Beatriz Mendoza: “Antes, cuando hablabas de contaminación la gente se reía y ahora, cree”

Beatriz MendozaBeatriz Mendoza es psicóloga social y  trabaja en la Secretaría de Salud del Municipio de Avellaneda. En 2000 comenzó a trabajar en la unidad sanitaria de Villa Inflamable, años después una serie de estudios confirmaron que su salud está afectada de por vida por haber estado expuesta a la  contaminación proveniente del Polo Petroquímico. Hoy continúa trabajando en Inflamable, y su nombre encabeza la causa por la cual la Suprema Corte de Justicia ordenó a los estados nacional, provincial y local recomponer el daño que existe en la Cuenca. A cuatro años del histórico fallo, Mendoza opina sobre el trabajo de la Corte, de ACUMAR y cuenta cuál es la situación en Villa Inflamable.

Informe Digital Metropolitano: tu nombre encabeza la demanda judicial que presentaron 16 personas contra las 44 empresas radicadas en el Polo Petroquímico, el gobierno local, provincial y nacional ¿por qué tomaste esa decisión?

Beatriz Mendoza: fuimos 16 porque éramos los que trabajábamos en la salita de Villa Inflamable,  y también se sumaron compañeros de otra sala, en un momento nos trasladaron a una unidad sanitaria que está por fuera del Polo pero que igual recibe los efectos de la contaminación. Hay gente que se sumó porque vio una posibilidad económica –y la sigue viendo- y hay otros que no quisieron sumarse por temor a represalias. Los 16 fuimos estudiados y, en realidad, nunca íbamos todos a ver la causa, siempre estábamos más activamente una compañera, la Dra. Raffoul, y yo. Además las dos veníamos trabajando en Inflamable – ella como pediatra, yo como psicóloga social- y veíamos la patología relacionada con la contaminación por el metal. Cuando presentamos la demanda quedó mi nombre.

IDM: ¿Cuánto tiempo hace que trabajas en Villa Inflamable? ¿Por qué elegiste trabajar ahí?

BM: en el 2000 trabajaba en el programa de adicciones del Municipio de Avellaneda, y cambió el gobierno. Había estado con el peronismo y ganó una coalición de radicales con la izquierda, quedé circulando en la Secretaría y elegí un lugar para ir a trabajar donde sabía que no iban a decirme que no. De 25 unidades sanitarias que tiene el Municipio, elegí la de Inflamable, me había recibido de psicóloga social y siempre me gustó el trabajo comunitario, no le tenía miedo a los barrios. Cuando llegué, lejos de pensar en la contaminación, me encantó. No había ninguna institución para trabajar con los chicos, salvo una canchita de futbol sin árboles que sólo se podía usar en invierno. Empezamos a trabajar,  la pediatra y el enfermero  me dieron la posibilidad de hacer talleres en la sala de espera, sobre violencia doméstica, sobre lactancia materna. Y a partir de ahí, charlando con la gente sobre las necesidades que había, armamos la juegoteca, que fue la primera juegoteca comunitaria de Avellaneda.

IDM: ¿Estuviste en contacto con la gente de Jica que hizo el estudio en la sangre de los chicos? ¿tuviste información de ese trabajo?

BM: Ese estudio fue lo único que tuvimos como base para comenzar a pensar en hacer algo, pero no conocí a la gente de Jica. Después tuve esa información, ya trabajando en la dirección de salud y ambiente del Municipio, un espacio al que me convocaron hace un tiempo y donde estoy hoy. Igualmente siempre seguí, y sigo, muy vinculada a la gente de Inflamable, cuando vine a la dirección ya sabía que estaba contaminada. En un momento el secretario de salud nos presenta el informe de Jica, que da cuenta de más de 70 chicos contaminados con altos niveles de plomo, de los cuales 14 estaban más comprometidos. Empezamos a visitar casa por casa, para ver cómo estaban. En ese proceso fui viendo distintas realidades, por ejemplo familias con un determinismo muy fuerte, con chicos con escaso desarrollo que después mediante estudios neurocognitivos se evidenciaba que tenían plomo en sangre, y las familias insistían en ‘soy pobre, nací acá, no me alimento bien, el chico repite’. También una escuela con muy poca motivación, donde pagan ruralidad y entonces algunos docentes la elegían pero no desde el compromiso barrial. Igualmente en el caso del plomo, no se puede hacer mucho, más que alejarse de la fuente. Salvo en casos muy específicos, muy altos, donde se da una medicación que se llama quelación, que es bastante perjudicial para la salud por eso es preferible no darla. Ya en ese momento se empezó a hablar de relocalización y de hecho, las 27 familias con niveles más altos fueron relocalizadas en 2007 en Wilde. Y si bien la contaminación persiste, los niveles bajaron.

