Las asambleas vecinales de inundados se fortalecen y mantienen en alto sus reclamos en La Plata

catedra inundados recortadoEl pasado 18 de diciembre la Universidad Nacional de la Plata y la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Tolosa inauguraron la C√°tedra Libre ‚ÄúInundaci√≥n y Ciudadan√≠a‚ÄĚ con una mesa redonda muy concurrida realizada en el edificio de la Presidencia. El Vicepresidente¬† de la Universidad, Ra√ļl Perdomo, explic√≥ los motivos que llevaron a la instituci√≥n a impulsar la propuesta y fue muy claro en plantear la necesidad de una s√≥lida vinculaci√≥n entre¬† comunidad y Universidad. La mesa cont√≥ con las exposiciones de Eduardo Reese que aport√≥ una perspectiva sobre los procesos socioespaciales y su relaci√≥n con los problemas ambientales. Ramiro Sarandon mostr√≥ los resultados de investigaci√≥n sobre cambio clim√°tico en la Regi√≥n y criterios de manejo del riesgo. Finalmente, los coordinadores de la Asamblea, Pablo Celi y Benjam√≠n Palumbo presentaron brevemente a la organizaci√≥n.

La C√°tedra Libre es un espacio que nace de la necesidad de fortalecer el papel de la ciudadan√≠a en la construcci√≥n de una s√≥lida agenda urbana en torno al manejo del riesgo, las formas de crecimiento de la ciudad, y la calidad de vida con equidad social. Sus objetivos concretos son, entre otros: a) promover la divulgaci√≥n p√ļblica del conocimiento sobre riesgo h√≠drico y gesti√≥n sustentable del agua en la regi√≥n de La Plata, Ensenada y Berisso; b) impulsar el fortalecimiento de las redes ciudadanas y el involucramiento de la comunidad en todos los aspectos de la gesti√≥n del riesgo h√≠drico; c) promover el di√°logo intersectorial entre Universidad, organizaciones sociales urbanas y estructuras de gobierno; d) Impulsar el debate y conocimiento sobre las relaciones entre transformaciones territoriales y gesti√≥n sustentable del agua.

La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Tolosa es una organizaci√≥n pluralista surgida espont√°neamente a ra√≠z de la tragedia. Desde el principio ha planteado que se formalice un canal de participaci√≥n constructiva de los ciudadanos de la regi√≥n para afrontar un futuro que se presenta incierto. La Asamblea levanta en primer lugar una demanda de verdad y justicia por respeto a tantas v√≠ctimas. ¬ŅQu√© pide para reparar aunque sea en m√≠nima parte, el impacto de lo ocurrido? Esclarecimiento de las muertes, apoyo a la reconstrucci√≥n, incentivaci√≥n de la memoria por las v√≠ctimas y para mantener viva la conciencia p√ļblica del riesgo. Quienes la integran esperan para las pr√≥ximas semanas conclusiones definitivas de las investigaciones judiciales sobre la tr√°gica p√©rdida de vidas humanas y consideran que todav√≠a est√° pendiente una adecuada reparaci√≥n y ayuda en la reconstrucci√≥n, y que los subsidios entregados por la Municipalidad han sido casi irrelevantes y discrecionales, dado que adem√°s la Legislatura nunca vot√≥ el proyecto de ley provincial de subsidios.¬†

Hacia adelante, la Asamblea pide la formulación de un verdadero Plan Maestro de manejo de los drenajes urbanos con las pautas a que la propia Provincia se obligó por el Decreto 2647/06. Eso incluye:

  1. El debate p√ļblico, participativo y transparente respecto de qu√© nivel de protecci√≥n pueden tener los ciudadanos de la regi√≥n. Hoy se anuncian licitaciones de grandes obras de conducci√≥n que por supuesto son bienvenidas. Pero nadie ha podido conocer los niveles de riesgo que consideran las autoridades seg√ļn las distintas hip√≥tesis ni se han podido ver modelos que muestren el comportamiento del sistema de drenajes frente a distintas solicitaciones. No se espera evitar da√Īos frente a un evento tan extremo como el que padecimos. El problema es que frente a eventos mucho menores, alguna parte de la ciudad siempre sufre consecuencias severas como se viene verificando sistem√°ticamente. Por otro lado, no se ha completado todav√≠a el esquema de financiamiento que autoriz√≥ la Legislatura para las obras que se anuncian. S√≥lo se ha suscripto un convenio general entre la Provincia y el Ministerio de Econom√≠a de la Naci√≥n.
  2. El dise√Īo de la actuaci√≥n frente a la contingencia, que es parte integrante de cualquier plan. A 9 meses de la cat√°strofe, frente a otro evento grave la sociedad no tendr√≠a pistas de c√≥mo puede ser la din√°mica de las aguas, qu√© riesgos corre, qu√© puede esperar de las autoridades y c√≥mo debiera comportarse.¬†
  3. El dise√Īo de drenajes urbanos con criterios actualizados y amigables ambientalmente, es decir con el m√°ximo posible de retenci√≥n del agua en las fuentes o cerca de ellas y no s√≥lo privilegiando las obras de r√°pida conducci√≥n que son las √ļnicas que figuran en los anuncios realizados por el Ministerio de Infraestructura. ¬ŅC√≥mo? promoviendo innumerables formas de almacenamiento en lugares p√ļblicos y edificios privados; favoreciendo los mecanismos naturales de escurrimiento e infiltraci√≥n; combinando medidas estructurales (las que siguen modificando el sistema h√≠drico) con las no estructurales (las que buscan convivir con √©l tal como est√° all√≠ donde es posible). Hoy las autoridades del organismo provincial de obras hidr√°ulicas renuncian expresamente a considerar sistemas de retenci√≥n, adem√°s de las obras de conducci√≥n. El planteo de una clara estrategia de manejo de la relaci√≥n entre la expansi√≥n urbana y el sistema h√≠drico, y de los efectos de la hiperdensificaci√≥n en el sistema de drenajes pluviales. La poblaci√≥n de La Plata crece m√°s y la zona urbanizada se expande muy r√°pidamente en todos los formatos: barrios cerrados, viejos loteos que se van ocupando, asentamientos informales, conjuntos habitacionales. Proteger los valles de inundaci√≥n en los tramos medios y altos de nuestras cuencas (la cuenca del arroyo Del Gato mantiene todav√≠a ampl√≠simas √°reas libres cerca de los cursos en su tramo medio y alto), asegura no seguir reproduciendo y agravando los problemas. Hoy hay varias √°reas inundables que se siguen ocupando legal o ilegalmente aun cuando figuran como zonas de riesgo hasta para el propio c√≥digo urbano, y no hay previsiones para ofrecer suelo correctamente urbanizado que evite que el √ļnico recurso de muchas familias siga siendo la ocupaci√≥n informal en los peores lugares. Por otro lado no se conoce el estado de la red de alcantarillas y los da√Īos de todo tipo que se derivan de la enorme actividad constructiva en el √°rea central. Las obras que se anuncian renuncian por anticipado a toda consideraci√≥n de los escenarios reales de crecimiento urbano.
  4. La revisi√≥n y consistencia de todas las normas de manejo h√≠drico de los distintos organismos provinciales y la municipalidad. Los permisos para relleno de terrenos alterando totalmente las din√°micas de las cuencas nace de muy cuestionables interpretaciones de las normas existentes. En este aspecto existen s√≥lo algunas se√Īales frente a casos puntuales.
  5. La construcci√≥n de una ‚Äúinstitucionalidad‚ÄĚ adecuada en la gesti√≥n de los drenajes, es decir que organice los mecanismos de coordinaci√≥n intersectorial, las formas de participaci√≥n de la sociedad, el control p√ļblico, la comunicaci√≥n. Los niveles de coordinaci√≥n son muy incipientes pero se han abierto algunas puertas para el control ciudadano de obras y la participaci√≥n en el Comit√© de Cuencas de la regi√≥n capital.
  6. La definición de los mecanismos con los que se repartirán los costos del Plan. Quienes desarrollan la explosiva y destructiva densificación del centro de La Plata deben contribuir no sólo a superar la congestión de servicios que generan sino también a mejorar la infraestructura en toda la ciudad. La Asamblea levanta paralelamente la demanda para que se implementen otras formas de densificación de la ciudad, que no lesionen de manera tan indiscriminada su identidad.

La demanda central es por un salto de calidad en las políticas urbanas. El desencadenante ha sido una tragedia, pero aun así desde la Asamblea no renuncian a sentirlo como una oportunidad.