Rosario, gran metr贸polis

rosario(Por Federico Strifezzo) 鈥淟a metr贸poli o mejor dicho el fen贸meno que la constituye, se caracteriza realmente por un fuerte proceso de urbanizaci贸n del territorio, manifestado en el desarrollo de las periferias urbanas, la p茅rdida de valor de las centralidades hist贸ricas y el surgimiento de otras nuevas, la extensi贸n de los pueblos y ciudades m谩s all谩 de sus l铆mites administrativos, la presencia de grandes infraestructuras, la conurbaci贸n de localidades vecinas y la permanente anexi贸n urbana de tierras r煤sticas o rurales y paisajes naturales. El fen贸meno metropolitano conlleva, entonces, un progresivo cambio artificial en el territorio original que en la mayor铆a de los casos se observa heterog茅neo, fragmentario y discontinuo, pero siempre con alta interacci贸n e interdependencia funcional entre la residencia, el trabajo, los servicios y el ocio. Queda claro que aquella idea tradicional de ciudad ya no es posible ni conducente para interpretar y actuar en el 谩mbito metropolitano鈥. Esta descripci贸n, presentada en un informe del Global Environment Outlook (GEO) producido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Instituto de Gesti贸n de Ciudades (IGC) y el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, da cuenta de los procesos que llevaron de las primeras aldeas asentadas a la vera del R铆o Paran谩, pasando por la centralidad de la ciudad de Rosario despu茅s de la construcci贸n del ferrocarril que instal贸 un v铆nculo directo con Buenos Aires hasta la actual conformaci贸n (en pleno desarrollo) de la denominada 脕rea Metropolitana de Rosario (AMR).

La conformaci贸n de 茅ste 谩rea es resultado de un proceso activo, en constante transformaci贸n, que da cuenta de la progresiva adopci贸n de una visi贸n amplia, estrat茅gica y com煤n en base a las necesidades territoriales, civiles y urbanas. Con centro en la ciudad de Rosario, el AMR concentra en la actualidad alrededor de 1.500.000 ciudadanos (la mitad de habitantes de la provincia de Santa Fe) que en un espacio de 324.450 hect谩reas comparten una realidad social y econ贸mica compleja con significativos niveles de vinculaci贸n y dependencia funcional.

Esta din谩mica que se inici贸, en parte, con el lanzamiento del Plan Estrat茅gico Rosario (PER) en el a帽o 1998, es puesta en primer plano por el Plan Estrat茅gico Rosario Metropolitano (PERM) que se lanz贸 en el 2008 con la intenci贸n de conformar un nuevo espacio metropolitano: 鈥淟a ciudad no es s贸lo el espacio f铆sico que habitamos, una extensi贸n de concreto y acero atravesada por cintas de asfalto y espor谩dicas pinceladas de verde. La ciudad es un espacio vivo en el cual nos encontramos integrados a lo largo de nuestra vida en sociedad. Como la p茅trea coraza que da abrigo y resguardo al caracol, la ciudad evoluciona junto con el hombre y su sociedad, molde谩ndose mutuamente seg煤n los avatares de su vida en com煤n鈥, se帽alan en uno de los textos institucionales publicados durante el lanzamiento de mencionado plan.

Y 茅sta din谩mica, tambi茅n, es la que en la actualidad encuentra a Rosario y a un conjunto de municipios que lo rodean trabajando en pos de la integraci贸n; un proceso que el dos veces intendente de Rosario y actual senador por la misma ciudad Miguel Lifschitz explica como resultado de la articulaci贸n del desarrollo territorial natural y de la planificaci贸n institucional conjunta: 鈥淟as 脕reas Metropolitanas no se crean sino que surgen de manera espont谩nea a medida que una ciudad se desarrolla y ejerce un cierto poder de atracci贸n sobre otras m谩s peque帽as que nacen, se vinculan o se expanden a su alrededor. S铆, en cambio, requiere imaginaci贸n, creatividad, esfuerzo y compromiso pol铆tico la tarea de dotar de institucionalidad a ese entramado de relaciones cotidianas que se van tejiendo de hecho a medida que las localidades se acercan y se integran. En este sentido, se registran en Rosario esfuerzos por articular a escala metropolitana desde hace m谩s de cuarenta a帽os鈥.