 IDM: ¿Bajaron los niveles de contaminación?

BM: En un momento de 2008, dieron 10. Pero hoy, internacionalmente, el nivel bajó a cinco. Cuando pase este operativo que está haciendo ACUMAR tenemos que ver,  si da 10 otra vez, esos chicos tienen que ir a control. Y hay un problema, esos chicos hoy tiene 17, 18 años, algunos están casados, se fueron, no es tan fácil que acepten ir a pincharse de nuevo, lamentablemente no forma parte de la vida de la gente la contaminación por plomo. Muchas chicas que tenían plomo en ese momento, seguramente tuvieron un bebe y tiene plomo.

IDM: ¿Quién se ocupa de los análisis? Uds. comenzaron con la demanda porque justamente no los reconocía la ART ni la obra social…

BM: Hubo diferentes etapas, los análisis siempre fueron caros, iniciamos la demanda porque nadie se hacía cargo. Cuando empezamos, ya con el informe de la Jica y con estas visitas domiciliaras, la mayoría de estos chicos fueron estudiados – hubo quienes no quisieron, no se encontraron o no se prestaron-  y se encargó Secretaría de Salud del Municipio. En ese momento se remitía la sangre a la Facultad de Farmacia y Bioquímica.  Cuando se genera ACUMAR, tiene dos etapas. Una primera, donde se genera un cupo de no más de 25 personas por municipio (para Avellaneda, de acuerdo a la cantidad de población) y se trasladaba la gente para sacarle la sangre en la Facultad de Farmacia y Bioquímica. Después hubo un período de ACUMAR que convenia con la Federación Bioquímica de Buenos Aires, con sede en Bahía Blanca, y en ese momento extrañamente no hubo contaminación, todo dio cero. Por suerte, luego ACUMAR vuelve a conveniar con la Facultad de Farmacia y Bioquímica.

 IDM: ¿Cada cuánto hacen los análisis?

BM: Depende. Mientras no teníamos toxicóloga en el Municipio nos resultaba muy difícil establecer el circuito. En mayo del año pasado empezamos a tener toxicóloga y ella es quien define, porque no depende sólo del valor de plomo. Podes tener un valor de diez, y una cantidad importante de síntomas. Y también puede dar un valor alto y una hemoglobina normal. Y el chico que tiene mucho plomo generalmente esta anémico. Entonces puede que el resultado no esté bien, algo pasó en el medio. A veces por más que des el instructivo de ocho horas de ayuno, cuatro días antes no tomen jugo, la mamá le da una mamadera dos horas antes del estudio y no sale bien. Como están todos esos imponderables, la toxicóloga es la que define, va viendo el seguimiento.

 IDM: ¿De qué población estamos hablando?

