Bienvenido Paseo del Bajo – Columna para InfoBae

Gast贸n UrquizaEl sistema de autopistas urbanas de la Buenos Aires Metropolitana comenz贸 a pensarse hace 70 a帽os, a ejecutarse fragmentadamente hace 40 y a 鈥渃errarse鈥 hace pocos d铆as con la inauguraci贸n del Paseo del Bajo que conecta la Autopista Illia con el empalme de la AU La Plata-25 de Mayo.

Por d茅cadas, a este proyecto se lo conoci贸 como Autopista Ribere帽a y se acumularon casi 30 propuestas de traza, desde una autopista costera sobre el R铆o de la Plata hasta un bajo nivel por debajo del espejo de agua de los diques de Puerto Madero que preve铆a una mega estaci贸n central bajo el dique 4 con decenas de miles de cocheras y conectividad ferroviaria.

Se termin贸 optando por el proyecto reci茅n inaugurado que no formaba parte de aquel lote. El proyecto consiste en un corredor de 7 kil贸metros, en trinchera entre Moreau de Justo e Ingeniero Huergo, con 4 carriles de uso exclusivo para camiones y micros de larga distancia.

Sin dudas, alivia y despeja el tr谩nsito pesado en superficie donde quedan 4 carriles de ida y otros tantos de vuelta para veh铆culos livianos, incrementando usos peatonales, ciclov铆as y espacios verdes, y resolviendo la conectividad portuaria, de la Terminal de 脫mnibus y el tr谩nsito pasante pesado en el eje norte-sur.

La obra fue financiada con fondos propios de la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires, del Gobierno de la 聽Naci贸n, y en un porcentaje mayor, por un pr茅stamo internacional del Banco de Desarrollo de Am茅rica Latina CAF.

Sin perjuicio de opiniones desfavorables provenientes del mundo de la ingenier铆a sobre la infraestructura elegida y un reciente informe cr铆tico de la Auditor铆a General de la CABA sobre el proceso licitatorio, la realidad es que la obra beneficia la calidad de vida de numerosos usuarios en diferentes modos de movilidad 鈥揷amiones, colectivos de larga distancia y veh铆culos particulares-, revaloriza el uso del espacio p煤blico, conecta Puerto Madero con la ciudad y tiene un considerable impacto econ贸mico.

Ordenar la circulaci贸n impacta favorablemente en los costos de transporte de todas las actividades que circulaban por la v铆a, hasta ahora congestionada, teniendo adem谩s beneficios en los costos sociales. Recordemos que el eje Huergo-Madero era una verdadera pared que aislaba esa parte de la ribera de la CABA. Conformada por una congesti贸n permanente de buses y de camiones durante la mayor parte del d铆a, el tr谩nsito all铆 era casi imposible.

Esta congesti贸n afectaba a los camiones que atravesaban el eje norte sur de la Ciudad, a los colectivos que entraban o sal铆an de la terminal de buses, a los usuarios de la terminal fluvial de pasajeros, y a quienes deb铆an ir desde el centro de la CABA o el sur del Gran Buenos Aires hacia Aeroparque. Asimismo, el lento serpenteo de camiones y buses por esa v铆a, sumado a los tiempos que insum铆an los sem谩foros, hac铆a que diariamente se quemaran miles de toneladas de gasoil, que impactaba en los costos econ贸micos y en el ambiente.

El tr谩nsito fluido en el Paseo implica bajarle costos y sumarle calidad a diversas actividades econ贸micas, incluyendo el turismo, cuesti贸n que en una econom铆a necesitada de alcanzar est谩ndares de competitividad territorial, no es poca cosa.

Por todo esto, desde una visi贸n metropolitana con criterio y conciencia local de calidad de vida y desarrollo, decimos bienvenido al Paseo del Bajo.