El camino hacia el AMR

Para dar cuenta del presente es necesario rastrear, en primer lugar, los procesos que le dieron forma a las ciudades y municipios que actualmente integran el AMR; detectar sus or铆genes hist贸ricos y determinar cu谩les fueron las causas de su formaci贸n nos permitir谩 esclarecer las condiciones de posibilidad de un 谩rea en constante desarrollo desde su conformaci贸n.

En este sentido, la transformaci贸n hist贸rica de Rosario y su regi贸n ponen en evidencia, a partir de una din谩mica de interacci贸n constante, la evoluci贸n de una estructuraarea metropolitana rosario mapa territorial y urbana de car谩cter aldeano en sus or铆genes, pasando por el desarrollo y consolidaci贸n de la ciudad central con una importante vinculaci贸n al puerto y al ferrocarril a principios del siglo XX hasta la complejidad metropolitana actual.

Las tierras de la regi贸n estaban habitadas, antes de la llegada de los espa帽oles, por pueblos abor铆genes n贸mades (Timb煤es, Corondas, Querand铆es) cuyos asentamientos se ubicaban en relaci贸n directa con la ribera del R铆o Paran谩 y el litoral fluvial, especialmente a la vera de los r铆os Carcara帽谩 y Coronda.

Como resultado de las expediciones colonizadoras que intentaban decodificar la ruta de la plata se fundaron, hacia 1529, el fuerte Santi Spiritu (destruido al poco tiempo) y, alrededor del a帽o 1583, un nuevo fuerte ubicado al norte de la actual localidad de Timb煤es.

Las primeras concesiones de tierras por parte de los espa帽oles se otorgaron hacia 1633, inici谩ndose un proceso de sucesivas subdivisiones territoriales perpendiculares al R铆o Paran谩 con cambios de propietarios a partir de herencias, ventas y/o subastas. Esta estructura aldeana se fue desarrollando durante siglos hasta cobrar un impulso importante con la construcci贸n de la l铆nea ferroviaria, que conect贸 en 1884 la ciudad de Buenos Aires con Rosario.

Durante la 煤ltima d茅cada del siglo XIX, mientras la Argentina comenzaba a constituirse territorial, pol铆tica y culturalmente, otras l铆neas ferroviarias conectaron el corredor con localidades ubicadas en el interior de la regi贸n.

Este desarrollo sostenido por el ferrocarril, sin embargo, desencaden贸 procesos de urbanizaci贸n y concentraci贸n de poblaciones en el borde ribere帽o en detrimento del interior del territorio, lo cual ir谩 consolidando la centralidad de la ciudad de Rosario en la regi贸n (una centralidad que, despu茅s de su formaci贸n espont谩nea durante el siglo XVIII, ya era relevante hacia 1852 por su condici贸n de importante puerto de la Confederaci贸n).

Hacia el a帽o 1900, desde Villa Gobernador G谩lvez, contigua al sur de Rosario hasta Timb煤es cuarenta kil贸metros al norte, se ubicaron ocho localidades con un perfil productivo y portuario a partir de la instalaci贸n de molinos harineros, destiler铆as de alcohol y hornos de cemento, entre otros emprendimientos.

De esta manera, las localidades ubicadas en el norte del corredor crecieron marcadas por la tensi贸n funcional con Rosario y vinculadas a Santa Fe, en relaci贸n a la cual se conformaron sus respectivos centros urbanos con l铆mites definidos por el ferrocarril hacia el oeste y la ribera hacia el este.

