Repensar la gesti贸n de nuestros residuos – Columna para InfoBae

POR PABLO MESA, FUNDACI脫N METROPOLITANA –聽Bi贸logo y Mag铆ster Internacional en Pol铆ticas Sociales

La generaci贸n y el tratamiento de residuos s贸lidos urbanos es uno de los grandes desaf铆os de la gesti贸n ambiental urbana del 脕rea Metropolitana de Buenos Aires. Los residuos son, sin duda, un flujo metropolitano. Todos los d铆as los habitantes del AMBA generan 17 mil toneladas de residuos que, sumado a lo producido por las industrias (en el AMBA residen el 40% de las industrias de Argentina), significan el 40% de los residuos generados en el pa铆s.

Hist贸ricamente se han puesto en pr谩ctica distintos sistemas de tratamiento de basura: la quema controlada con recuperaci贸n de materiales, la incineraci贸n, el dep贸sito en basurales a cielo abierto y el relleno sanitario (iniciado en 1977 con la creaci贸n de la Coordinaci贸n Ecol贸gica 脕rea Metropolitana Sociedad del Estado -CEAMSE).

Actualmente, en el AMBA se utiliza el enterramiento de basura (de la que se logra separar una peque帽a parte para hacerla reutilizable) que, seg煤n CEAMSE, se podr谩 realizar s贸lo durante 5 a帽os m谩s. Adem谩s del relleno sanitario, hoy persiste en algunos municipios la quema de residuos en basurales a cielo abierto, que provoca la contaminaci贸n del suelo, el aire y el agua, da帽a la salud humana y aporta al deterioro clim谩tico.

Es imperioso repensar la gesti贸n de residuos para que dejen de ser basura y se conviertan en materiales recuperables conforme a los principios de la Econom铆a Circular.

Esta econom铆a es restaurativa y regenerativa, trata de que los productos, componentes y materias mantengan su utilidad y valor m谩ximo en todo momento. Permite que los residuos sean reutilizados como materias primas. Su implementaci贸n podr铆a generar un mayor crecimiento econ贸mico, ahorro en costos de material, generaci贸n de empleo genuino y mejora en la productividad del suelo.

De acuerdo a la Agencia de Protecci贸n Ambiental de los E.E.U.U., el reciclado y la manufactura generan 36 puestos de trabajo cada 10.000 toneladas, 6 empleos para la operaci贸n de rellenos sanitarios y tan solo 1 empleo para la incineraci贸n.

Por su parte, la Agencia de Medio Ambiente Europeo estim贸 en un informe en 2016, que la implementaci贸n de principios de la Econom铆a Circular en la fabricaci贸n de algunos bienes duraderos reducir铆a los costos netos de materiales entre un 12% y un 23% por a帽o en la Uni贸n Europea. Para ciertos bienes de consumo (alimentos, bebidas, textiles y embalajes) se estim贸 un potencial global de ahorro de USD 700 mil millones por a帽o, es decir, alrededor del 20% de los costos de insumos.

El principal desaf铆o para los gobiernos es encarar una gesti贸n integral de residuos s贸lidos urbanos (GIRSU) mediante la implementaci贸n de pol铆ticas de recuperaci贸n, reciclaje y tratamiento de los RSU. Esto requiere estrategias claras y planificaci贸n de mediano y largo plazo.

La formulaci贸n de pol铆ticas que atraviesen a todos los actores en el proceso de producci贸n y consumo es fundamental. Tambi茅n educar para lograr el h谩bito de la separaci贸n en los hogares es esencial para el proceso del reciclado.

Adem谩s, es importante impulsar el consumo responsable y consciente de productos y servicios que cubran las necesidades b谩sicas, reduzcan la utilizaci贸n de materiales t贸xicos, la generaci贸n de desechos y la emisi贸n de contaminantes.

Pero el componente central para sostener una gesti贸n virtuosa de los residuos es la recolecci贸n diferenciada, que consiste en el retiro por separado de los residuos seg煤n su destino de recuperaci贸n. Es una tarea, hoy a cargo de los municipios pero que puede reformularse conforme las caracter铆sticas de mercado de cada material, representar grandes聽 econom铆as sobre el actual sistema, ocupaci贸n y empleabilidad para recuperadores urbanos.

聽Tambi茅n establecer la responsabilidad extendida del productor es muy importante. Los productores deben mejorar dise帽os y procesos de fabricaci贸n, en pos de la reutilizaci贸n de los materiales y el cuidado ambiental.

Si en la econom铆a lineal (el paradigma a reemplazar) la ecuaci贸n de valor es econ贸mico 鈥 financiera, donde se pondera la optimizaci贸n de ganancias, para la Econom铆a Circular el balance es econ贸mico y socio ambiental, intentando satisfacer necesidades mediante el aprovechamiento inteligente y responsable de los recursos disponibles.

La agenda ambiental del siglo XXI propone nuevos retos. Sin embargo, a diario observamos que esa agenda se diluye producto de conflictos ambientales聽 irresueltos del siglo XIX, como los basurales a cielo abierto y otros focos de contaminaci贸n.

Debemos entonces incorporar instrumentos de gesti贸n como la Econom铆a Circular para dar cuenta de los viejos y a los nuevos desaf铆os donde son decisivos el consumo y la producci贸n responsable para salvar la vida del planeta.