nos permitir√° ir resolviendo armoniosamente la situaci√≥n actual, para avanzar en los postulados de esta agenda‚ÄĚ.

En t√©rminos generales, para Cha√≠n la PNU s√≥lo tiene una falencia:¬†‚Äúincorporar√≠a un d√©cimo eje, el de una pol√≠tica de sustentabilidad cultural espec√≠fica de cada √°rea urbana, eso enriquece en la diversidad y es parte de una identidad que en era de la globalizaci√≥n se puede considerar un activo‚ÄĚ.¬†Por √ļltimo se√Īala que ‚Äúel 40% de la poblaci√≥n urbana del pa√≠s se concentra en el √°rea metropolitana de Buenos Aires. Si esta agenda de pol√≠tica urbana la hubi√©ramos tenido hace dos d√©cadas, hoy tal vez no existir√≠a la tan compleja situaci√≥n que impera en el AMBA. Es en √©sta geograf√≠a donde se debe aplicar con mayor rigor y velocidad la pol√≠tica anunciada‚ÄĚ.

BTx3EAnpTambi√©n consultamos a¬†Cynthia Goytia, economista y directora del CIPUV de la Universidad Torcuato Di Tella quien destac√≥ 4 dimensiones que complementar√≠an a la PNU. La primera se refiere a la idea que¬†‚Äúpara abordar estos desaf√≠os y orientar el desarrollo urbano dentro del marco jur√≠dico existente, el liderazgo del gobierno federal es un elemento central, pero tambi√©n lo ser√°n el poder de coordinaci√≥n de las provincias y la capacidad de municipios empoderados y financieramente s√≥lidos. Esta propuesta desde el nivel nacional basar√° su √©xito en la adhesi√≥n que hagan las provincias y municipios, en quienes recaen las atribuciones fundamentales con respecto a muchos de los temas propuestos en este plan.¬† Debemos recordar la gran variabilidad existente entre las diferentes provincias en las atribuciones delegadas a sus municipios, por ejemplo, en dos aspectos centrales de la gesti√≥n urbana como lo son la regulaci√≥n del uso del suelo o sus condiciones fiscales y de financiamiento. En el caso de la planificaci√≥n del uso del suelo, ser√≠a deseable ampliar la funci√≥n de coordinaci√≥n de las provincias para mejorar la coordinaci√≥n vertical (entre niveles de gobierno) y la coordinaci√≥n horizontal (entre municipios)‚ÄĚ.

Una segunda dimensi√≥n destacada por Goytia tiene que ver con la necesidad de producci√≥n de informaci√≥n original, comparable y georreferenciada al interior de las ciudades: ‚ÄúPara mejorar la gesti√≥n urbana y la toma de decisiones de pol√≠ticas p√ļblicas el Plan asigna importancia a cubrir el d√©ficit de informaci√≥n. Conocer y documentar estas din√°micas es muy relevante desde el punto de vista de las pol√≠ticas p√ļblicas, ya que esa informaci√≥n constituye un insumo fundamental para planear una expansi√≥n ordenada y cerrar la brecha de infraestructura (transporte, redes de agua, saneamiento, etc.) entre las √°reas centrales y las de expansi√≥n‚ÄĚ.

La tercera y cuarta dimensión se refieren por un lado a la importancia de la inclusión de los aspectos fiscales y del financiamiento urbano como ejes de centrales y por otro lado a los aspectos de coordinación como otro elemento central del plan.

Con respecto a los aspectos fiscales Goytia se√Īala que ‚Äúdadas las limitaciones en el financiamiento de los gobiernos locales y la variabilidad en los niveles de¬† autonom√≠a financiera de los gobiernos municipales para cumplir con sus obligaciones, el fortalecimiento de los municipios en la gesti√≥n urbana probablemente podr√≠a requerir analizar la factibilidad de transferir competencias, as√≠ como algunas responsabilidades y recursos de los gobiernos provinciales a los municipales‚ÄĚ.¬†Con respecto a la coordinaci√≥n indica que ‚Äúes muy importante entender que la efectividad de las pol√≠ticas se ver√° muy limitada sin mecanismos de coordinaci√≥n, dado que¬† las decisiones de los distintos gobiernos locales en t√©rminos de uso del suelo, transporte y vivienda generaran externalidades sobre los habitantes de varios municipios aleda√Īos afectando el bienestar‚ÄĚ.¬†ARTEMIO ABBA