BM: Ahora estamos hablando de 800 chicos, en esta última etapa, lo que está haciendo ACUMAR en este momento. Pero en esa etapa, estábamos hablando de 30 chicos. Para una respuesta a la Corte, ACUMAR desarrolla en todos los municipios de la Cuenca un tráiler de salud, donde toman 30 puntos censales (a Avellaneda le tocó esa cantidad), los promotores buscan a los chicos y les hacen una muestra. En el libro que me exige la Corte, para registro único de personas con contaminación, tengo 92 casos asentados, refrendados con estudios y copias certificadas de los originales. ACUMAR está tratando de cubrir la mayor cantidad de población posible entre 0 y 6 años y embarazadas, yendo a buscarlos casa por casa, explicándoles, haciendo una motivación. En el tráiler se les toma una muestra de sangre capilar y, si da alto, entonces los promotores buscamos a esa gente y los lunes y jueves en la unidad sanitaria hacemos extracción venosa, y las muestras van al Hospital Garraham que, en esta última etapa, es nuestro hospital de referencia. Cuando todo esté terminado, ACUMAR va a mandar un informe al juez y al secretario de cada municipio, y  entonces decidiremos cuáles son los chicos que hay que seguir viendo y cómo.  Hay que buscar estrategias, no es sólo hacer un control cada seis meses. Trabajar con los papás, con estimulación temprana, una intervención que garantice una mejora en la calidad de vida.

IDM: ¿Qué opinas del trabajo de ACUMAR?

BM: Trabajo para el Municipio y el Municipio integra el ACUMAR. Estamos intentando de un lado y del otro  promover todas las acciones necesarias para modificar en algo la calidad de vida de las personas que viven en Inflamable. Hay una gran ganancia en estos años, quince que vengo trabajando el tema, y es que antes cuando le hablabas de contaminación la gente se reía y no creía, y ahora la gente  cree. ACUMAR realiza una entrega diaria de bidones de agua a la población de Inflamable y el día que no recibe el agua, la gente  corta la calle y no entra un solo camión al Polo Petroquímico, porque ha aprendido que el agua es un valor y que la necesita como la vida. Hay cosas que se van ganando. En relación a ACUMAR, creo que la celeridad no es la esperada. Los fondos son más que suficientes y esto lo puedo decir porque lo dice la Corte. Aveces veo que hay recursos destinados a generar diagnóstico y si bien puede ser que no haya diagnósticos tan serios, el tema está sobre diagnosticado, hay recursos disponibles para hacer más acciones concretas. La gente de Inflamable necesita no sólo saber si tiene plomo, necesita una vivienda digna, no vivir en un lugar que se inunda cuando el agua sube. Son muchas cosas las que hay que cambiar, y no las cambia sólo un organismo público, aun teniendo los fondos. Creo que una ganancia de todo este proceso es que en las empresas se va instalando una responsabilidad social, se van reconvirtiendo y buscando no dañar el ambiente. Hay cosas tangibles que no dependen de un organismo, no se puede pensar que ACUMAR va a modificar la realidad ambiental en la Argentina, creo que la tiene que modificar uno mismo, en el día a día. Hay etapas para todos los problemas, nosotros somos esto, somos la trastienda de Capital, de los países poderosos, y nos va a llevar un tiempo instalar una modalidad de vida diferente.

 IDM: ¿Cuál ha sido y cual es hoy la actitud del Municipio?

BM: Puedo decir  con orgullo y aún con diferentes gestiones en el Gobierno que en este Municipio se creó la dirección de salud y ambiente. Ya existía la Secretaría de Medio Ambiente, y se crea esta dirección para hacer un seguimiento específico de las personas que tienen este problema. Siempre tuve la posibilidad de abrir espacios, puedo avanzar,   ambiente no es sólo la contaminación, y la contaminación no es sólo el Riachuelo.


IDM: ¿Qué opinas de la actuación de la Corte Suprema?

BM: Estoy contenta, creo que es la primera vez en la historia ambiental que toma este tema, con la Corte anterior estuvo cajoneado cuatro años. Para mí la gran responsable de que se tome esta determinación… además de  que cambiaron algunos personajes de la Corte… es la Asamblea de Gualeguaychú, que fue un gran acto de ciudadanía, de poder ciudadano. Creo que hay que aprender de eso.

 IDM:  ¿Qué opinas del trabajo del Juzgado?

BM:  Creo que por ahora es bueno, he ido a ver al Juez Armella, le he llevado peticiones de vecinos de Inflamable y ha hecho  algunas concesiones. Veo que hay un seguimiento permanente, está encima de la causa, se han clausurado empresas, sale a recorrer Inflamable y otras zonas del Riachuelo.

