Nuevos Foros Virtuales en la Plataforma BAM 21

Este mes lanzamos dos nuevos Foros Virtuales: En el Foro ‚ÄúBuenos Aires Metropolitana y sus estad√≠sticas‚ÄĚ se analizaran las diversas denominaciones del AMBA y sus sistemas de informaci√≥n para la toma de decisiones. En el Foro ‚ÄúODS 5: Igualdad de g√©nero. Buenas Pr√°cticas en el mundo del Trabajo‚ÄĚ se pondr√°n en com√ļn buenas pr√°cticas para promover la igualdad de g√©nero.

Para el Foro ‚ÄúBuenos Aires Metropolitana y sus estad√≠sticas‚ÄĚ estamos convocando junto al Centro de Estudios Metropolitanos, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, el Centro de Estudios Urbanos de la UNSAM, el Centro de Investigaci√≥n de Pol√≠tica Urbana y Vivienda de la UTDT, el Instituto del Conurbano de la UNGS, el Observatorio Urbano Local OUL-BAM de la FADU-UBA, la Legislatura y el Consejo de Planeamiento Estrat√©gico de la CABA.

Por su parte, al Foro¬† ‚ÄúODS 5: Igualdad de g√©nero. Buenas Pr√°cticas en el mundo del Trabajo‚ÄĚ lo organizamos junto al Consejo Nacional de Coordinaci√≥n de Pol√≠ticas Sociales. Convocamos en conjunto con la Fundaci√≥n Flor y el Grupo Empresarial de Mujeres Argentinas (GEMA).

Buenos Aires Metropolitana y sus estadísticas

Ejes de an√°lisis

  • Analizar y sistematizar las denominaciones de la Buenos Aires Metropolitana y las partes que la integran, sus correspondientes recortes territoriales, sus fundamentos y justificaciones.
  • Definir la consistencia del sistema de informaci√≥n de la Buenos Aires Metropolitana y sus subsistemas, se√Īalando temas, contenidos relevados, alcance territorial y unidades de medici√≥n.

Fundamento

Denominación y denominaciones

Buenos Aires Metropolitana es la comunidad rioplatense asentada geogr√°ficamente en la unidad ecosist√©mica delimitada por la ruta¬†provincial 6 y el R√≠o de la Plata. Est√° integrada por la mancha urbana, el borde periurbano, el bajo delta del Paran√° y la costa. Por lazos sociales, productivos y culturales se trata estructuralmente de una √ļnica comunidad que produjo un espacio de notable complejidad y escala.

BAM y sus partes, fueron mereciendo diferentes denominaciones como ser, región, área metropolitana buenos aires, gran buenos aires, conurbano, aglomerado, corredores, etc. conforme los modos de abordar el territorio, la población y sus actividades. Como consecuencia, se fue generando una heterogeneidad de mediciones que resultan insuficientes para caracterizar y conocer a la Buenos Aires Metropolitana.

Al convertir al continuo urbano en una √ļnica ciudad, el proceso de metropolitanizaci√≥n provoca en los temas de gran escala -como la seguridad o el desarrollo econ√≥mico- una fragmentaci√≥n de su gesti√≥n, frente a la cual, el √ļnico camino posible es cooperar entre las diferentes jurisdicciones del sistema federal de gobierno.

La planificaci√≥n demanda diagn√≥stico, y √©ste exige medici√≥n. En consecuencia, sin una apropiada definici√≥n de los objetos de estudio y acci√≥n, que permita el relevamiento de informaci√≥n y el armado de estad√≠sticas √ļtiles, no ser√° posible planificar correctamente e implementar pol√≠ticas p√ļblicas que mejoren la calidad de vida de las personas. Resulta imperiosa una buena medici√≥n para la toma de decisiones tanto p√ļblicas como privadas.

