Boleto Multimodal, un cambio positivo

GuillenCOLUMNA PUBLICADA EN INFOBAE – POR RUB脡N LE脫N GUILL脡N, FUNDACI脫N METROPOLITANA –聽La implementaci贸n de la «Red SUBE», el sistema integrado de tarifas con el que ha de contar el sistema de transporte de pasajeros del 脕rea Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), introduce un cambio estructural que pone fin a una problem谩tica que se vino arrastrando durante d茅cadas.

Con su mancha urbana de casi 2.500 kil贸metros cuadrados, donde conviven m谩s de 15 millones de habitantes 鈥揺l 35% de la poblaci贸n del pa铆s鈥 y se genera casi la mitad del producto bruto nacional, en el interior del AMBA tienen lugar alrededor de 15 millones de viajes diarios en transporte p煤blico. Son viajes imprescindibles, cuyo principal motivo es el laboral y luego el estudio, la salud, la cultura y los motivos sociales.

Desde hace d茅cadas el AMBA vino experimentando un crecimiento an谩rquico y ca贸tico, de la misma manera que sus distintas redes de servicios p煤blicos. Pese a ser una megal贸polis que constituye el principal polo econ贸mico y cultural del pa铆s, no ha contado con una planificaci贸n acorde para la radicaci贸n de las distintas actividades que tienen lugar en ella. Esto llev贸 a que sus habitantes deban realizar diariamente viajes extensos hacia y desde sus distintas ocupaciones, y tambi茅n en el caso de aquellos que tienen fines recreativos. Como cuesti贸n colateral, tambi茅n llev贸 a que muchos de esos viajes se realicen en veh铆culo particular, contribuyendo a la congesti贸n del tr谩nsito.

En ese marco, la instauraci贸n de un sistema integrado de tarifas era imprescindible, por diversos motivos. En primer lugar, porque posibilita el planteo de una pol铆tica tarifaria m谩s equitativa para aquellos que m谩s utilizan los servicios de transporte p煤blico. En segundo lugar, porque permita beneficiar a煤n m谩s a los sectores m谩s vulnerables, potenciando los efectos de la tarifa social. Y por 煤ltimo, porque debidamente complementado con otras medidas posibilita que se induzca un mayor uso del transporte p煤blico en detrimento de los medios de transporte privado.

Para quienes hacen m谩s de un viaje y sobre todo para quienes viajan desde y hacia el Conurbano, el descuento del 50% para la primera combinaci贸n y del 75% a partir de la segunda dentro de un lapso razonable (dos horas entre el pago del primero y del 煤ltimo boleto) compensa en parte las desventajas que deben afrontar por verse obligados a vivir en las 谩reas marginales, lejos de donde se localizan sus obligaciones.

Como los beneficios de la Red SUBE se acumulan con los de聽la tarifa social, que ya implica un descuento聽de 55% en las tarifas que abonan jubilados y pensionados, personal dom茅stico, beneficiarios de la AUH y de otros beneficios y asistencias sociales, conlleva una profundizaci贸n en el nivel de subsidio percibido por estos sectores, que suman 3,8 millones de beneficiarios, aproximadamente.

Por otra parte, si el abaratamiento de los viajes que requieren mayores transbordos, que en general se corresponden con los m谩s extensos, va acompa帽ado de otras medidas de desaliento al uso de los medios de transporte privado, el sistema integrado de tarifas contribuir谩 a que parte de los actuales usuarios de esos medios se vean inducidos a sustituirlos por el transporte p煤blico, con los consiguientes beneficios en t茅rminos de congesti贸n y de poluci贸n.

Por 煤ltimo, m谩s all谩 de la decisi贸n pol铆tica de implementar el sistema integrado de tarifas, el mismo ha sido posible por la existencia previa de la tarjeta SUBE, el primer instrumento que se desarroll贸 para modernizar el caduco sistema del boleto f铆sico, vigente hasta no hace muchos a帽os.