La fuerte radicaci贸n portuaria e industrial sobre el r铆o entre los a帽os 30鈥 y 70鈥 defini贸 una ocupaci贸n semiplena del frente de agua, minimizando las 谩reas de esparcimiento y comprometiendo seriamente algunos enclaves naturales; mientras el crecimiento de la urbanizaci贸n hacia el oeste tras las v铆as f茅rreas encontr贸 su l铆mite con la construcci贸n de la Autopista Rosario-Santa Fe en los 70.

Si bien la tensi贸n funcional con Rosario existi贸 desde un principio, la disposici贸n de las urbanizaciones y su proceso de ocupaci贸n, los accesos ferroviarios perpendiculares a la ruta, la ubicaci贸n de dos estaciones y la actividad frigor铆fica sobre la ribera, hicieron que la tensi贸n del crecimiento se desplazara transversal al eje Rosario, resultando un sistema urbano de gran complejidad.

Como se se帽ala en el informe de la PNUMA anteriormente citado con respecto a la conformaci贸n del AMR: 鈥淟a aparici贸n del ferrocarril con m谩s de diez l铆neas que llegan al 谩rea portuaria, circundar谩 y encerrar谩 a la ciudad de la primera expansi贸n, definiendo unos l铆mites que pronto ser谩n excedidos por nuevas urbanizaciones, generando un cuadro de complejidad f铆sica y funcional que ser谩 la g茅nesis de la ciudad metropolitana鈥.

El 谩rea metropolitana Rosario

Mirta Levin, directora de la Unidad de Planificaci贸n y Gesti贸n Estrat茅gica Rosario se帽ala que 鈥渓as 谩reas metropolitanas se constituyen tanto en torno a la identificaci贸n de m煤ltiples y variados problemas como a la voluntad de implementar proyectos comunes, que permitan mejorar las condiciones de vida de los n煤cleos urbanos involucrados y favorecer el desarrollo arm贸nico de las zonas urbanas y rurales integradas en ese territorio, a los efectos de satisfacer y equilibrar el acceso a los bienes y servicios p煤blicos esenciales. En este sentido, el 脕rea Metropolitana de Rosario expresa un conjunto din谩mico y heterog茅neo de localidades unidas por la cercan铆a geogr谩fica y por la presencia de problem谩ticas comunes鈥.

Podemos definir, entonces, al 脕rea Metropolitana de Rosario como a un conglomerado urbano conformado por un n煤cleo de 23 localidades (que se extiende a m谩s de 40 considerando una extensi贸n mayor denominada Gran Rosario) ubicadas geogr谩ficamente al Sur de la provincia de Santa Fe, en la zona medular de la Rep煤blica Argentina. Como ya se se帽al贸, su centro es la ciudad de Rosario que cuenta con una superficie de aproximadamente 199 kil贸metros cuadrados y alberga al 80% de la poblaci贸n que habita el AMR.

Mapa ubicacion amrDesde la perspectiva de su proyecci贸n territorial, el AMR se encuentra atravesado por un eje Norte-Sur y otro Este-Oeste. El primero la conecta hacia el norte con los pa铆ses del MERCOSUR a trav茅s de la hidrov铆a, la cual constituye un corredor fundamental de comunicaci贸n con el Sur del Brasil. El segundo, por su parte, la posiciona estrat茅gicamente en la Regi贸n Centro, vincul谩ndola hacia el Oeste con las provincias de C贸rdoba y Mendoza y con la Rep煤blica de Chile; mientras que hacia el Este lo hace con la provincia de Entre R铆os y con la Rep煤blica Oriental del Uruguay.