El documento ¬ŅQu√© es el Gran Buenos Aires? publicado en 2003 por el Instituto Nacional de Estad√≠sticas y Censos (INDEC) aborda las diferentes denominaciones que ha adquirido la regi√≥n, dependiendo si se toma el aglomerado, los municipios, la CABA y las subsiguientes combinaciones posibles. Las 3 principales son; Gran Buenos Aires (GBA), Aglomerado Gran Buenos Aires (AGBA) y Regi√≥n Gran Buenos Aires (Regi√≥n GBA). A su vez, distintas agencias y organizaciones incluyen de modo diferencial los Municipios que corresponden a BAM, por ejemplo; la Agencia de Transporte Metropolitano incluye 42 Municipios, mientras que la Red AMBA Salud tiene proyectado incluir 40 Municipios. Por su parte, el Instituto del Conurbano Bonaerense (ICO) de la Universidad Nacional de General Sarmiento consideran a BAM compuesta por la CABA m√°s los 40 Municipios de la PBA que se encuentran a su alrededor.

A partir de la expansión de la mancha urbana, el crecimiento poblacional y del continuo rururbano o periurbano, y el avance de la infraestructura, la definición establecida en el documento del INDEC no refleja con fidelidad y certeza el todo y/o las partes de la BAM. La definición planteada por el INDEC resulta una foto de otro momento que debe actualizarse.

Desde la academia y las OSC desde hace tiempo se viene analizando el recorte territorial de la Metrópolis Buenos Aires en pos de una adecuada comprensión de los procesos, necesidades y potenciales soluciones para la misma. BAM tiene la mayor cantidad de población del país, concentra gran parte del PBI y el peso electoral más importante. Pero además, posee los mayores contrastes socioeconómicos, entre otros rasgos, que la define como la realidad de mayor escala y complejidad de Argentina.

Resulta imperioso consensuar sobre las diferentes denominaciones y su composición para lograr homogeneidad de tratamiento y abordajes, unificando criterios de medición, caracterización e intervención. Para esto, habrá que analizar, contener y dar cuenta de criterios específicos como son: flujos, centralidades, mancha urbana, corredores productivos, servicios, empleabilidad, áreas, región, sub regiones y otros, en función de vigencia y pertenencia en la realidad a abordar.

A los efectos operativos de planeamiento y gestión, resulta indispensable que las definiciones consensuadas de la realidad metropolitana de Buenos Aires sean adoptadas por el organismo del Estado encargado del relevamiento estadístico.

Sistema de información

La dinámica y complejidad de la sociedad actual, requiere contar con sistemas de información dotados de altos niveles de confiabilidad y validez, para establecer cuadros de situación adecuados y proyecciones con márgenes de error reducidos, que

provean a los decisores pol√≠ticos y funcionarios t√©cnicos, la evidencia emp√≠rica necesaria para la formulaci√≥n, ejecuci√≥n y evaluaci√≥n de pol√≠ticas p√ļblicas que respondan a m√ļltiples problem√°ticas. Esto se expresa con particular evidencia en las √°reas metropolitanas en general y en BAM, en particular.

La cuestión del sistema de información se puede abordar, con el objeto de ponerla en debate, desde tres ejes:

  • El contenido. Es evidente que las problem√°ticas que se expresan en el territorio son multidimensionales e interdependientes, por dos cuestiones; las tem√°ticas que se abordan, y el enfoque operacional de este abordaje.
  • El alcance territorial y a las posibilidades de desagregar la informaci√≥n en recortes significativos que permitan establecer reconfiguraciones subregionales de diverso tipo.
  • La articulaci√≥n de las diversas unidades de medici√≥n (encuestas de hogares, censos, estudios espec√≠ficos)¬†llevadas adelante por organismos p√ļblicos de gesti√≥n y unidades acad√©micas tanto estatales como privadas.

No se parte de cero, existe por un lado una recuperación de la confianza en el sistema de estadísticas nacionales impulsado por el INDEC, y por otro lado, una serie de iniciativas no gubernamentales, encabezadas por instituciones académicas y centros de investigación, que realizan aportes valiosos para la caracterización de la realidad nacional, sobre todo en el aspecto socioeconómico. En este sentido, la UCA con la medición regular que realiza desde el Observatorio de La Deuda Social Argentina, constituye un ejemplo evidente.    

Metodología

El actual foro constará de tres etapas. La primera se centrará en la definición de que es BAM y las partes que la componen. Para esto, se realizará un intercambio virtual y luego de eso un encuentro presencial.

La segunda instancia constará de otro debate virtual acerca de las problemáticas de la medición estadística, se cerrará también con un encuentro presencial.