 IDM: ¿Y el trabajo de las ONG?

BM: Me parece el más importante de todos, creo que está bien que estén en el Cuerpo Colegiado como veedores y desde el lado de la ciudadanía porque, de algún modo, la representan más fehacientemente. Y las hay de diferentes categorías, de las más internacionales como Greenpeace hasta las más locales como la Asociación Vecinos La Boca. Creo en el trabajo de las ONG.

IDM:  ¿Y de las empresas? Recientemente se conformó UISCUMARR…

BM:  Y… está dentro de la lógica de ACUMAR. Son empresas que seguramente se van a avenir o ya se avinieron a estos cambios, el problema es qué pasa con las otras empresas, que funcionan en toda la Cuenca y nunca fueron habilitadas o no están registradas. Quien viene a pedir una habilitación es quien tiene la garantía de que va a ser habilitada, el problema es el que no viene.

IDM:  ¿Cuál es la población de Villa Inflamable?

BM: Según el último censo hay 4700 personas, pero creo que hoy hay 1000 personas más. Uno de los pedidos que llevé al Juez Armella fue que no se impidiera la entrada de materiales al barrio, porque la realidad es que las casas de Villa Inflamable se deterioran mucho, son muy precarias y cada día entran y salen 500 camiones. Tardó bastante en expedirse, pero finalmente dijo que sí. Pero la que no acepta la resolución del Juez es ACUMAR. Entonces cada vez que un vecino quiere entrar un material, Prefectura dice que no tiene orden de ACUMAR. Y no se termina de resolver. Por otra parte, la gente que ya se relocalizó, aunque parezca mentira, puso en venta su casa. Tenemos mucha afluencia de población peruana, con valores muy altos de plomo en sangre. A veces, un peruano adinerado toma un predio grande, abre una callecita y hace casas que después alquila. Uno de los lugares de donde vienen chicos contaminados se llama Pasaje Perú, le dicen el country de Inflamable. Hace poco estuvo una periodista peruana, me consultó como habíamos iniciado la demanda, ella estaba muy interesada porque el río que pasa por Lima, baja de las minas y
arrastra metales pesados. No sería imposible que la población que llega, si proviene de allí, venga con niveles altos de plomo en sangre, tenemos población que lleva cinco meses en Inflamable y presenta niveles altos. De cualquier manera, no van a tener acceso a vivienda, porque no fueron censados. A partir del censo, se dispuso no más entrada de población y no más viviendas en Villa Inflamable, para la gente censada va a haber 1500 viviendas, sino no se termina nunca… Igual parece que no se termina nunca, porque ellos piensan que en algún momento les van a dar la vivienda.

IDM: ¿Cómo estas hoy de salud?

BM: Nunca tuve plomo, tengo tolueno y fenoles, y los voy a seguir teniendo, para esto no hay tratamiento. A veces se me duermen las piernas o me lastimo porque tengo escasa sensibilidad. Es más lenta la sensación.  Se me duermen los pies, las manos. Pero no me trae problemas en mi vida de todos los días, no es lo mismo que un tumor en un pulmón,  un glaucoma o problemas de esterilidad, que son casos que se han dado. O las enfermedades de piel de quienes viven en el lugar.

IDM: ¿En qué estado está hoy la causa?

BM: Aparentemente no hay fuero que quiera hacerse cargo. El resarcimiento a la pérdida de la salud de cada uno se presentó en el fuero civil y comercial, los jueces designados se declararon incompetentes,  y la fiscalía tampoco se hizo cargo. En última instancia alguien se va a tener que hacer cargo, creo que va a ser el Estado Nacional, porque es muy difícil establecer en qué porcentaje mi tolueno vino de tal o cual empresa.  Las empresas tendrían que formar parte del fondo compensatorio, las tendrían que haber obligado, porque ya sea por desidia del Gobierno de la Provincia, el Nacional o el Municipal, sabían lo que estaban haciendo, son las mismas empresas que en otros lugares del mundo no contaminan a los mismos niveles, sobre todo las más grandes.

Entrevista: Anna Del Piero