Estas condiciones geogr谩ficas estrat茅gicas son las que determinaron, seg煤n la visi贸n del concejal rosarino Diego Giulano, la integraci贸n de los municipios en torno a Rosario: 鈥淓l 脕rea Metropolitana Rosario es el centro estrat茅gico de negocios del MERCOSUR, dado que es el punto de intersecci贸n de los dos corredores principales de transporte que tienden a desarrollarse. Esta situaci贸n trajo como consecuencia un aumento de las competencias y funciones de las localidades de la regi贸n, como as铆 tambi茅n de sus potencialidades, lo que torn贸 imprescindible replantear la cuesti贸n de los gobiernos locales, no ya desde una 贸ptica unidimensional y centr铆peta, sino a trav茅s de una concepci贸n metropolitana de asociativismo intermunicipal para poder enfrentar en conjunto los nuevos desaf铆os de la gesti贸n p煤blica local y regional. Frente a esta situaci贸n la intermunicipalidad se trasunta, en los hechos, en la posibilidad de conformar organizaciones aptas para llevar a cabo empresas de importante magnitud que los municipios, individualmente considerados, no pueden llevar a cabo. Estas formas de cooperaci贸n intermunicipal permiten abarcar el cr茅dito; ahorrar recursos a la hora de adquirir insumos; organizar de manera m谩s efectiva el cobro de tasas y servicios; realizar obra p煤blica estructural y de mayor magnitud; y adoptar una mejor estrategia para la producci贸n y comercializaci贸n nacional e internacional de productos municipales o regionales鈥.

Es as铆 que el crecimiento de las localidades aleda帽as determin贸 que Rosario integre a un conjunto de ciudades que se asientan al este sobre la ribera del R铆o Paran谩, al norte hasta la ciudad de Timbu茅s, al sur hasta Villa Constituci贸n, al oeste hasta las localidades de Ca帽ada de G贸mez o Armstrong y al sudoeste hasta Casilda.

Con fines operativos y a partir de estudios y diagn贸sticos realizados en la regi贸n se han identificado 4 corredores que incluyen a las diferentes localidades y que se transforman en estructuras organizadoras. El Corredor Norte, sobre la ruta n煤mero 11 y a la vera del r铆o Paran谩 se extiende desde Rosario hacia el Norte del 谩rea. El Corredor Noroeste comprende a las localidades ubicadas en torno a la ruta n煤mero 9. El Corredor Oeste se encuentra entre las rutas n煤mero 33 y n煤mero 14 y el Corredor Sur est谩 compuesto por las localidades que se encuentran desde Rosario hacia el sur, a la vera del r铆o Paran谩 y de la ruta n煤mero 21.

La integraci贸n f铆sica acompa帽ada por la integraci贸n institucional. Del PER al PERM

Como se帽al贸 Lifschitz, aquello que surge de manera espont谩nea a medida que las ciudades se desarrollan debe estar acompa帽ado por el esfuerzo y el compromiso pol铆tico para dotar de institucionalidad 鈥渁 ese entramado de relaciones cotidianas que se van tejiendo de hecho a medida que las localidades se acercan鈥.

Y esto fue lo que sucedi贸, con mejores o peores resultados, a partir de 1998 cuando en Rosario se lanz贸 el Plan Estrat茅gico Rosario (PER) 1998-2008 con la intenci贸n de impulsar el desarrollo estrat茅gico de la ciudad.聽El PER fue propuesto como un 谩mbito de reflexi贸n colectiva sobre el futuro de la ciudad, donde los distintos actores pudieran dar a conocer sus propios proyectos. A mediados de 1996, el municipio junto a dirigentes sociales, pol铆ticos y privados le dieron forma a un plan que trascendiera la coyuntura pol铆tica y alcanzaron una plataforma de consenso para establecer un horizonte de desarrollo definido en t茅rminos de orientaciones estrat茅gicas y proyectos generadores de cambios.

El PER comenz贸 a tomar forma a partir de la interacci贸n de los distintos actores que definieron a Rosario como a 鈥渦na ciudad sustentada en el trabajo y en la creaci贸n, con logo gestion metropolitana rosario聽oportunidades de vida y progreso para todos sus habitantes, que recupere el r铆o y se constituya en punto de integraci贸n y encuentro del MERCOSUR鈥.