Por √ļltimo, se realizar√° un encuentro presencial de cierre en donde se expondr√°n los resultados y recomendaciones obtenidas en ambas instancias y el anuncio de su entrega al INDEC.

ODS 5: Igualdad de género. Buenas Prácticas en el mundo del Trabajo

Eje:¬†¬ŅCu√°les son las buenas pr√°cticas realizadas por empresas, el Estado y la sociedad civil para contribuir al alcance del objetivo N¬ļ 5 de la Agenda 2030 en el AMBA?¬†

Fundamento

En la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible realizada en Septiembre de 2015, los Estados Nacionales miembros de Naciones Unidas aprobaron el documento ‚ÄúTransformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible‚ÄĚ. All√≠ se enuncian 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS), que deber√°n ser cumplidos de aqu√≠ al 2030. Los ODS contienen 169 metas que¬† retoman las lecciones aprendidas con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), y proponen dar cuenta de los desaf√≠os pendientes.

La iniciativa de Naciones Unidas insta a sus países miembros a tener como norte los ODS para implementar estrategias de transformación que reorienten su desarrollo hacia un paradigma centrado en la sostenibilidad.

Por su parte, a comienzos de 2016 y con la directriz del Gobierno Nacional, Argentina se comprometió con la implementación de la Agenda 2030 y la adaptación de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Tal como ocurrió con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Esto es, la adaptación y el seguimiento de los ODS al contexto nacional.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible abarcan una extensa serie de temas, que apuntan a mejorar problem√°ticas como el hambre, la pobreza, la falta de educaci√≥n. Uno de los objetivos a cumplir para el a√Īo 2030, el N¬ļ5, ¬†es el de alcanzar la igualdad de g√©nero entre las personas.

La igualdad de g√©nero no es solo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pac√≠fico, pr√≥spero y sostenible. Si se facilita a las mujeres y ni√Īas igualdad en el acceso a la educaci√≥n, atenci√≥n m√©dica, un trabajo decente y representaci√≥n en los procesos de adopci√≥n de decisiones pol√≠ticas y econ√≥micas, los efectos repercutir√°n en la econom√≠a y beneficiar√° a la sociedad en su conjunto.

Para cumplir con este objetivo, la ONU recomienda establecer nuevos marcos legales tanto sobre las pr√°cticas violentas y discriminatorias, como sobre la promoci√≥n de la igualdad de oportunidades para las mujeres en la educaci√≥n y el trabajo. La libertad de trabajar y la igualdad de salarios entre varones y mujeres, adem√°s de pol√≠ticas p√ļblicas que distribuyan el trabajo dom√©stico, son medidas fundamentales para lograr igualdad de independencia, ingreso y presencia en la actividad econ√≥mica entre hombres y mujeres.

El diagn√≥stico de las Naciones Unidas se√Īala, por ejemplo, que en 18 pa√≠ses del mundo, los esposos tienen potestad legal para prohibir a sus mujeres trabajar. En 39 pa√≠ses, las hijas y los hijos no tienen los mismos derechos de herencia. Y en 49 pa√≠ses no existen leyes que protejan a las mujeres de la violencia dom√©stica. A nivel pol√≠tico, si bien las mujeres han logrado importantes avances en la toma de cargos pol√≠ticos en todo el mundo, su representaci√≥n en los parlamentos nacionales es de 23,7% y a√ļn est√° lejos de la paridad.

El diagnóstico en Argentina

La desigualdad de g√©nero est√° presente en m√ļltiples aspectos de la realidad social en Argentina, siendo el mercado de trabajo una de las dimensiones donde la posici√≥n desventajosa de las mujeres se manifiesta con una intensidad preocupante.

Un informe del Ministerio de Trabajo del a√Īo 2018 sobre la participaci√≥n en la econom√≠a de las mujeres argentinas, da cuenta de su desigual inserci√≥n laboral, lo que se manifiesta en menores tasas de participaci√≥n en el mercado de trabajo y su contraparte en la mayor carga horaria en las actividades dom√©sticas. Tambi√©n muestra las desfavorables condiciones laborales que padecen las mujeres ocupadas, lo que se expresa en una mayor incidencia de la informalidad y menores salarios.