Tambi√©n¬†Artemio Pedro Abba, Coordinador General del Observatorio Urbano Local-Buenos Aires Metropolitana (OULBAM), coincide con los especialistas anteriormente nombrados en que la PNU es un documento de suma relevancia para el planeamiento territorial de nuestras ciudades de cara al 2030. Sin embargo, el experto se√Īala algunas falencias del documento, por ejemplo que si bien este llega a un listado de pol√≠ticas urbanas y estrategias de acci√≥n acertadas,¬†‚Äúen sus objetivos y relevancia, enmarcadas en los acuerdos internacionales sobre los Objetivos de Desarrollo Sustentable, resultan d√©biles en su capacidad propositiva y se muestran como excesivamente gen√©ricas por carecer de un desarrollo adecuado a la especificidad y gravedad de la situaci√≥n urbana nacional‚ÄĚ.¬†Y en consecuencia¬†‚ÄúEsta debilidad en la construcci√≥n del documento es lo que le quita profundidad a la formulaci√≥n de la Pol√≠tica Urbana Nacional y a las Estrategias de Acci√≥n expuestas. Un tema que exhibe las debilidades de este importante y basal documento es la cuesti√≥n metropolitana que resulta muy sensible para los pocos actores que se corresponden con esa escala de actuaci√≥n como es el caso del OULBAM‚ÄĚ.

‚ÄúPuede constatarse con una lectura prolija y minuciosa de la PNU presentada que no hay una caracterizaci√≥n de la problem√°tica metropolitana del sistema urbano nacional (SUN) en el Diagn√≥stico (Punto 3 del Documento). No se dimensiona la importancia poblacional de este segmento urbano, el surgimiento de nuevas dimensiones de la problem√°tica urbana emergente, los fuertes obst√°culos que los altos niveles de interjurisdiccionalidad interponen a la gesti√≥n de sus territorios, la falta de recursos previstos para la atenci√≥n de esa escala del soporte f√≠sico urbano y la dificultad del surgimiento de actores urbanos metropolitanos que asuman la representaci√≥n civil y pol√≠tica de tales problem√°ticas‚ÄĚ.

A pesar de marcar estas falencias Abba sostiene¬†‚ÄúUna pol√≠tica p√ļblica urbana nacional para el 2040, como la encarada por el gobierno Nacional y UN-H√°bitat, constituye una tarea de inmenso valor que debe alcanzar las m√°ximas definiciones posibles para el corto, mediano y largo plazo y en la definici√≥n de los m√°s adecuados instrumentos a apelar para su concreci√≥n. Se considera que los avances realizados por el DAMI, as√≠ como los antecedentes desarrollados por la COCAMBA, los avances legislativos en provincias como Mendoza y Santa Fe s√≥lo en la √ļltima d√©cada permiten dar algunos pasos adicionales en cuanto a formular una pol√≠tica p√ļblica metropolitana de largo alcance para el pa√≠s‚ÄĚ.

descarga (1)Por √ļltimo¬†Norberto Iglesias, Arquitecto, Vicepresidente de la Sociedad Argentina de Planificaci√≥n y experto asociado a la Fundaci√≥n opina que si bien la PNU est√° en teor√≠a alineada con el¬† paradigma del Derecho a la ciudad, en la pr√°ctica ‚Äúsorprende la ant√≠tesis ideol√≥gica de la pol√≠tica econ√≥mica neoliberal implementada por el gobierno nacional, la que, entre otros postulados, promueve grandes reducciones del¬†gasto p√ļblico¬†y de¬†impuestos, as√≠ como disminuci√≥n de la intervenci√≥n del¬†Estado¬†en la sociedad y la econom√≠a en favor del sector privado, reduciendo al ciudadano en consumidores de servicios antes que en sujetos de derecho, precepto capital √©ste √ļltimo del Derecho a la Ciudad, citado reiteradamente en el documento analizado‚ÄĚ.

‚ÄúSi bien este documento, junto a los compromisos previos de la Nueva Agenda Urbana, son limitados para algunos, para muchos son un avance notable en materia conceptual y program√°tica, aunque se apunta cierta incertidumbre sobre la gesti√≥n concreta‚Ä̬†concluye el especialista.