Esta imagen colectiva se plasm贸 en 5 grandes 鈥渟ue帽os鈥 que marcaron los caminos a seguir: la Rosario del trabajo, la Rosario del R铆o, la Rosario de la creaci贸n, la Rosario de las oportunidades y la Rosario de la integraci贸n. Y en octubre de 1998 se present贸 oficialmente el PER conformado por 72 proyectos en los que intervinieron m谩s de 150 instituciones.

Durante el proceso de trabajo se fue definiendo un nuevo alcance territorial y comenzaron a tomar forma propuestas de car谩cter estrat茅gico, no s贸lo para Rosario sino tambi茅n para su regi贸n metropolitana.

Fue as铆 que el PER se reconfigur贸 en el Plan Estrat茅gico Rosario Metropolitana (PERM+10) 2008-2018, incorporando una visi贸n de Rosario como una ciudad metropolitana.

El n煤cleo de la transformaci贸n tuvo que ver con una serie de avances que produjo el PER, sobre todo en lo relativo a la descentralizaci贸n urbana de Rosario, la inversi贸n del eje de la ciudad para orientarla de cara al r铆o, la creaci贸n de un nodo de comunicaciones a escala del Mercosur y obras de infraestructura que comenzaron a conectar a Rosario con el resto de la regi贸n.

Rosario as铆, empez贸 a ver, con la intenci贸n de integrarse, al conjunto de localidades que la rodeaban lo que devino en una mirada de mayor proyecci贸n geogr谩fica; sobre todo en tem谩ticas como movilidad, residuos, uso de los recursos naturales e intervenciones urbanas de magnitud.

脡sta vez a los cinco ejes se le incorporaron nuevos elementos, una vez m谩s con el aporte de diversos actores (universitarios, ciudadanos, especialistas, etc.) a partir del trabajo en talleres y otras instancias de participaci贸n que dieron lugar a una serie de met谩foras que expresaron las necesidades de los rosarinos. Dado que los objetivos originales estaban m谩s consolidados, ahora los sue帽os se volvieron sentidos. De aqu铆 surgieron los nuevos ejes: Trabajo + Econom铆as de calidad, Oportunidades + Ciudadan铆a, R铆o + Calidad de vida, Creaci贸n + Innovaci贸n e Integraci贸n + Conectividad que es, justamente, el eje m谩s metropolitano del plan, aquel que se concentr贸 en mayor medida en la manera de vincular a Rosario con el resto del espacio metropolitano.

Si bien el resultado de este proceso fue el reconocimiento de la regi贸n metropolitana en sus aspectos econ贸micos, sociales, culturales e institucionales, es importante se帽alar que el PERM debi贸 enfrentar los inconvenientes propios de una planificaci贸n que se extiende m谩s all谩 de los l铆mites pol铆tico-administrativos de una ciudad: la falta de un marco legal que brinde autonom铆a de acci贸n a los municipios y comunas que integran el territorio para asociarse estrat茅gicamente, los desfasajes de escala entre los municipios y las comunas que implican una gran diferenciaci贸n en sus status pol铆tico-administrativos y finalmente la complejidad de las nuevas relaciones que se establecen entre los actores p煤blicos y privados que pasan a integrar un territorio que se proyecta a escala metropolitana.

Un poco para hacer frente a estas limitaciones jur铆dico-pol铆ticas, y otro poco como resultado de la nueva conciencia metropolitana que implic贸 el desarrollo del PERM, con la llegada de M贸nica Fein en diciembre del 2011 a la intendencia de Rosario se cre贸 la Unidad Metropolitana (UM) en la Municipalidad de Rosario con el objetivo de 鈥渁compa帽ar y orientar el desarrollo del territorio metropolitano de la ciudad de Rosario desde la implicaci贸n y asociaci贸n de todos los actores p煤blicos y privados involucrados en la transformaci贸n del 谩rea鈥.