Es importante se√Īalar, que la participaci√≥n econ√≥mica de las mujeres no se puede independizar de los condicionantes provenientes del papel que hist√≥ricamente se les ha asignado: la reproducci√≥n, las tareas dom√©sticas y el cuidado de los ni√Īos y ancianos. En nuestro pa√≠s, actualmente el Estado no provee dispositivos p√ļblicos generalizados de guarder√≠a para tales prop√≥sitos. En tanto, gran parte de los hogares reproducen pautas tradicionales de uso del tiempo dom√©stico y no dom√©stico, lo que redunda en una restricci√≥n para la participaci√≥n econ√≥mica extra-dom√©stica de las mujeres.

En t√©rminos agregados las mujeres participan un 54% m√°s que los hombres en estas tareas que incluyen los quehaceres dom√©sticos, el apoyo escolar a los ni√Īos y el cuidado de personas. En cuanto a las horas dedicadas a estas actividades, se observa una brecha a√ļn mayor, los varones dedican 3,4 horas diarias al trabajo dom√©stico no remunerado y las mujeres lo hacen 6,4 horas diarias, es decir casi un 90% m√°s[1].

Las mujeres entonces, tienen menos participaci√≥n en la econom√≠a y quienes lo hacen, tiene trabajos m√°s precarios que los varones, a pesar de estar en promedio m√°s educadas. Seg√ļn la OCDE, s√≥lo el 43% de las mujeres de 25 a 34 a√Īos con educaci√≥n secundaria ten√≠an un empleo en 2017, mientras que entre los hombres de esa franja¬†etaria, la ocupaci√≥n se situ√≥ en el 84%[2]. Y a nivel local, de los argentinos¬†con secundario incompleto, el 76% de los varones participa del mercado de trabajo, mientras que solo el 40% de las mujeres con ese nivel de estudios participa. ¬†En el nivel m√°s alto se ve lo mismo:¬†95% de los varones con estudios universitarios¬†completos¬†participan del mundo laboral, mientras que¬†de¬†las¬†mujeres, s√≥lo¬†el 84%[3].

Por otra parte, la tasa de desocupación abierta de las mujeres es del 10,6% superando esta cifra la de los varones (8,7%) y la general (9,6%). En el Gran Buenos Aires, la desocupación de las mujeres alcanza el 12,5% frente al 10,5% de los varones y al 11,4% de la general.

Finalmente, en Argentina las mujeres ganan menos que los varones (brecha salarial), ellos ganan 19% promedio m√°s que las mujeres realizando las mismas tareas laborales. adem√°s las mujeres ocupan menos cargos directivos que los varones en general (techo de cristal)[4].

Frente a este panorama, hay varias medidas que tanto el sector privado, como p√ļblico, el Tercer Sector y la academia pueden llevar adelante en pos de alcanzar el ODS N¬ļ5. Estas van desde las capacitaci√≥n en tem√°ticas de g√©nero, extensi√≥n las licencias por paternidad para los varones, el reclutamiento equilibrado de recursos humanos, las guarder√≠as en establecimientos de trabajo y educativos, entre otros.

[1] Ministerio de Producción y Trabajo: Equipo de Mercado de Trabajo, Dirección General de Estudios Macroeconómicos y Estadísticas Laborales: Mujeres en el Mercado de Trabajo Argentino, disponible en: http://www.trabajo.gob.ar/downloads/estadisticas/mujeres_mercado_de_trabajo_argentino-3trim2017.pdf

[2] OCDE: Las mujeres tienen más diplomas pero menos empleos, disponible en:  https://gestion.pe/economia/management-empleo/ocde-mujeres-diplomas-empleos-244105

[3] CIPPEC: Para 2025 Argentina debería bajar su brecha de participación laboral de género a 1,07%, pero a lo sumo llegará a 1,37%, disponible en: https://www.cippec.org/textual/para-2025-argentina-deberia-bajar-su-brecha-de-participacion-laboral-de-genero-a-107-pero-a-lo-sumo-llegara-a-137/

[4] Ministerio de Producción y Trabajo: Los hombres ganan 19% promedio más que las mujeres realizando las mismas tareas laborales, disponible en: https://www.argentina.gob.ar/srt/estadisticas/informe-genero-2do-trimestres-2018