En la segunda entrega de nuestro ciclo de diálogos, conversamos con la abogada y directora del Observatorio de Control Público sobre la transformación digital, la transparencia y los desafíos que la inteligencia artificial y la informalidad plantean para el futuro del empleo joven.
Desde la Fundación Metropolitana, continuamos impulsando «Una Argentina mejor es posible». Este ciclo de diálogos nació como un espacio para conversar con referentes de la política, la sociedad civil y la academia sobre el potencial que tenemos como país en diversas dimensiones. En este segundo episodio, recibimos a Carla Pitiot, una profesional con una mirada aguda sobre la gestión pública y el control ciudadano.
Una vocación marcada por la formación
En nuestra charla, Carla compartió su recorrido desde Trelew hasta Buenos Aires, impulsada por lo que ella describe como una «obsesión por formarse». Esta búsqueda proviene de una familia con fuerte vocación política donde la preparación es el eje central para ejercer cualquier rol de representación.
Como servidora pública con experiencia en el Poder Legislativo y actualmente en la Auditoría General de la Nación (AGN), Carla nos planteó un interrogante que guía su labor cotidiana: “¿Cómo hacemos para que la administración pública sea un lugar de eficiencia y de transparencia?”. Para nosotros, esta visión coincide plenamente con nuestra misión de fortalecer las instituciones para transformar la realidad nacional.
La tecnología como herramienta de transparencia
Dialogamos sobre cómo la tecnología se ha vuelto un camino irreversible y necesario para la gestión de gobierno. Carla calificó como «imprescindible» la implementación de nuevas tecnologías aplicadas a la gestión. Recordó cómo la pandemia actuó como un acelerador abrupto que dejó al descubierto la falta de digitalización en organismos críticos que no podían auditar a distancia por la dependencia del papel.
Sobre la Inteligencia Artificial, nos dejó una reflexión clave: no viene a reemplazar al trabajador, sino a obligarnos a reinventar procesos. Sostiene que el Estado debe estar presente para formar y capacitar a sus agentes, asegurando que nadie quede fuera del sistema por falta de habilidades digitales.
El desafío de las redes y la política
Analizamos juntos la comunicación política actual. Carla se mostró preocupada por la crueldad y la mentira que a menudo imperan en el mundo digital, donde considera que la «posverdad» ha triunfado. Nos advirtió sobre el riesgo de que el marketing político convierta a los dirigentes en «productos de góndola» estandarizados para complacer a un algoritmo, perdiendo autenticidad ante la sociedad.
Hacia una «Oficina de Futuros»
Conversamos sobre el empleo joven y Carla nos recordó que la informalidad laboral en nuestro país es consecuencia de una economía mayoritariamente informal. Frente a la incertidumbre de las nuevas generaciones, nos propuso dejar de pensar en un solo destino para empezar a diseñar una “Oficina de Futuros”.
“No es un horizonte el que tenemos en la mira. Tenemos muchos horizontes para pensar en una Argentina que realmente quiera ser potencia”.
Esta visión implica que el Estado debe aliarse con el sector privado para fomentar sectores estratégicos y ofrecer a los jóvenes formaciones disruptivas y cortas que se ajusten a lo que buscan hoy.



