As铆, despu茅s de un proceso complejo, se le dio una oficina concreta y un 谩rea de trabajo a la necesidad de potenciar el 谩rea metropolitana.

logo ecomContempor谩neo a la UM, en agosto del 2010 se cre贸 el Ente de Coordinaci贸n Metropolitana (ECOM) con la asociaci贸n de 19 de los 23 Municipios de la regi贸n. Se trata de un espacio de coordinaci贸n y promoci贸n de pol铆ticas p煤blicas de impacto regional y 贸rgano impulsor del desarrollo de proyectos a escala metropolitana que cuenta con una estructura organizacional compuesta por un Consejo de Gobierno integrado por todos los intendentes y presidentes de comunas de las localidades que lo conforman y un Directorio constituido como 贸rgano ejecutivo de las decisiones del Consejo y como representante legal del Ente. Asimismo, cuenta con una Secretar铆a Ejecutiva y un Consejo T茅cnico Consultivo.

Fue as铆 que con el ECOM se le dio una institucionalizaci贸n al AMR y a esta, con la creaci贸n de la UM, una unidad t茅cnica.

Mirta Levin explica: 鈥淒urante las reuniones del ECOM lo que hacemos es ir fijando la agenda seg煤n el inter茅s de los distintos intendentes, siempre con una visi贸n metropolitana de las distintas tem谩ticas, y despu茅s, desde la Unidad Metropolitana, lo que hacemos es ir cumpliendo con las distintas resoluciones que se toman desde el directorio y el consejo directivo del ECOM鈥.

驴Forma o contenido?

Seg煤n el arquitecto Norberto Iglesias, integrante de la Fundaci贸n Metropolitana y gestor y ejecutor de pol铆ticas municipales, los procesos aqu铆 descriptos tienen su origen en experiencias espa帽olas que se importaron siguiendo los modelos de la socialdemocracia europea: 鈥淗ay dos razones para que se lance el Plan Metropolitano. En primer lugar porque la gesti贸n socialista de Rosario en alguna medida articula su modalidad de trabajo en base a los modelos europeos de la Social Democracia. La manera de presentar proyectos a la ciudadan铆a, tienen que ver con los formatos de la socialdemocracia europea, espec铆ficamente el PSOE espa帽ol. El Plan Estrat茅gico de Ciudades es una modernidad impulsada en Catalu帽a, en el pa铆s Vasco, desde las Olimpiadas a esta parte por gobiernos socialistas鈥.

Seg煤n se帽ala Iglesias, 鈥渆l Planeamiento Estrat茅gico de Ciudades se extendi贸 en Am茅rica Latina a trav茅s del Centro Iberoamericano de Desarrollo Estrat茅gico Urbano (CIDEU), del que los socialistas de Rosario forman parte, y que fue creado entre otras cosas para exportar el modelo europeo en nuestro continente, sobre todo el espa帽ol. Pero obviamente eso se agota. Porque se vende un plan, pasan 5 a帽os y se revisa. 驴Y despu茅s qu茅 pasa? Despu茅s viene el Plan Estrat茅gico Regional. Y eso fue lo hicieron en Espa帽a y lo que se est谩 haciendo hoy en Argentina鈥.

El problema, para el tambi茅n director del Instituto de Estudios Urbanos del
Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, est谩 en la continuidad de los modelos y en la copia de formatos que no siempre se ajustan a las realidades particulares de cada regi贸n: 鈥淓l tema es que estos proyectos terminan siendo muchas veces una carta de deseo que no termina por concretarse. Se queda en un libro y enVista aerea amr 02 una presentaci贸n. Sobre todo, y esto queda en evidencia si repasamos los planes estrat茅gicos urbanos que hay a lo largo y ancho del pa铆s, porque la mayor铆a terminan siendo iguales, en base a este modelo espa帽ol que ac谩 no tiene asidero. Porque en Espa帽a la concepci贸n est谩 configurada como una operaci贸n privada con participaci贸n ciudadana para ir m谩s all谩 de los gobiernos de turno. Pero ac谩 todos los planes fueron y son financiados por los municipios y por las gobernaciones provinciales y la gran mayor铆a de las veces, cuando cambia el gobierno no hay continuidad. En Rosario esto no pasa con tanta fuerza porque el partido socialista se mantiene en el poder. Sin embargo, no creo que estos procesos y los planes desarrollados sean algo malo. El tema es que se trata de un plan formateado que a veces no va m谩s all谩 de eso. Porque en concreto lo que importa es la calidad de los t茅cnicos y de la gesti贸n, para que el proceso no se agote鈥.

Esta realidad cobra fuerza al analizar los resultados del PERM hasta el momento ya que despu茅s de 5 a帽os, de los 88 proyectos que conforman el plan, s贸lo el 3% ha sido concretado, el 19% sigue en estudios preliminares, el 3% muestra avances significativos, el 7% a煤n no han sido iniciados, el 17% registra avances medios y el 50% avances m铆nimos.

Lo mejor鈥 驴est谩 por venir?

M谩s all谩 de los resultados concretos, el AMR se encuentra en desarrollo. La centralidad de la ciudad de Rosario ha dado lugar, en la concepci贸n de las autoridades y a partir de la experiencia iniciada en 1998 con el PER, a una concepci贸n metropolitana cuya realidad ser谩 determinada por los resultados y el trabajo.

Por delante, como coinciden las autoridades y los distintos actores, los desaf铆os se multiplican. Para Mirta Levin, los m谩s importante ser谩 鈥渄iscutir las directrices de ordenamiento territorial metropolitano y definir un documento con el que presentar, a partir del consenso entre los intendentes de los distintos municipios que integran el 脕rea Metropolitana de Rosario, una serie de pol铆ticas comunes a llevar adelante en materia de infraestructura y servicios, de transporte y accesibilidad entre otros temas. Porque as铆 contaremos con una gu铆a que nos permitir谩 actuar de manera conjunta, con los mismos objetivos y siguiendo las mismas directrices para que cada municipio act煤e de manera metropolitana鈥.

Vista aerea amr 04El concejal Giulano, por su parte, se帽ala que 鈥el principal desaf铆o es fomentar un modelo asociativo que potencie objetivos comunes y haga posible la consolidaci贸n de bloques que por su envergadura admitan transferencias, descentralizaci贸n, cambios de competencia jurisdiccional y mayor capacidad de negociaci贸n global, ya sea para resolver problemas comunes, pero no menos importantes, como son los residuos o el transporte p煤blico de pasajeros, hasta coordinar pol铆ticas estrat茅gicas de inserci贸n de los productos regionales en el mercado nacional e internacional鈥.

En este sentido, remarca que 鈥渏unto a otros ediles de Rosario, P茅rez, Funes y Arroyo Seco impulsamos la creaci贸n del Parlamento Metropolitano de la Regi贸n Rosario que aspira a nuclear a los concejales de las ciudades que conforman el 脕rea Metropolitana de Rosario. Este 脫rgano deliberativo, integrado por concejales de cada una de las localidades de la regi贸n, tendr铆a la funci贸n de formulaci贸n de propuestas, de resoluciones y recomendaciones sobre problem谩ticas comunes de la regi贸n, como herramienta del ECOM. Porque pensamos que es necesaria la coordinaci贸n legislativa para el proceso de integraci贸n鈥.

Para Lifschitz, lo central, la clave, lo que no se debe perder de vista, es la voluntad y el trabajo en pos de la integraci贸n: 鈥淪i tengo que pensar en un solo rasgo creo que la caracter铆stica distintiva del Gran Rosario del futuro debe ser la integraci贸n, en todos los sentidos y en todos los niveles. Podemos pensar, por ejemplo, en la integraci贸n f铆sica, a trav茅s de la conectividad a escala metropolitana, como en la integraci贸n social, mediante pol铆ticas de inclusi贸n y desarrollo humano. La integraci贸n es la clave y a煤n tenemos mucho por hacer. El camino reci茅n comienza y como siempre he sostenido, pienso que lo mejor est谩 por venir鈥.